desarrollo«El dinero no puede comprar un buen sistema de educación». Interesante conclusión que aparece en uno de los últimos boletines del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés) al hacerse la pregunta ¿El dinero sirve para comprar buenos resultados en el PISA? Efectivamente, el dinero no lo puede comprar todo, lo que puede parecer en un principio algo obvio. No es tan evidente, sin embargo, para las perspectivas de desarrollo que intentan solucionar el problema de la pobreza desde una perspectiva meramente económica.¿Por qué el dinero no puede solucionar el problema de la pobreza? Intentemos una respuesta.

Empecemos señalando que el desarrollo de un pueblo tiene como principal protagonista al ser humano y éste, naturalmente, no sólo necesita de recursos económicos, sino que existen otras necesidades fundamentales que deben ser cubiertas para lograr bienestar social y procurar el bien común.

[pullquote]¿Cuáles son estas necesidades? El ser humano necesita satisfacer distintas dimensiones: la biológica, la psicológica y la tan olvidada dimensión espiritual. Se necesita un desarrollo integral, que atienda a todas estas dimensiones del ser humano. Desde esta perspectiva, lo económico, lo social, lo cultural y lo espiritual se deben relacionar e hilvanar, generando una única estructura de promoción humana.[/pullquote]

Sin embargo, parecería que la  comprensión de esta integralidad en el desarrollo del hombre no es entendida. Por ejemplo, muchos puntos propuestos por la ONU para el desarrollo de la población no consideran la integralidad del ser humano, y son por lo tanto respuesta parcial e incluso, en algunos casos, mal intencionada. Adolecen de una visión equívoca de lo que es el desarrollo. Parten de una visión economicista y utilitarista que reduce al ser humano a un mero agente de consumo, cuantificable y útil (siempre y  cuando forme parte de la Población Económicamente Activa). De este modo, por ejemplo, lo consideran prescindible cuando se cree que no existe, como es el caso del concebido no nacido, e inservible cuando se es anciano.

¿Cuál debe ser la perspectiva de desarrollo? Debemos buscar una perspectiva integral y antropológicamente coherente para poder lograr el desarrollo del hombre y los pueblos. El ser humano debe ser valorado por ser quien es y debe vivir en una sociedad donde se cultive y aprecie al otro en base a su dignidad. De esta forma vivirá en libertad y comunión con los demás. Sería nefasto caer en el engaño de una ideología liberal que supone que todo puede ser corregido con dinero, inversión y mercado.

Debemos preguntarnos constantemente: ¿Quién es el ser humano y qué necesita? ¿Qué busca realmente? Así nos daremos cuenta, como primer paso para una propuesta integral, que la respuesta es más compleja y rica que una ineficaz receta capitalista.

© 2012 – Víctor Ramos para el Centro de Estudios Católicos – CEC

 

 

Víctor Ramos

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