Hoy en Sacramentos.FE te presentamos los efectos del sacramento de la Confirmación:

¿Te ha pasado que quieres ponerte a dieta, y al segundo día no eres capaz de perseverar y todo vuelve a lo mismo? ¿O tal vez, después de un retiro te propones cambiar muchas cosas, pero a la larga, nada cambia en tu vida? Luego de recibir la confirmación, ¿todo seguirá igual?, o ¿algo de verdad ha cambiado?

Cuando recibimos el sacramento de la Confirmación en nuestras vidas, recibimos plenamente la gracia bautismal. Confirmamos nuestra fe y nos comprometemos con la misión confiada por Cristo a la Iglesia, de extender su Reino en todas las naciones.

Así como los apóstoles se encendieron con ese fuego que les dio la fuerza para salir al mundo a contar la Buena Noticia, la Confirmación es el Pentecostés personal de cada cristiano. Es un momento único en donde el Espíritu de Dios desciende sobre nosotros y nos llena de su fuerza y de su poder.

Sabemos bien, que en este “Nuevo Pentecostés” recibimos los Dones del Espíritu Santo, somos fortalecidos con la gracia recibida, ayudando a nuestro crecimiento y madurez en la vida espiritual, así como en la valentía para salir y anunciar el tesoro de la Fe que hemos recibido, ahora, en plenitud.

Sin embargo, es importante recordar que además de recibir estos Dones del Espíritu, los cuales son uno de los tres efectos de la Confirmación, también se nos concede el fortalecimiento de nuestra relación filial con Dios, haciéndonos aún más cercanos a Él. Finalmente, somos “sellados por Cristo”, recibimos ese “carácter” en nuestro corazón, por medio del cual somos confirmados por Dios como miembros de su Iglesia y llamados a ser sus apóstoles, como un llamado personal.

Él marca nuestra alma con un sello que nunca nadie ni nada podrá borrar. Esa marca se llama “carácter”. Tú y yo somos marcados para siempre por Jesús, y obviamente esto tiene efectos importantísimos en nuestra vida. Recordemos que también nos da la plenitud de la gracia que hemos recibido previamente en el Bautismo.

Podemos clasificar estos efectos de la Confirmación en tres:

Primero: Nos introduce más profundamente en nuestra relación de hijos con Dios y la Iglesia, y nos une más íntimamente a Jesús. ¡Si antes éramos cercanos, ahora mucho más!

Segundo: Aumenta en nosotros los dones del Espíritu Santo, se nos regalan sus siete dones para poder utilizarlos para obrar el bien y guiar nuestra vida como hijos de Dios.

En tercer lugar, somos sellados por Dios, con un carácter indeleble, que nos da una fuerza especial para ser sus testigos en el mundo, como los apóstoles, y así anunciar a Jesús a toda la humanidad.

En el Catecismo

1285 Con el Bautismo y la Eucaristía, el sacramento de la Confirmación constituye el conjunto de los “sacramentos de la iniciación cristiana”, cuya unidad debe ser salvaguardada. Es preciso, pues, explicar a los fieles que la recepción de este sacramento es necesaria para la plenitud de la gracia bautismal. En efecto, a los bautizados “el sacramento de la Confirmación los une más íntimamente a la Iglesia y los enriquece con una fortaleza especial del Espíritu Santo. De esta forma quedan obligados aún más, como auténticos testigos de Cristo, a extender y defender la fe con sus palabras y sus obras”

1302 De la celebración se deduce que el efecto del sacramento de la Confirmación es la efusión especial del Espíritu Santo, como fue concedida en otro tiempo a los Apóstoles el día de Pentecostés.

1303 Por este hecho, la Confirmación confiere crecimiento y profundidad a la gracia bautismal: nos introduce más profundamente en la filiación divina que nos hace decir “Abbá, Padre”, nos une más firmemente a Cristo, aumenta en nosotros los dones del Espíritu Santo, hace más perfecto nuestro vínculo con la Iglesia, nos concede una fuerza especial del Espíritu Santo para difundir y defender la fe mediante la palabra y las obras como verdaderos testigos de Cristo, para confesar valientemente el nombre de Cristo y para no sentir jamás vergüenza de la cruz.

1304 La Confirmación, como el Bautismo del que es la plenitud, sólo se da una vez. La Confirmación, en efecto, imprime en el alma una marca espiritual indeleble, el “carácter”, que es el signo de que Jesucristo ha marcado al cristiano con el sello de su Espíritu revistiéndolo de la fuerza de lo alto para que sea su testigo,

1305 El “carácter” perfecciona el sacerdocio común de los fieles, recibido en el Bautismo, y “el confirmado recibe el poder de confesar la fe de Cristo públicamente, y como en virtud de un cargo”.

Citas de la Sagrada Escritura

«Ustedes son testigos de todo esto. Y yo les enviaré lo que mi Padre les ha prometido. Permanezcan en la ciudad, hasta que sean revestidos con la fuerza que viene de lo alto». (Lc 24,48-49).

