Ganar 20 títulos de Grand Slam es algo impresionante. Roger Federer sigue agrandando su leyenda en el tenis. Ya es considerado el más grande de todos los tiempos, pero sigue en camino. No cabe ninguna duda de que estará por siempre en la historia.

¿Pero será que es el deportista más admirado del mundo sólo por sus habilidades deportivas? Me parece que no. Pienso que hay algo más grande aún en su trayectoria: Roger Federer personifica la esencia más profunda del deporte: la de los valores que le dan sentido.

En primer lugar, pienso en la superación. Desde joven era considerado una gran promesa, pero nadie imaginó que llegaría tan lejos. Se sabía que iba a ser un gran jugador, pero no se imaginaba la magnitud que llegaría a tener. A lo largo de toda su carrera deportiva ha trabajado siempre por mejorar e ir desarrollando sus talentos. Y lo hace hasta el presente, con 36 años, donde mantiene la misma ilusión de jugar y seguir mejorando.

Te puede interesar  ¡Qué lindo es Latinoamérica!

Eso nos lleva al segundo valor: el esfuerzo. Sin entrega y dedicación, los talentos naturales nunca llegan a desplegarse del todo. Roger Federer entrena duro, se esfuerza, practica y sigue trabajando en los diferentes aspectos de su juego para mejorarlos.

Un tercer valor que quisiera destacar es el de la perseverancia: recordemos que hace poco tiempo atrás ya se consideraba a Federer en final de carrera. Los periodistas le preguntaban cuándo se jubilaría. Pocos pensaban que podía volver a jugar como en su juventud. No sólo lo logró, sino que hoy vemos su mejor versión. Perseveró, superó las lesiones y ha ganado ya 3 títulos de Grand Slam después de sus 35 años.

Finalmente destaco la humildad de ese gran tenista. Se nota claramente en el respeto que tiene a sus adversarios, en la manera como trata a sus fans y en su sencillez al hablar. Por más que tuviera todos los logros deportivos, si no fuera humilde y cercano a la gente, incluso con simpatía, creo que no tendría la misma admiración de la gente.

Te puede interesar  Un Sínodo para defender a la familia

Que el ejemplo de los valores personificados por Roger Federer sea una inspiración para nuestras vidas, incluso para la vivencia de nuestra fe y de nuestra vida cristiana.

Agregar commentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.