Hoy día vamos a hablar del dinero y la felicidad. Y yo empezaría con la siguiente pregunta: ¿Por qué tenemos, todos, tan metido en la cabeza que cuanto más plata, más dinero tenemos, vamos a ser más felices?

¿Y qué pasa con los pobres? ¿Qué pasa cuando nosotros mismos no cumplimos con nuestras expectativas… de un carro último modelo, de una casa en un barrio exclusivo? ¿Y qué pasa con aquellos que, prácticamente, no tienen nada para vivir, que incluso no pueden dar algo digno para que sus hijos coman?

Obviamente, tenemos que decir que el dinero es necesario para nuestra felicidad. ¿Por qué? Porque hay muchas cosas esenciales para nuestra vida que necesitamos comprar: la comida, un estudio para nuestros hijos, un hogar dónde vivir.

Pero, hay muchos estudios que muestran cómo a partir de cierta cantidad de plata, ya no nos hace más feliz, es decir, necesito un cierto porcentaje, una cierta cantidad para cumplir mis necesidades, con las cuales ya soy feliz, y a partir de ahí ya no aumenta mi sensación de felicidad.

Y sobre eso, encontré en Internet, un estudio muy interesante sobre una revista científica que se llama National Academy of Science, que hace un estudio dentro de Estados Unidos que dice que aquellas familias que alcanzan los 75.000 dólares anuales, ya tienen lo necesario para cumplir sus expectativas de felicidad.

Angus Deaton, que es un economista, con el Centro de Salud y Bienestar de la Universidad de Princeton y un colega suyo, Daniel Kahneman, analizaron las respuestas de más de 450.000 personas y los resultados que demostraron fueron justamente ese: que a medida que aumentaba los ingresos a partir de ese rango de 75.000 dólares, ya no hacían que esa persona creciera en su experiencia y felicidad.

Entonces, en relación a eso que vamos diciendo, creo que vamos a hacer dos consideraciones. La primera: ¿Para mí el dinero es un medio o un fin? Es decir ¿estoy preocupado por tener un millón de dólares en el banco y esa es mi felicidad? E incluso, para relación del medio, ¿para qué uso el dinero que tengo? ¿Cuál es el fin para el que yo uso el dinero?

Hay muchas personas famosas que tienen toda la plata del mundo… se suicidan… es decir, no encuentran esa felicidad en todo el dinero que pueden tener. Kurt Cobain, Marilyn Monroe, Elvis Presley, Jimmy Hendrix… y así podríamos seguir con la lista.

Y en segundo lugar, si consideramos el dinero como un medio, que es mucho mejor que considerarlo como un fin, pero la pregunta es; ¿Para qué lo utilizo? Lo tengo que utilizar para mi familia, para el estudio de mis hijos, para la comida, pero quizás lo puedo utilizar para otras cosas. Para vivir la caridad con los más necesitados, para hacer obras de solidaridad, para ayudar a gente que no tiene nada, no tiene para comer, no tiene dónde vivir.

Según una investigación de una empresa inglesa que se llama Oxfam, descubrieron que el 1% de la población mundial retiene más ingresos económicos, que el 82% de la población mundial. Entonces, si solamente 1% de la población mundial tiene más plata que el 82%, vemos que hay una desigualdad social y diferencias muy grandes, cómo la gente tiene más o menos plata para vivir, más o menos, dignamente, y ser más o menos felices.

Y quiero terminar con una breve e importante reflexión. La plata que podemos tener, que muchos podemos tener, que es un regalo que tenemos de nuestro esfuerzo, de nuestro trabajo, es un regalo que tenemos y que muchísima gente no tiene, ¿qué estamos haciendo con esa plata?

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