Después de un curso de 10 semanas online, llamado “The sciencie of wel-being”, de la Universidad de Yale, pude aprender algunos recursos prácticos sobre la felicidad y aunque en algunas cosas la teoría carece de muchos fundamentos antropológicos, puesto que no tiene explicaciones teóricas de fondo, sino más bien, certezas que son corroboradas por la experiencia vivida por muchas personas, y fruto de una serie de experimentos científicos comparando grupos de personas que hacían, o no; sí les puedo decir que tiene mucho elementos que destacar, ya que, se podían concluir algunas estadísticas porcentuales, que dan el sustento para promover las herramientas que les quiero compartir de mi experiencia en ese estudio.

En primer lugar, está lo que llaman “misconceptions about happiness”. Dicen que muchas ideas que tenemos en nuestras cabezas, suelen estar equivocadas en tanto creemos que pueden brindarnos felicidad. La explicación es que la cultura que vivimos nos hace creer que ciertas cosas son fundamentales para la felicidad, cuando, en realidad es algo equívoco. Creer que un mejor trabajo, un mejor sueldo, un cuerpo perfecto, un carro último modelo, y así por delante, nos traerán felicidad. Para ello, debemos cambiar las “annoying features” (intuiciones equivocadas) que pueden estar llevándonos por el mal camino. El punto esencial aquí es entonces, cómo hacemos para cambiar esas ideas engañosas.

Para eso proponen algunas cosas, de las que quiero mencionar:

1. Reducir el tiempo que gastamos en las redes sociales.

2. Cuestionarnos y verificar en nuestra vida (como un examen de conciencia) si lo que estamos haciendo, realmente nos hace feliz (pues muchas veces hacemos las cosas por hacer).

3. Mindfulness, que es una práctica de meditación, que nos permite estar mucho más conectados con el momento presente y aprovecharlo para bien, en vez de estar angustiado con problemas del pasado, o ansiosos, con posibles dificultades que se vienen en el futuro.

4. Tener un diario, en el que cotidianamente, escribamos, por lo menos, 3 cosas por las que valen la pena estar agradecidos. Es algo ya estudiado, cómo después de algunas semanas de cumplir ese ejercicio, nos vamos volviendo personas más positivas, que vemos las bendiciones que tenemos en la vida, en vez de estar focalizados en las cosas negativas o problemas, que muchas veces, nos “quitan el sueño”. Además, también aprovechar para pensar de qué manera podemos ser más gentiles con nuestros amigos. ¿Qué cosas concretas podemos hacer para mostrar nuestro cariño y gentileza a los demás? Esto nos forja una manera de ser amables y empezamos a generar una manera de vivir más amena y serena, en vez de estar constantemente negativos, ansiosos, perturbados, etc…

4. Evitar las constantes comparaciones que hacemos con las otras personas. Ellas son motivo, normalmente, para vernos de modo negativo o infravalorados, debido a que, normalmente, se nos quedan grabadas en la mente, aquellas personas que son mejores que nosotros en algún elemento importante de la vida. Aquellos que no son una “amenaza” para nuestro “bienestar”, simplemente no los tomamos en cuenta. Entonces, puesto que no alcanzamos los “niveles de perfección” que la otra persona vive, creemos que seremos incapaces de vivir la felicidad que “esa persona” vive.

Bueno, estén atentos a siguientes artículos, pues continuaré mencionando varias herramientas que nos proporcionan la psicología positiva, que, actualmente, es conocida en los EUA como la psicología de la felicidad. Personalmente – vale la pena decir – tengo varias apreciaciones críticas, que podré compartirles en otra ocasión. Sin embargo, ahora me interesa rescatar muchas cosas positivas, que aporta para una vida más llevadera y serena.

#FIT

¿Qué propone la Psicología Positiva? Lee este artículo de Pablo Augusto Perazzo

 

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