Cuando se opta por comenzar a formar una familia, hay ciertas actividades que pueden quedar un poco de lado. No tiene nada malo, al revés, estás tomando la decisión de darle tiempo a tus hijos. Pero en el camino puede que muchas amistades se alejen de ti o no te acompañen… pero hay algunas que sí se quedan y en esta columna Silvia Ruiz de Naran Zadul, quiere agradecer a sus amigas que hasta hoy la acompañan y aman a sus hijos. ¿Te ha pasado?

Si algo cambió drásticamente en mi vida ahora que soy mamá, fueron mis amistades.

He escuchado mucho que cuando te embarazas las amigas verdaderas se quedan y las que no, se van solitas. Y a mí me pasó, algunas ni siquiera conocen a mi hija de un año, pero otras, las que sí se quedaron se han convertido en pilares importantes en mi vida.

A ellas, que se quedaron quiero decirles: ¡Gracias!

Por ser mi flotador cuando todo parece hundirse en la marea, por seguir compartiendo su vida conmigo aunque ya no coincidamos, por amar a mis hijos como si fueran parte de su familia.

A ustedes, que se han ganado el título de tías por mérito propio, quiero decirles que valoro mucho que hagan su mayor esfuerzo para conocer y poder involucrarse, aunque no entiendan mucho de la maternidad.

Sé que no nos vemos como antes y que ya no podemos ir a los mismos lugares, tal vez faltaré a varias reuniones, pero por favor, no dejen de invitarme, para mí es importante saber que sigo perteneciendo aún y cuando ya no puedo hacer las mismas cosas porque debo cuidar de mi bebé.

Gracias por aceptar ir a lugares distintos, con juegos de preferencia para que los niños nos dejen platicar al menos 5 minutos, gracias por abrazar a mi bebé para que pueda comer y tomarla de la mano y abrazarla cuando solo quiere estar contigo.

A mis amigas, que comparten esta aventura de ser madres, las admiro y respeto mucho más, gracias por el soporte y por siempre atender las dudas de esta mamá primeriza. Ver a nuestros hijos juntos me hace pensar en el futuro, alcanzo a vernos siendo amigas hasta viejitas.

Gracias a todas por siempre estar al pendiente, por las manos cuando nació mi bebé, por los consejos, por la paciencia y por amarnos a las dos.

Sepan que el día que decidan ser madres, siempre contarán conmigo y amaré a sus hijos.

A las que se fueron, también quiero agradecerles, porque fueron importantes en su momento y si por ahora ya no coincidíamos, está bien, no hay reproches ni reclamos, mis brazos siempre estarán abiertos por si un día quieren volver.

Las amigas son importantes, pero si aman a tus hijos, jamás debes dejarlas ir.

Autor: Silvia Ruiz

Fuente: Naran Zadul.

#LOVE

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