Cuando los antivalores son los que guían el actuar de las personas de tal forma que la mentira y el engaño se vuelven formas habituales de proceder para conseguir los propios fines, entonces podríamos diagnosticar que la organización está entrando a un proceso de “terapia intensiva”.

Esta lógica instrumentalista se ha sistematizado en un libro titulado “Las 48 leyes del poder”, el cual articula desde una lógica manipuladora como alcanzar el “éxito”. Basado en una cosmovisión errada del ser humano y del uso del poder, los autores –Robert Green y Joost Elffers– detallan una serie de directrices que pretenden garantizar el éxito basando su proceder en el engaño.

Una de las leyes mencionadas explicita lo siguiente: «Es necesario lograr, mediante maniobras de seducción, que los demás se muevan en la dirección que usted desea. Una vez seducida, la persona se convierte en su leal servidor. Y la forma más eficaz de seducir a alguien consiste en manejar con habilidad las flaquezas y la psicología del individuo. Debilite la resistencia del otro a través de la manipulación de las emociones, jugando con lo que el otro ama y valora, o lo que teme». Incluso en otra de sus leyes sugiere utilizar la amistad como mecanismo de engaño que cual “caballo de Troya”, le permita ingresar escondido para después hacer daño al otro.

[pullquote]Esta aproximación manipuladora merma las relaciones personales y genera un deterioro del clima laboral creando una cultura de la sospecha. Se declara así una guerra oculta entre los miembros de la organización, propiciando un desgaste improductivo de energías en el cual todos se encuentran a la defensiva. En dicho entorno es imposible lograr un trabajo en equipo y una visión común en la organización.[/pullquote]

Una organización cuyos líderes abusan del poder y pretenden “escalar” posiciones mediante actitudes prepotentes y egoístas está destinada al fracaso. El auténtico liderazgo basa la credibilidad no tanto en el puesto o rol que desempeña, sino en la integridad de la persona que lejos de servirse de los demás, busca generar el desarrollo integral de todo su equipo y miembros de la organización.

© 2015 – Carlos Muñoz Gallardo para el Centro de Estudios Católicos – CEC

Carlos Muñoz Gallardo

Carlos nació en Santiago de Guayaquil (Ecuador) en el año 1971. Estudió Ingeniería Industrial en el Georgia Institute of Technology, Finanzas y Psicología en la George Washington University, y realizó estudios en Negocios Internacionales en Oxford University.
Ha trabajado durante muchos años en temas de promoción solidaria, a través de la Fundación Acción Solidaria de Ecuador.
Del 2006 al 2008 fue Director de la Promotoría del Instituto de Desarrollo Integral de la Persona; del 2012 al 2014 trabajó en la Dirección del apostolado Provida en la asociación “Opciones Heroicas”; y actualmente es presidente y consultor de Programas de Desarrollo Humano, además de brindar asesorías de responsabilidad social empresarial.

View all posts

5 comments

Deja un comentario