La película “Hacksaw Ridge” (o en español: “hasta el último hombre”) logra, en mi opinión, transmitir diversos valores de la vida humana, me gustaría llamar la atención sobre algunos de ellos que creo que son muy pertinentes a nuestra vida y sociedad.

El filme retrata de manera muy profunda el sentido y el valor de la vida de Desmond Doss (protagonista), quien con mucha valentía ha buscado ser coherente con lo que le dictaba su conciencia y creencia durante la Segunda Guerra Mundial. Siendo adventista ((] «Las sectas adventistas son el producto de una agitación religiosa iniciada por William Miller (1781-1849) en 1831, luego de un breve estudio de las profecías de la Biblia. Probando los misteriosos pronunciamientos concernientes al Mesías, por un método exclusivamente histórico, buscó el cumplimiento de cada profecía en su lectura obviamente superficial. El movimiento adventista, inaugurado por Miller, se ha diferenciado en los siguientes cuerpos independientes. Los Adventistas del Sétimo Día – Estos sostienen la observación del sétimo día de la semana como el Sabbath. Creen que el difunto permanece inconsciente hasta el Juicio, cuando los malvados serán destruidos. Muestran, en adición, una detallada interpretación de ciertas profecías bíblicas, y creen que el regalo profético todavía se transmite, y que fuera poseído luego por la Sra. E.G. White en particular. Se agruparon en 1845.» http://ec.aciprensa.com/wiki/Adventistas)), tuvo que enfrentarse con muchas adversidades para poder servir en la Segunda Guerra por los Estados Unidos. Con la convicción de que siguiendo sus ideales haría el mayor bien, sirviendo en la guerra salvando vidas mediante el ejercicio de la medicina y evitando a toda costa tocar o disparar cualquier tipo de arma.

Según lo que dicen algunos expertos vivimos en una sociedad democrática que desde el siglo XVIII viene absolutizando la máxima: “igualdad, libertad y fraternidad”. Sin embargo, no pocas veces vemos que eso no se da en la realidad, siendo que algunas veces se hace difícil vivir con el derecho de poder ser coherente con la propia conciencia.

Esta extraña contradicción, de una sociedad que predica la libertad y muchas veces no la soporta, podría parecernos ajena. Pero si nos detenemos a pensar podemos recordar la cantidad de refugiados que vienen escapando de las persecuciones en Medio Oriente y veremos que nos es así. Y este es solo un ejemplo dentro de muchos ((http://informe2014.ayudaalaiglesianecesitada.org/))

Precisamente el protagonista se enlistó con estas contradicciones sirviendo en los Estados Unidos, uno de los primeros países en abanderar los conceptos de la revolución francesa ((Ver Hubeñak, Florencio, Historia integral del occidente, Ed. Educa, Buenos Aires-2006, p. 238)). Un ejemplo de ello es la estatua de la libertad, un conocido símbolo y referente nacional. Y en el desarrollo de la película el soldado tuvo que aprender a relacionarse con los demás y a superar en algunos momentos las dificultades de la aceptación por parte de los demás de su creencia y opciones.

El ejemplo de diálogo de Desmond Doss está envuelto en criterios cristianos y por ende puede ser para nosotros una oportunidad de reflexión.

En muchos de los países de cultura occidental, personas de diferentes etnias, religiones, orientaciones políticas y países compartimos y valoramos la importancia de la unidad y el llamado a la solidaridad común. Y el catolicismo con su misión de congregar todo el género humano ((De Lubac, Henri. Catolicismo, aspectos sociales del dogma. Ediciones Encuentro. Madrid.)) ha aportado mucho en este intento de contribuir para fomentar el diálogo y la solidaridad en la sociedad:

1- A pesar de que el joven militar sufría exclusión debido a sus convicciones religiosas, éste no discriminó a nadie a la hora de servir, hasta incluso arriesgar la vida por personas del ejército opuesto (Japón). Este aspecto de la película nos muestra el valor que tiene la igualdad de dignidad de cada persona y que va más allá de cualquier diferencia, como dice el Concilio Vaticano II en la declaración Nostrae Aetate: «Todos los pueblos forman una comunidad, tienen un mismo origen, puesto que Dios hizo habitar a todo el género humano sobre la faz de la tierra» ((Nostra Aetate 1))

2-Haksaw Ridge nos recuerda también la importancia que hay del recto uso de la conciencia para el ejercicio de la libertad. En innumerables ocasiones, ante las contrariedades de los demás y la adversidad de la guerra, el personaje se ve tentado a sucumbir en sus propósitos ante coacciones y presiones externas. Pese a esto, persevera en sus aspiraciones con valentía. Como nos recuerda la Constitución Pastoral Gaudium et Spes. «La dignidad humana requiere, por tanto, que el hombre actúe según su conciencia y libre elección, es decir, movido e inducido por convicción interna personal y no bajo la presión de un ciego impulso interior o de la mera coacción externa» ((Ver Gaudium et Spes 17)).

3- la película también nos muestra el poder de cambio que puede ser la vivencia de la caridad. Pues algunas veces la película muestra a Doss que obra en coherencia con criterios evangélicos, inspirado en la vida del Señor Jesús. Así algunas de las formas, palabras, obras y sentimientos de Jesús (Flp 2,5) que fueron capaces de romper los prejuicios y aún cuestionar a los que le eran cercanos (Jn 13, 35) se hacen presentes en la vida del protagonista con consecuencias similares. Pues veían a un hombre que demostraba amor capaz de ofrecer su vida por la de los que le necesitaban (Jn 15,13) siendo capaz de cruzar un campo de batalla para salvar la vida de amigos y enemigos (Mt 5, 44). Y eso debería recordamos la urgencia que debemos tener en nuestra conversión y testimonio de vida cristiana.

Considero, por lo tanto, que la vida de Desmond Doss podría ser para nosotros un estímulo de apertura al bien común y del deseo de querer instaurar en la sociedad un ambiente donde se viva el diálogo, la caridad y el respeto mutuo; así cada persona tendrá la posibilidad de seguir en su búsqueda de Dios y a amar los demás en un espíritu de verdadera solidaridad, asumiendo lo que se cree y llevándolo a la práctica en coherencia con la conciencia y el uso de la razón.

Como una última reflexión de todo lo que hemos tratado de meditar, quisiera proponer reflexionar en algunos trechos de lo dicho en la constitución pastoral Gaudium et Spes: «En lo más profundo de su conciencia descubre el hombre la existencia de una ley que él no se dicta a sí mismo, pero a la cual debe obedecer, y cuya voz resuena, cuando es necesario, en los oídos de su corazón, advirtiéndole que debe amar y practicar el bien y que debe evitar el mal: haz esto, evita aquello… ley escrita por Dios en su corazón, en cuya obediencia consiste la dignidad humana y por la cual será juzgado personalmente. La conciencia es el núcleo más secreto y el sagrario del hombre… Cuanto mayor es el predominio de la recta conciencia, tanto mayor seguridad tienen las personas y las sociedades para apartarse del ciego capricho y para someterse a las normas objetivas de la moralidad» ((Ver Gaudium et Spes 16)).

© 2017 – Sérgio Brandão para el Centro de Estudios Católicos – CEC

Sérgio Brandão

Sérgio Brandão tiene 21 años es brasilero y vive en Perú. Es miembro del Sodalicio de Vida Cristiana.

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