Te costó venir, pero, finalmente te acercaste y me dijiste: “Soy infiel, Ricarte, estoy en otra relación.  Sabes cómo la quería, pero la monotonía, las cosas que pasaron, nunca lo pensé y actualmente, estoy casi en una doble vida, he iniciado otra relación.  Mi mujer, mi esposa, mi novia, mi enamorada no lo sabe. ¿Qué hago?”

Difícil se vuelve para aquel que cruzó la orilla del río.  ¿Alguna vez has estado en el Amazonas, en la selva?  Es hermoso. ¿Has intentado meterte al río? Acércate, en la orillita puedes nadar pero si te lanzas y comienzas a nadar un poquito más profundo, cuando menos te das cuenta, has avanzado muchos metros. Y si quieres salir y el cauce te comienza a llevar más adentro, no puedes salir, te arrastra inexorable, a pesar de que tú sientes que quieres, pero no puedes, te lleva.

Yo sé en lo que estas.  La infidelidad es así.  Meterse en estos líos, en estas aguas que te capturan y te envuelven, han logrado que gobiernos, corporaciones, familias enteras sucumban, mueran, por el embate de esta fuerza que parece, inexorablemente, nos va llevar hacia sabe Dios donde.

Sí pues, así es de fuerte la infidelidad.  Tu pecado, haber cruzado la línea, tu pecado, haberte expuesto a esa agua que era capaz de arrastrarte.

Sí, ahora no sabes qué hacer, te entiendo, pero has hecho bien en buscarme, porque cuando estás ahí metido en esas aguas que te arrastran, no hay forma de salir si no es pidiendo ayuda, reconociendo que, finalmente, has perdido tu libertad, que crees que amas, que en el fondo la pasión te desborda y te lleva hacia donde lugares que tú nunca pensaste.

Pero, reconoces que no eres tú caminando, es la pasión que te desborda, es que ya no puedes salir, ya no importan los hijos, no importa la familia, no importa nada.  “¿Por qué? Si la felicidad la tengo aquí, a la mano, por fin lo que yo esperaba, mi media naranja, mi alma gemela que estaba dormida”.  Y de pronto, te vuelves un creyente famoso y espectacular, de estas teorías respecto a las almas gemelas, a los karmas y a las vidas que se reencuentran, ¿o no?

Eres infiel, estás siendo infiel, mírate al espejo y repítetelo, a ver si vas a querer seguir en ese tema.

¿Quieres, de verdad, hacer lo correcto?  Acaba con esa relación, vuelve a donde tu esposa, tu enamorada, tu novia y dile lo que te ha pasado, pídele perdón y dile: “No merezco que volvamos a reconciliarnos, pero como hombre, como mujer, me acerco a ti, para que reconozcas lo que está ocurriendo”; y finalmente, si quieres, termina esa relación.  Date un tiempo solo, reflexiona sobre lo que has hecho, sobre las cosas que te has tirado encima y olvídate de las culpas, sobretodo sé responsable, hazte cargo de tus compromisos, de las consecuencias de tus actos y cuando hayas hecho todo esto, recién si quieres, en paz, has lo que tú consideres pertinente.

Departamento Editorial del CEC

El Departamento Editorial del CEC tiene a su cargo la gestión del programa de publicaciones, la organización de los sistemas de evaluación de originales, la corrección de manuscritos (impresos o electrónicos) y la dirección del proceso de producción en todos los niveles de trabajo. El Departamento Editorial está a cargo del Director Editorial y su equipo de trabajo.

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