Hoy en día muchísimos abuelos han tenido que asumir responsabilidades que no les corresponde, tanto educativa como económica, ya sea porque los papás de sus nietos trabajan o están separados, o no pueden cubrir todas las necesidades materiales de los pequeños.

Si bien los estudios revelan que les hace mucho bien a los abuelos ser parte de la vida de los nietos, sin embargo, debe haber un límite entre ser un abuelo que colabora o ser un abuelo esclavo.

¿Tú sabes si eres un abuelo esclavo?

Eres un abuelo esclavo si solamente te estás preocupando por tus nietos o por tus hijos y no tienes ninguna otra actividad social o personal en tu vida.

Una segunda señal es que tú no has escogido esa vida sino que ha sido impuesta por el contexto o la realidad económica o familiar de tus hijos.

Una tercera señal es que estás físicamente agotado. Sin embargo, no te atreves a manifestarlo por temor a que te rechacen o te excluyan de la vida de tus nietos.

Una cuarta señal es que cuando llegas a tu casa ya no te queda energía para hacer nada más. Inclusive no tienes ganas ni de conversar con los que viven contigo.

Pero, ¿qué hacer si te has dado cuenta de que eres un abuelo esclavo?

Lo primero es reconocer cuáles son tus propias limitaciones y ser capaz de manifestarlas así éstas sean rechazadas.

Finalmente, este mensaje es para los hijos de estos abuelos. Tienen que ser conscientes de que sus padres se cansan, son mayores y no es su responsabilidad cuidar a sus hijos.

Hagamos nosotros un acto de generosidad, y veamos si realmente ellos están pasándola bien.

El abuelo esclavo seguramente hace todo lo que hace por querer amar desmedidamente, pero amar de verdad significa poner por encima de todo un bien superior y no está bien que ustedes abuelos se enfermen de estrés y luego tampoco nos puedan ayudar en alguna circunstancia ocasional.

Hay que saber decir que no en el momento adecuado. Disfruten a sus nietos. No hay nada más lindo que una relación intergeneracional para que los niños crezcan mucho más saludables.

© 2017 – Giuliana Caccia Arana para el Centro de Estudios Católicos – CEC

Giuliana Caccia Arana

Giuliana está casada y tiene dos hijos. Comunicadora social (Universidad de Lima) y Master en Matrimonio y Familia (Universidad de Navarra, España), es creadora de La Mamá Oca y autora del libro “Educación en serio. Reflexiones para ser los padres que nuestros hijos necesitan” (Ed. Planeta/Sello Diana). También es Directora del área de Familia del CEC.

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