Hace pocos días se estrenó en Chile y en todo el mundo la película “El Rey Arturo, La Leyenda de la Espada”. Para que no se asusten, aquí no va a haber un spoiler, no les voy a contar el final de la película.

Yo soy historiador y le he dedicado varios años de investigación a la Inglaterra medieval.

Esta película del “El Rey Arturo, La Leyenda de la Espada” ha tenido toda suerte de críticas. Yo entré al cine la semana pasada y mientras veía la película y disfrutaba de cada momento de ella, me preguntaba: ¿Cuánto sabrá la gente del Rey Arturo? ¿Fue un personaje de la realidad o de la ficción? ¿Qué sabemos los historiadores de este personaje? Me gustaría presentarles tres claves históricas y culturales que nos permitirán entender mejor la película y saber de la leyenda que hay detrás de ella, además de saber separar lo que es la ficción de la realidad, lo que es la historia, del mito.

La primera clave: ¿Quién era el Rey Arturo? o ¿quién fue desde punto de vista histórico? Él era un habitante del sur de Inglaterra, no fue un rey, sino que fue un caudillo militar de los britanos, es decir, perteneciente a la población céltica del sur de Inglaterra, que se levantó en contra de la invasión de los anglosajones, que llegan, conquistan y se quedan. Ante esta conquista, los celtas se van a levantar bajo el liderazgo del Rey Arturo.

Hay tres lugares que me gustaría resaltar del sur de Inglaterra que están asociados con la leyenda Artúrica. Uno es Tintagel, el Condado de Cornualles, en el sur oeste de Inglaterra, que es el lugar donde habría nacido el mítico rey. El segundo es la famosa Isla de Avalón, la isla mítica de las hadas y este lugar está asociado a una ciudad que se llama Glastonbury, en esta ciudad se habría descubierto supuestamente los restos del Rey Arturo. Y finalmente, Caerleon, este lugar está en el sur de Gales y es un lugar que los arqueólogos y algunos estudiosos del Rey Arturo, han asociado con la Mesa Redonda y sus famosos Caballeros.

La segunda clave: Más de un 90% de todo lo que sabemos del Rey Arturo es absolutamente legendario, es decir, pertenece a una leyenda que recoge la literatura del siglo XII y, por lo tanto, del mundo de la ficción. Del Rey Arturo histórico sabemos muy poco, está completamente abierto a la interpretación sucesiva de la literatura a través de los siglos. En el siglo XII, Godofredo de Monmouth se le ocurre recoger una gran cantidad de poemas galeses con una serie de hechos mitológicos, entre ellos, se hablaba un poco del Rey Arturo y él decide agregarle muchísima información y crear una leyenda en torno a su persona. Esto lo va a recoger un famosos novelista, Chrétien de Troyes, y él va a escribir los famosos “Cuentos del Grial” y los cuentos de “Los Caballeros de la Mesa Redonda”, de Lancelot, de Perceval; Para finalmente llegar al siglo XIX y XX, cuando nos encontramos con una serie de autores románticos, por ejemplo, como Alfred Lord Tennyson, que con su libro “La Dama de Shalott” va a perpetuar la historia legendaria del Rey Arturo en la memoria colectiva, no solamente de Inglaterra, sino que de todo el mundo.

La tercera clave, es preguntarnos por qué personajes que son parte de la mitología o de una historia legendaria se quedan tan grabadas en la mente de las personas. Todos conocemos al Mago Merlín, a los Caballeros de la Mesa Redonda, la historia con respecto a Camelot, Avalon, el Rey Arturo, a cómo él fue capaz de sacar la espada de la piedra, y sin embargo, todas estas cosas pertenecen más a la literatura legendaria, que a la historia.

Es interesante pensar que mientras menos sabemos de un personaje histórico, más se puede inventar en torno a su figura y a su personaje. Eso es precisamente lo que hace esta película de Guy Ritchie, que ofrece una interpretación más a todas las que hemos tenido en el pasado, en el cine, en la novela, en las series de televisión, de lo que es un momento histórico muy poco conocido, pero que se transforma en una gran leyenda para todo el mundo en base a la imaginación, que es una de esas espectaculares y maravillosas capacidades del ser humano.   

 

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