«Y ustedes no han recibido un espíritu de esclavos para volver a caer en el temor, sino el espíritu de hijos adoptivos, que nos hace llamar a Dios» (Rom 8,15)

«Por lo tanto, hermanos, yo los exhorto por la misericordia de Dios a ofrecerse ustedes mismos como una víctima viva, santa y agradable a Dios: este es el culto espiritual que deben ofrecer» (Rom 12, 1)

«Por el contrario, el fruto del Espíritu es: amor, alegría y paz, magnanimidad, afabilidad, bondad y confianza, mansedumbre y temperancia» (Ga 5, 22).

Frases del Papa Francisco acerca de los efectos de la Confirmación

«Este sacramento ratifica la gracia bautismal, nos une más firmemente a Cristo: afianza nuestra relación con la Iglesia y nos concede una fuerza especial del Espíritu Santo para defender la fe y confesar el nombre de Cristo».

«Cuando lo recibimos en nuestro corazón (El Espíritu Santo), Cristo mismo se hace presente y toma forma en nuestra vida: es Él quien reza, perdona, infunde esperanza, sirve a los hermanos más necesitados, crea comunión y siembra la paz en nuestra vida. ¡Es Él el que hace eso!»

«La Confirmación es obra de Dios, que se preocupa de que nuestra vida sea plasmada a imagen de su Hijo, de hacernos capaces de amar como Él, infundiéndonos su Espíritu Santo».

Frases de Benedicto XVI acerca de los efectos de la Confirmación

«El sacramento de la Confirmación refuerza el Bautismo y derrama el Espíritu Santo en abundancia sobre vosotros. Ahora vosotros mismos, llenos de gratitud, tenéis la posibilidad de acoger sus grandes dones, que os ayudan, en el camino de la vida, a ser testigos fieles y valientes de Jesús».

«Quien ha recibido los sacramentos del Bautismo y de la Confirmación, recuerde que se ha convertido en “templo del Espíritu”: Dios habita en él».

«La Confirmación nos da una fuerza especial para testimoniar y glorificar a Dios con toda nuestra vida».

«Cuando el Espíritu actúa produce en el alma sus frutos que son “amor, alegría, paz, paciencia, benevolencia, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí”».

Frases de San Juan Pablo II acerca de los efectos de la Confirmación

«Gracias al sello del Espíritu conferido por la confirmación, el cristiano logra su plena identidad y toma conciencia de su misión en la Iglesia y en el mundo».

«El misterio de Pentecostés, como don del Espíritu a cada uno, se actualiza de modo privilegiado con la confirmación, que es el sacramento del crecimiento cristiano y de la madurez espiritual».

«El Espíritu Santo da al cristiano -cuya vida, de otro modo, correría el riesgo de quedar sujeta únicamente al esfuerzo, a la regla e incluso al conformismo exterior- la docilidad, la libertad y la fidelidad».

«El Espíritu Santo infunde audacia; impulsa a contemplar la gloria de Dios en la existencia y en el trabajo de cada día. Estimula a hacer la experiencia del misterio de Cristo en la liturgia, a hacer que la Palabra resuene en toda la vida, con la seguridad de que siempre tendrá algo nuevo que decir; ayuda a comprometerse de por vida, a pesar del miedo al fracaso, a afrontar los peligros y superar las barreras que separan las culturas para anunciar el Evangelio, a trabajar incansablemente por la continua renovación de la Iglesia, sin constituirse en jueces de los hermanos».

Preguntas para profundizar acerca de Efectos de la Confirmación

¿Qué significa recibir el Sacramento de la Confirmación?

Junto con el Bautismo y la Eucaristía, constituyen los Sacramentos de Iniciación Cristiana. En el Sacramento de la Confirmación, recibimos al Espíritu Santo, accedemos a la gracia bautismal en plenitud, somos fortalecidos y sellados por Cristo, como sus hijos y sus apóstoles.

¿Por qué necesitamos Confirmar nuestra Fe?

Porque sólo cuando recibimos el Sacramento de la Confirmación podemos tener en plenitud la gracia bautismal. Porque, así como los apóstoles en Pentecostés, se encontraban frágiles y tristes; luego de recibir al Espíritu Santo, fueron fortalecidos, recibiendo la gracia necesaria para continuar con su vida cristiana y anunciar con valentía a Cristo a todas las naciones de la tierra.

¿Cuáles son los efectos de la Confirmación?

  • Recibimos la plenitud de la gracia bautismal, uniéndonos más profundamente a Dios, como Padre Nuestro.
  • Aumenta en nosotros los dones del Espíritu Santo, recibiendo sus 7 dones: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.
  • Nos sella con un “carácter” que no se borra, somos cristianos y llamados a ser testigos valientes de Cristo en el mundo.

#14 ¿Qué es la Confirmación?
#15 Pentecostés
#16 Plenitud del Bautismo
#17 Testigos de Cristo en el Mundo
#18 Dones del Espíritu Santo

Centro de Estudios Católicos

El Centro de Estudios Católicos CEC nace en 1969 en Lima (Perú), como una iniciativa de un grupo de jóvenes universitarios.

View all posts