Jessica Allen de 31 años decidió alquilar su vientre para ayudar a otra mujer a ser madre y al mismo tiempo conseguir dinero para comprar una casa.

A través de la empresa Omega Family Global, ofreció sus servicios a una pareja china. Los embriones le fueron implantados en abril de 2016. Posteriormente se dieron cuenta que se trataba de gemelos, así que el pago subió de USD30.000 a USD35.000.

El parto se dio el 12 de diciembre de 2016, sin permitírsele a Jessica conocer a sus bebés.

A través de una foto, Jessica se percató que los “gemelos” eran totalmente diferentes: Mike de raza asiática y Max de raza blanca con mezcla afroamericana.

Una prueba de ADN confirmaba la distinta procedencia de ambos bebés.

Jessica quedó en embarazo de su esposo en el mismo tiempo del proceso de implantación embrionaria, generándose una superfetación.

Dado que Max hacía parte de un contrato, sólo pudo regresar a brazos de Jessica a los dos meses, luego de que sus padres pagaran un cuantiosa suma para que les fuera entregado.

Era como si Max fuese mercancía y estuviéramos pagando para adoptar nuestra propia carne y sangre’’ Afirmó Jessica en el NewYork Post (1)

¿Alquilarías tu vientre para ganar una suma de dinero?

(1)  Ridley, Jane (2017). I rented out my womb — and they almost took my own son. EN: https://nypost.com/2017/10/25/i-rented-out-my-womb-and-they-took-my-own-son/

Agregar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.