Siguiendo con estos videos sobre las vocaciones, me han hecho la siguiente pregunta: si te sientes inclinado al matrimonio, ¿es necesario que conozcas la vida religiosa? ¿Es importante conocer las dos vocaciones? Si me preguntas a mí, yo creo que siempre es bueno conocer un poco de cada una de las dos vocaciones antes de tomar una determinación, ¡pero tranquilo! no con la misma intensidad.

Pero más allá de lo que puedas experimentar, conocer, quiero compartirte tres consideraciones que  me parecen muy importantes.

Consideración número uno: Es importante que consideres que el llamado al matrimonio implica una conversión de vida centrada en el cónyuge y posiblemente en los hijos que puedan venir. Por otro lado, la vida religiosa implica un llamado al servicio y a la auto entrega. Estar enamorado es importante, pero no es suficiente. Tanto el matrimonio como la vida religiosa implican un compromiso amoroso de servicio a los otros. Lo mismo pasa con los solteros que pueden dedicar su vida al cuidado de un familiar o a un apostolado laico, deben saber a qué se están comprometiendo.

Consideración número dos: Minutos, horas, días, años, tiempo…tiempo…tiempo…la consistencia de la vocación será probada por un tiempo. A una pareja le tomará un tiempo, quizás años, conocerse, cortejarse, para tomar la decisión sobre su vocación al matrimonio. Las personas en discernimiento de una vocación religiosa, les tomará años de seminario y formación, antes de tomar votos de por vida. No te olvides que el discernimiento requiere paciencia. Los noviazgos pueden ser largos y la vocación religiosa también necesita su tiempo para desarrollarse

Consideración número tres: El proceso para hacer compromisos de por vida se describe muy fácilmente y parece muy ordenado y estructurado, pero es desordenado e imperfecto en la realidad. No deberíamos buscar al cónyuge perfecto o a la comunidad perfecta. Incluso si encontráramos a la pareja perfecta, el matrimonio no sería perfecto después de casados y eso está bien, así es la realidad, es una realidad humana y así también de forma tan humana y natural, debemos vivir ese proceso.

No te olvides que la vocación, es una llamada de Dios y una escucha y una respuesta por parte del ser humano.

Quizás tú ya viste los otros vídeos, ya hiciste discernimiento, supiste sobre la vida religiosa y ves que Dios te llama al matrimonio, pero estás ansioso o ansiosa. Si estás en esa, ¡tranquilo!, ¡tranquila! En el próximo vídeo te voy a dar algunas claves para ver qué puedes hacer.

© 2017 – Carolina Requena para el Centro de Estudios Católicos – CEC

Carolina Requena Durán

Carolina es periodista y se ha especializado sirviendo en diversas instituciones de Iglesia como la Conferencia Episcopal de Chile, Radio María y ACI Prensa.

Además fue corresponsal para Latinoamérica del canal EWTN donde estuvo a cargo de las coberturas en vivo de visitas papales.

Actualmente es Directora Editorial y de Contenidos del CEC (Centro de Estudios Católicos) y además es Directora y guionista de la serie de documentales www.tesorosdelpueblo.com

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