Podemos considerar como signo de los tiempos una sensibilidad cada vez mayor al impacto que tienen nuestros actos personales sobre el planeta, así como una creciente toma de conciencia de la propia responsabilidad con los más necesitados.

Esto se ve reflejado en muchas instituciones, organizaciones y empresas en la actualidad. Palabras como “responsabilidad social empresarial”, que no eran tan comunes hace 20 años, son casi necesarias en cualquier empresa que busca tener una imagen positiva. Reemplazar el término “recursos humanos” por “gestión del talento humano” no es un dato fortuito.

Pareciera que los denominados “gurús de la administración” – hombres que por sus ideas, éxito empresarial o carisma son una fuerte influencia en el pensamiento empresarial– marcan la pauta de cómo se organizan actualmente las empresas y cómo lo deberán hacer en los años venideros.

[pullquote]Como católico, me llama la atención que estas reflexiones, que provienen de un ámbito secular, reflejan que en el hombre está el anhelo de hacer el bien, y que ante realidades muchas veces injustas, la conciencia busca responder de acuerdo con una ley natural. Evidentemente muchas veces no es así, como con los dramáticos ejemplos de políticas anti-vida o políticas de consenso a favor de los que más tienen. Por otra parte, leyendo distintos documentos de la Iglesia me he dado cuenta de que muchas cosas que estos “gurús modernos” han dicho y siguen diciendo en la actualidad, ya habían sido dichas por la Iglesia en su deseo de iluminar las realidades sociales, políticas y económicas, a partir de una recta aproximación al hombre y a la realidad de la creación.[/pullquote]

guru01
Papa Pablo VI y Michael Porter

Por ejemplo, con respecto al desarrollo de los pueblos, una de las autoridades más importantes del planeta en materia de estrategia, Michael Porter, escribía en su libro La ventaja competitiva de la Filantropía Corporativa del 2002 que «la comunidad empresarial es fundamental para el desarrollo de los países». Por su parte, ya en el año 1967, el Papa Pablo VI escribió en la Populorum Progressio refiriéndose a las empresas que «la superioridad de su situación debería convertirles en los iniciadores del progreso social y de la promoción humana, allí donde sus negocios les llaman» (n.70).

Así mismo, el excéntrico y carismático fundador del Virgin Group, Richard Branson, quien desde el 2007 ha invertido cerca de 2 billones de dólares en la investigación y desarrollo de fuentes de energía renovable para mostrar su opinión sobre la preocupación sobre el ambiente, mencionaba en una entrevista a la revista empresarial Portafolio del 2013: «Mejorar la comunidad y ambiente no debería solo ser añadido a la estrategia como una idea de último minuto a través de una donación de caridad o un breve esfuerzo voluntario, debe ser parte integral de su planeación de negocios». En este sentido el Papa Juan Pablo II, en 1988 en la Christifideles laici mencionó que «una justa concepción del desarrollo no puede prescindir de consideraciones relativas al uso de los elementos de la naturaleza, a la renovabilidad de los recursos y a las consecuencias de una industrialización desordenada» (n.43). Además el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia le dedica todo el capítulo 10 a este tema del medio ambiente.

guru02
Richard Branson y Juan Pablo II

Con respecto a la ética en los negocios Tom Peters, especialista en prácticas de gestión empresarial, escritor del best seller “En busca de la excelencia”, refiriéndose a la necesidad de la ética empresarial y al respeto hacia las personas mencionaba en una entrevista en el importante portal WOBI (World of Business Ideas) en el 2008: «El respeto es fundamental para el éxito; todos dependemos de alguien en algún punto. ¿Importa el producto si hay personas que quedan en el camino?». Esta frase se parece mucho a la famosa advertencia que aparece en el Catecismo de la Iglesia Católica “El fin no justifica los medios” (n.1753).

Peter Drucker, considerado el mayor “filósofo de la administración” del siglo XX, mencionaba en su libro Human Resource Management del 2002 que «una empresa ética debe actuar como un ciudadano responsable de las comunidades en las cuales opera aun a costa de sus ganancias u otros objetivos». Cuando le leí esta frase a un querido amigo, creyó que era de san Juan Pablo II o del Magisterio, y no estaba muy lejos pues la Quadragesimo Anno de Pio XI del año 1931 menciona como doctrina económica y social de la Iglesia el que las empresas busquen el bien común. Así mismo, un principio sumamente importante de la DSI el del bien común.

En lo referente a la justa remuneración de los empleados, mencionaba Charles Handy, especializado en el comportamiento y la gestión organizacional, autor del libro The Hungry Spirit en 1999 que «los únicos beneficiarios de la empresa no deben ser solo los accionistas, siendo los empleados quienes aportan su tiempo, profesión, sus ideas, su vida». Esto no esta tan lejos de lo mencionado por el Papa León XIII en 1891 en la Rerum Novarum cuando dice que «es justo que el fruto del trabajo sea de aquellos que pusieron el trabajo» (n.8)

[pullquote]Creo que es bueno valorar las diversas iniciativas de nuestro tiempo, y reconocer en ellas grandes dones e incluso ejemplos a seguir; pero al mismo tiempo como católicos debemos estar convencidos de que nosotros tenemos en el Magisterio de la Iglesia una reflexión más profunda, integral y amplia que la proveniente del mundo secular. Una reflexión que tiene como centro a la persona cuyo misterio es iluminado por Cristo mismo.[/pullquote]

Todos los católicos y los laicos en particular, por su vocación a ocuparse de las realidades temporales y ordenarlas según Dios, deben tener la iniciativa de descubrir e idear los medios para que las exigencias de la doctrina y de la vida cristiana impregnen la realidad. En primer lugar, han de conocer lo que dice el Magisterio, y a partir de una mirada más aguda de la realidad ser los protagonistas al momento de aplicarlas en sus realidades concretas y cotidianas.

© 2015 – Esteban Pacheco para el Centro de Estudios Católicos – CEC

Esteban Pacheco Araoz

Esteban es peruano, tiene 23 años, y es Bachiller en Administración de Empresas por la Universidad de Piura. Le interesan mucho los proyectos empresariales, en particular los que tienen un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente.

View all posts

1 comment

Deja un comentario