¿Quién no ha soñado alguna vez con encontrar un tesoro escondido? Descubrir algo valioso que de pronto aparece ante los ojos aunque muchos otros antes han pasado por allí y no lo han visto…

Aunque sea difícil de creer dicen que existe una fortuna que ha sido descartada por muchos. Se trata de un pueblo que se sabe inmensamente rico y que aunque en apariencia tiene poco que ofrecer en realidad lo tiene todo.

En este tesoro han puesto su corazón los más pobres y necesitados, los enfermos, los hambrientos, los marginados. Una recompensa que es invisible para muchos sabios y eruditos. La certeza que tienen de que ellos mismos son y poseen el verdadero tesoro.

Pero ¿cómo pueden regocijarse a pesar de todos sus sufrimientos? ¿Por qué habrían de estar dichosos los que son incomprendidos? ¿Por qué habrían de estar alegres los que lloran? ¿Por qué habrían de estar contentos los que viven en la injusticia? Son los afligidos siempre alegres, los pobres que enriquecen a muchos, los necesitados que todo lo poseen. Parece el mundo al revés… ¿Qué sentido tiene todo esto?

Viajamos al norte de Chile, al pueblo de Tarapacá, ubicado al interior de una quebrada, donde cada 10 de agosto se celebra la fiesta de San Lorenzo. Un santo que en su tiempo luchó hasta dar la vida por el valor y la dignidad humana, especialmente de los más pobres. A ellos los llamo el verdadero tesoro de la Iglesia.

La festividad reúne cada año a cerca de 100.000 personas y más de 30 bailes religiosos que danzan en honor al diácono mártir.  

Conoce la historia y los personajes que encontramos investigando sobre esta fiesta en www.tesorosdelpueblo.cl

Agregar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.