Muchos dicen que el hombre ha sido conquistado por la tecnología. Que ella nos domina y no nos deja ser más humanos. Pero en esta columna Aurelio Jiménez de Microdinero nos da algunas razones de por qué no debemos temerle tanto a la tecnología porque ella sí ha ayudado al ser humano en muchas ocasiones… y lo sigue haciendo.

Las tecnologías de la información y de la comunicación están en continuo desarrollo. Según pasan los años los avances tecnológicos son cada vez más complejos e importantes. El objetivo de poner la tecnología al servicio del hombre no es otro que hacernos la vida más sencilla a las personas.

Veamos algunos ejemplos de tecnologías en pleno auge:

Robótica. En las últimas décadas la robótica no ha dejado de evolucionar; los nuevos materiales y los avances en mecánica han llevado a la creación de robots que pueden hacer tareas inimaginables. Según su aplicación existen diversos tipos de robots, tales como los industriales, androides, espaciales, móviles y zoomorfos. Algunos ejemplos de los robots humanoides son Geminoid F (cuyo aspecto es totalmente humano), ASIMO (ayuda a personas con movilidad reducida) y Robonaut (primer robot humanoide en el espacio).

Inteligencia artificial. Es la rama de la informática que desarrolla procesos que imitan a la inteligencia de los seres vivos. Su principal aplicación es la creación de máquinas para la automatización de tareas que requieren un comportamiento inteligente. Algunos ejemplos se encuentran en el área de control de sistemas; planificación automática; la habilidad de responder a diagnósticos y a consultas de los consumidores; reconocimientos de escritura, del habla y de patrones. Los sistemas de inteligencia artificial están plenamente consolidados en campos como economía, medicina, ingeniería e informática.

Nanotecnología. Aborda el estudio y desarrollo de sistemas a escala de átomos y moléculas. Los tres grandes sectores que han despertado mayor interés son:

  • Nanoelectrónica, orientada a fabricar dispositivos electrónicos y ordenadores a escalas diminutas.
  • Nanobiotecnología, que combina la ingeniería a nanoescala con la biología para manipular sistemas vivos o para fabricar materiales de inspiración biológica a escala molecular.
  • Nanomateriales, cuyas propiedades dependen de cómo están ordenados los átomos que los constituyen.

Informática cuántica. Basa el funcionamiento de los ordenadores en las propiedades cuánticas de las partículas, en lugar de hacerlo en voltajes eléctricos, como se ha hecho tradicionalmente. Su potencia radica en la cantidad de información contenida en los qubits o bits cuánticos. Un qubit puede utilizar diferentes valores superpuestos de forma simultánea; a diferencia de los bits, que toman un solo valor en cada instante. Así, un ordenador cuántico ofrece potencias de cálculo casi ilimitadas y, aunque están en fase de desarrollo, ya se han creado chips cuánticos.

Bioinformática. Es un campo de la ciencia en el cual confluyen varias disciplinas tales como biología, informática y tecnologías de la información. Un ejemplo son los biochips y los transistores orgánicos, capaces de transferir la señal eléctrica a través de molécula orgánicas. Esto se puede utilizar en microprocesadores para imitar las funciones de las neuronas y conseguir que los ordenadores piensen y aprendan al igual que lo hacen los humanos. Otro ejemplo son los diodos orgánicos OLED, utilizados para la fabricación de pantallas flexibles y de bajo consumo.

Autor: Aurelio Jiménez

Fuente: Microdinero

#WOW

Wall-E: ¿Estamos cerca?

Agregar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.