Hace unos días estaba en Francia entrevistando a Tim Guénard, que es un boxeador, en realidad fue un boxeador, una persona que desde niño conoció el sufrimiento porque fue maltratado por su papá que le rompió muchos huesos, por su mamá que le abandonó y vivió en una cárcel durante mucho tiempo. Es una cárcel invisible pero que, según me explicaba Tim, está muy presente en el corazón de muchas personas.

Es la cárcel en la que te meten cuando alguien te dice “Tú eres malo” y lo serás porque “como a tí te pegaron…Tú pegarás”, “como tus padres se separaron…Tú te separarás”, “como tú has sido educado en el odio…Tú odiarás”.

O bien, una cárcel que parece menos inocente, pero no lo es. Imaginemos un profesor que le dice a un alumno: “Tu el año que vienes tendrás problemas porque este año los has tenido”, bueno, esa cárcel es muy frecuente y esos carceleros son muy frecuentes, los que intentan meternos, encerrarnos en nuestro pasado para no salir de él. Bueno, esa cárcel es negar la acción de Dios en la vida de cada persona.

Un día Tim iba a atracar un banco en París. No era el primero que atracaba y cuando fue a cruzar la calle para atracar el banco escuchó como un papá le decía a su hijo esto: “Estoy muy orgulloso de tí” y vio como ese papá abrazaba a su hijo o le besaba o le hacía una caricia y fue tan poderoso el ejemplo, lo que él sintió…”¡Anda! ¡Un papá que se porta bien con su hijo!”, que en lugar de atacar el banco le siguió por la calle para, como decía él, “robar amor”, le faltaba amor y él quería robar ese amor que veía en ese papá y en ese hijo…Y ese papá con el que nunca habló y que le persiguió por la calle, ese que vio cómo se relacionaba con su hijo…pues nunca sabrá que eso que le digo a su hijo, fue lo que Dios utilizó para cambiar la vida de Tim, para cambiarla completamente y hoy es una persona que no sólo ha robado mucho amor de muchos papás, que se han portado bien con sus hijos sino que va dando amor primero a sus cuatro hijos, a su esposa y a tantas personas a las que va dando amor por el mundo.

Así que la lección está clara. Nos tenemos que escapar de la cárcel de nuestro pasado. Tenemos que aceptar que hoy puede cambiar nuestra vida completamente, aunque vayamos perdiendo por goleada, aunque quede un minuto de partido, aunque los pronósticos sean: “tú ya no tienes solución”, ¡eso es mentira! Eso es negar la acción de Dios en cada uno de nosotros. Así que os invito a todos a salir de la cárcel, abandonar esos miedos que a veces nos quedamos con nuestros propios errores. Esos errores que hemos cometido o los que han cometido con nosotros, porque una vida nueva ¡es realmente posible hoy!

Juan Manuel Cotelo

© 2017 – Juan Manuel Cotelo para el Centro de Estudios Católicos – CEC

Juan Manuel Cotelo

Periodista, guionista, actor, director y productor español, cabeza de la productora y distribuidora cinematográfica INFINITO MÁS UNO.

Es un gran contador de historias que ha utilizado los dones que Dios le ha dado, para mostrar a Dios en pantalla grande.

se ha dedicado a tiempo completo a la misión de evangelizar a través del cine ¡y ha tenido mucho éxito! la primera película que lanzó con su productora, "La Última Cima" llegó a 16 países; la segunda, "Tierra de María", a 26; más de medio millón de personas han visto sus contenidos; logró colocar sus películas en Netflix; ha sido invitado a muchos países a dar conferencias sobre la inclusión de Dios en un mundo en dónde pareciera no caber.

Juan Manuel Cotelo es casado, tiene tres hijas y su familia está profundamente involucrada en su proyecto, dando la vida por esta misión de ser testigos de Dios en el mundo.

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