Les compartimos el segundo video sobre la Eucaristía; te invitamos a comentar y compartir:

La institución de la Eucaristía

La Institución de la Eucaristía, es cuando Jesús por amor entrega su cuerpo y sangre a todos los hombres del mundo. Tuvo lugar durante la última cena pascual que celebró con sus discípulos, en donde se realiza la primera consagración del pan y del vino que se transforman en el cuerpo y la sangre de Jesucristo.

Instituyó el sagrado sacramento de la Eucaristía, Presencia real del Señor, con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad en la Hostia y en el Vino consagrados. Jesús es el verdadero pan descendido del Cielo, comida para el alma, fuerza e inspiración para la humanidad en la caminata existencial, vínculo poderoso que une y congrega a todos los fieles alrededor de un único Altar hasta la consumación de los siglos.

La Institución de la Eucaristía en profundidad

La Misa fue instituida por el mismo Jesús. Él fue quien celebró la primera Misa junto a sus apóstoles. Era la noche en que Jesús iba a ser entregado, se iba a cumplir aquello para lo que vino a la Tierra: dar la vida por nuestra salvación. Y momentos antes de eso, como buen judío decide celebrar la Pascua judía con sus amigos más cercanos, los apóstoles. Debió haber sido un momento de mucha tensión para Jesús, ya que como era Dios, sabía que le quedaba poco tiempo para morir, y quería cumplir la voluntad del Padre, pero también amaba tanto a los suyos que quería quedarse con ellos para siempre.

Y elige ese contexto, de la celebración de la liberación del pueblo judío, para realizar este gran milagro de amor: se ofrece a sí mismo como sacrificio, y por medio de su Cuerpo y su Sangre, permanece con a nosotros hasta el fin de los tiempos. Por ello, mientras estaban comiendo, Jesús sorprende a sus discípulos con un signo que cambiaría todo para siempre. Tomó el pan, lo bendijo y se lo entregó a sus discípulos diciendo las siguientes palabras:

«Tomen y coman todos de él, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por ustedes». Y luego de hacer el mismo gesto con el vino les dice… «Hagan esto en conmemoración mía».

Esa fue la primera Misa, el momento en que Jesús nos deja su cuerpo y sangre, y nos pide claramente seguir realizando esto en memoria suya. Y desde ese momento los cristianos, obedeciendo la petición de Jesús, comenzaron a juntarse para celebrar la Eucaristía, sobre todo los domingos, el día de la resurrección de Jesús. En los Hechos de los Apóstoles se relata que los cristianos se reunían para “partir el pan” (Hch 20,7).

 Catecismo de la Iglesia Católica

1337 El Señor, habiendo amado a los suyos, los amó hasta el fin. Sabiendo que había llegado la hora de partir de este mundo para retornar a su Padre, en el transcurso de una cena, les lavó los pies y les dio el mandamiento del amor (Jn 13,1-17). Para dejarles una prenda de este amor, para no alejarse nunca de los suyos y hacerles partícipes de su Pascua, instituyó la Eucaristía como memorial de su muerte y de su resurrección y ordenó a sus apóstoles celebrarlo hasta su retorno, “constituyéndoles entonces sacerdotes del Nuevo Testamento” (Concilio de Trento: DS 1740).

1338 Los tres evangelios sinópticos y san Pablo nos han transmitido el relato de la institución de la Eucaristía; por su parte, san Juan relata las palabras de Jesús en la sinagoga de Cafarnaúm, palabras que preparan la institución de la Eucaristía: Cristo se designa a sí mismo como el pan de vida, bajado del cielo (cf Jn 6).

Citas de la Sagrada Escritura

Y mientras comían, tomó pan, y habiéndolo bendecido lo partió, se lo dio a ellos, y dijo: Tomad, esto es mi cuerpo. Y tomando una copa, después de dar gracias, se la dio a ellos, y todos bebieron de ella. Y les dijo: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos. (Marcos 14:22-24)

“Yo soy el pan de vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él coma, no muera. Yo soy el pan vivo que descendió del cielo… y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo”. (Juan 6, 48 -51)

Frases del Papa Francisco sobre la Institución de la Eucaristía

“El Jueves Santo Jesús instituyó la Eucaristía, anticipando en el banquete pascual su sacrificio en el Gólgota. Para hacer comprender a los discípulos el amor que lo anima, a ellos les lava los pies, ofreciendo una vez más el ejemplo en primera persona de como ellos mismos deberán actuar. La Eucaristía es el amor que se hace servicio. Es la presencia sublime de Cristo que desea nutrir a cada hombre, sobre todo a los más débiles, para hacerlos capaces de un camino de testimonio entre las dificultades del mundo. No solo. En el darse a nosotros como alimento, Jesús atestigua que debemos aprender a compartir con los demás este alimento para que se convierta en una verdadera comunión de vida con cuántos están en la necesidad. Él se dona a nosotros y nos pide permanecer en Él para hacer lo mismo”.

“Nosotros tenemos que ser servidores unos de los otros, y por eso la Iglesia, en el día de hoy cuando se conmemora la Última Cena, cuando Jesús ha instituido la Eucaristía, también hace en la ceremonia este gesto de lavar los pies, que nos recuerda que nosotros debemos ser siervos unos de otros”.

Frases de Benedicto XVI sobre la Institución de la Eucaristía

“El Señor instituyó el sacramento en el Cenáculo, rodeado por su nueva familia, por los doce Apóstoles, prefiguración y anticipación de la Iglesia de todos los tiempos”.

