Sintamos.

Quisiera, despacio, transcurriera
la arena que son nuestros años
o, al menos, estrecha la puerta
permita tu abrazo sintamos.

Te miraba y no te vi, hortelano,
e incluso llegado tan temprano,
te tenía yo olvidado.

Como perla celada o capulí,
como brisa que escolta al verano
ni me fuiste evidente ni te vi.

No me digas, Señor, que te reservas
si es que es todavía tan temprano,
si apenas estábase entreabierta
la puerta de acceso a tu costado,

y ahora la iglesia está desierta
y el templo resúltame holgado
y sábeme ausente tu presencia,
visita de médico tu estado.

Quisiera, despacio, transcurriera
la arena que son nuestros años
o, al menos, estrecha la puerta
permita tu abrazo sintamos.

© 2016 Centro de Estudios Católicos – CEC. El blog ArcaAbierta está a cargo de Renzo Chávez

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