En medio del ámbito laboral existen actitudes explícitas o veladas que evidencian un atropello a la dignidad de la persona en hechos, como insultos, actos de indiferencia hacia las necesidades del trabajador o presiones excesivas en las responsabilidades que deben asumir.

Estas acciones pueden desembocar en lo que se denomina acoso laboral cuando la persona es expuesta a violencia psicológica de forma sistemática por un periodo largo de tiempo con el fin que el trabajador sea desplazado de su puesto de trabajo o decida renunciar.

Existen muchas maneras de acosar laboralmente a la persona: por presiones para que renuncie; por rumores para descalificar su honra, entre otras. Hace poco un gerente de área me expresaba su frustración ante disposiciones que su jefe le daba de inventar escenarios que justifiquen un despido intempestivo o aburrir a la persona hasta que renuncie de tal forma que no se tenga que pagar beneficios al trabajador. Estas estrategias incluían acciones específicas como: a) quitarle áreas de responsabilidad ofreciéndole a cambio tareas rutinarias sin relación con su puesto de trabajo; b) retener información crucial para su trabajo; c) manipularla para inducirle a error en su desempeño laboral.

[pullquote]Otra estrategia utilizada es el chantaje emocional para prevenir que la persona denuncie estos hechos. Ante estas situaciones la persona debe, en primer lugar, identificar lo que está ocurriendo, pues la manipulación puede incluso llevar a la persona a creer que el problema está dentro de sí misma y se echa la culpa de lo ocurrido. Una vez identificado el problema se deben poner límites y enfrentar la situación con asertividad y valentía, con el riesgo incluso de perder el puesto de trabajo.[/pullquote]

Finalmente, existen casos de amenazas explícitas frente al trabajador para forzarlo a la renuncia sin recibir sus beneficios. En este tipo de casos se debe acudir a un profesional que asesore estos casos desde el punto de vista legal.

Si uno atestigua cualquiera de las situaciones descritas debe ser solidario con los demás miembros de la organización, saliendo en su defensa, actuando con integridad y buscando el bien común de la empresa.

© 2014 – Carlos Muñoz Gallardo para el Centro de Estudios Católicos – CEC
 
 

Carlos Muñoz Gallardo

Carlos nació en Santiago de Guayaquil (Ecuador) en el año 1971. Estudió Ingeniería Industrial en el Georgia Institute of Technology, Finanzas y Psicología en la George Washington University, y realizó estudios en Negocios Internacionales en Oxford University.
Ha trabajado durante muchos años en temas de promoción solidaria, a través de la Fundación Acción Solidaria de Ecuador.
Del 2006 al 2008 fue Director de la Promotoría del Instituto de Desarrollo Integral de la Persona; del 2012 al 2014 trabajó en la Dirección del apostolado Provida en la asociación “Opciones Heroicas”; y actualmente es presidente y consultor de Programas de Desarrollo Humano, además de brindar asesorías de responsabilidad social empresarial.

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