“«Ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros, antes de padecer» (Lc 22,15). Con estas palabras, Jesús comenzó la celebración de su última cena y de la institución de la santa Eucaristía”.

“En el culmen de esta misión, en la última Cena, Jesús instituyó el Sacramento de su Cuerpo y de su Sangre, el Memorial de su Sacrificio pascual. Actuando de este modo se puso a sí mismo en el lugar de los sacrificios antiguos, pero lo hizo dentro de un rito, que mandó a los Apóstoles perpetuar, como signo supremo de lo Sagrado verdadero, que es él mismo. Con esta fe, queridos hermanos y hermanas, celebramos hoy y cada día el Misterio eucarístico y lo adoramos como centro de nuestra vida y corazón del mundo. Amén”.

“La Eucaristía es el memorial del sacrificio de Cristo en la cruz; su cuerpo y su sangre instauran la nueva y eterna Alianza para el perdón de los pecados y la transformación del mundo”.

Frases de san Juan Pablo II sobre la Institución de la Eucaristía

“Este signo prodigioso es figura del mayor misterio de amor, que se renueva cada día en la santa misa: mediante los ministros ordenados, Cristo da su Cuerpo y su Sangre para la vida de la humanidad. Y quienes se alimentan dignamente en su mesa, se convierten en instrumentos vivos de su presencia de amor, de misericordia y de paz”.

“¡La Eucaristía es luz! En la Palabra de Dios constantemente proclamada, en el pan y en el vino convertidos en Cuerpo y Sangre de Cristo, es precisamente Él, el Señor Resucitado, quien abre la mente y el corazón y se deja reconocer, como sucedió a los dos discípulos de Emaús “al partir el pan” (cf Lc 24,25). En este gesto convivial revivimos el sacrificio de la Cruz, experimentamos el amor infinito de Dios y sentimos la llamada a difundir la luz de Cristo entre los hombres y mujeres de nuestro tiempo”.

“Por eso, la Iglesia sintió la necesidad de una fiesta adecuada, en la que se pudiera expresar más intensamente la alegría por la institución de la Eucaristía: nació así, hace más de siete siglos, la solemnidad del Corpus Christi, con grandes procesiones eucarísticas, que ponen de relieve el itinerario del Redentor del mundo en el tiempo”.

“¡Misterio de nuestra salvación! Cristo, único Señor ayer, hoy y siempre, quiso unir su presencia salvífica en el mundo y en la historia al sacramento de la Eucaristía. Quiso convertirse en pan partido, para que todos los hombres pudieran alimentarse con su misma vida, mediante la participación en el sacramento de su Cuerpo y de su Sangre”.

Preguntas para profundizar acerca de la Institución de la Eucaristía

¿Qué Gracias nos da celebrar la institución de la eucaristía?

La Eucaristía es prenda de la gloria futura porque nos colma de toda gracia y bendición del cielo, nos fortalece en la peregrinación de nuestra vida terrena y nos hace desear la vida eterna, uniéndonos a Cristo, sentado a la derecha del Padre, a la Iglesia del cielo, a la Santísima Virgen y a todos los santos.

¿Quién instituyó la Eucaristía?

Jesucristo instituyó la Eucaristía el Jueves Santo, «la noche en que fue entregado» (1 Co 11, 23).

¿Cuándo y por qué se instituyó la Eucaristía?

“Nuestro Salvador, en la Última Cena, la noche que le traicionaban, instituyó el Sacrificio Eucarístico de su Cuerpo y Sangre, con lo cual iba a perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el Sacrificio de la Cruz y a confiar a su Esposa, la Iglesia, el Memorial de su Muerte y Resurrección: sacramento de piedad, signo de unidad, vínculo de caridad, banquete pascual, en el cual se come a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de la gloria venidera.

¿Cuáles son los milagros de Jesús que nos ayudan a prepararnos para la institución de la Eucaristía?

“Los milagros de la multiplicación de los panes, cuando el Señor dijo la bendición, partió y distribuyó los panes por medio de sus discípulos para alimentar la multitud, prefiguran la sobreabundancia de este único pan de su Eucaristía (cf. Mt 14,13-21; 15, 32-29). El signo del agua convertida en vino en Caná (Jn 2,11) anuncia ya la Hora de la glorificación de Jesús. Manifiesta el cumplimiento del banquete de las bodas en el Reino del Padre, donde los fieles beberán el vino nuevo (Mc 14,25) convertido en Sangre de Cristo”. – Catecismo de la Iglesia Católica n. 1335.

¿Cómo instituyó la Eucaristía?

Después de reunirse con los Apóstoles en el Cenáculo, Jesús tomó en sus manos el pan, lo partió y se lo dio, diciendo: «Tomad y comed todos de él, porque esto es mi cuerpo que será entregado por vosotros». Después tomó en sus manos el cáliz con el vino y les dijo: «Tomad y bebed todos de él, porque éste es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por vosotros y por todos los hombres, para el perdón de los pecados. Haced esto en conmemoración mía».

¿Cómo se suele llamar a este cambio o transformación del pan en Cuerpo de Cristo?

Se llama “Transubstanciación”, por eso la presencia de Cristo en cada Hostia consagrada en la Santa Misa es la “presencia real” por excelencia de Cristo en la Eucaristía.

Centro de Estudios Católicos

El Centro de Estudios Católicos CEC nace en 1969 en Lima (Perú), como una iniciativa de un grupo de jóvenes universitarios.

View all posts

Add comment

Deja un comentario