“Felicidad y Bienestar” es el nombre del curso más popular de la Universidad de Yale que reúne a uno de cada cuatro estudiantes y enseña cómo ser feliz. Según Laurie Santos, psicóloga y docente del curso asegura que alcanzar la felicidad es una ciencia que exige un esfuerzo intencional y dedicación.

“Gran parte del curso abarca la comprensión de nuestros conceptos erróneos sobre lo que nos hace felices y por qué nuestra mente los genera. Luego revisamos la información sobre lo que realmente nos hace más felices y usamos ‘reconexiones’”, comenta Santos. “No es algo que simplemente puedas hacer, tienes que practicar para ser cada vez mejor”.

Según la psicóloga, en el interés que muestran los alumnos por el curso, se encuentra “un grito de ayuda”, un interés fuerte por cambiar. Para empezar, un cambio dentro de la misma Universidad. Pero se descubre que es un clamor cada vez más presente en la cultura actual. Hay una clara percepción que las cosas no andan bien, pero no se sabe bien por dónde empezar, ni tampoco cómo o qué cambiar.

Las personas se dan cuenta de que los “productos” que ofrece la cultura actual, centrados en el materialismo, no sirven para alcanzar la felicidad. Se deposita una expectativa muy alta en las ofertas que se encuentran en este mundo, que cada día nos deshumaniza más. Creer que la plata, la sensualidad o las distintas formas de ostentar poder, nos introducen en un espiral sin sentido, que no hace más que intensificar la experiencia de vacío que muchos tienen, y que llevan a muchos a la depresión.

En redes sociales, foros y medios estadounidenses pueden leerse múltiples testimonios de estudiantes sobre cómo este curso les ayuda a lidiar con el estrés y a planificar sus vidas más allá de lo académico. Vale la pena decir, que este curso se enmarca en una tendencia educativa que se adapta al nuevo estilo de vida de los millennials. En 2015, por ejemplo, La revista Fast Company, publicó un artículo donde hablaba de uno de los cursos más populares de la Universidad de Stanford, llamado  “Diseñando tu Vida”, donde se enseñaba cómo tomar decisiones importantes, ya fueran profesionales o personales.

La profesora Laurie Santos les enseña a sus alumnos a “hackearse”, es decir, a reprogramar sus hábitos para que sean más felices y saludables. En otras palabras, aprender una nueva manera de vivir. Lo cual implica, necesariamente, reconocer la conductas y hábitos que no nos hacen felices. Para ello, Santos propone cinco tareas que tienen que cumplir los alumnos para tratar de ser más felices:

  1. La lista de la gratitud: durante una semana, cada noche los estudiantes deben escribir las cosas por las cuales se sienten agradecidos. Así crean su propia lista de gratitud. “Suena bastante simple pero hemos visto que quienes hacen este ejercicio de manera regular tienden a ser más felices”, dice Santos.
  2. Dormir más y mejor: Según Santos, este ejercicio les resulta bastante difícil a sus estudiantes, pues en Yale deben cumplir con una gran carga académica. El reto consiste en dormir 8 horas cada noche durante una semana. “Parece tonto, pero sabemos que aumentar el sueño disminuye la depresión y aumenta la actitud positiva”, dice Santos.
  3. Meditar: la tarea consiste en meditar 10 minutos cada día. Explica que los estudios demuestran que la meditación y otras prácticas que aumentan la atención plena, les pueden ayudar a ser más felices.
  4. Más tiempo para compartir con la familia y los amigos: Santos también menciona que las investigaciones señalan que las cosas que traen felicidad tienen que ver con las relaciones interpersonales y las conexiones sociales. “Tener tiempo para estar con tus amigos y tu familia, disfrutar el momento, ser consciente y experimentar el mundo”, enumera. La tarea consiste en pasar más tiempo con los amigos y la familia.
  5. Menos redes sociales y más conexiones reales: también es importante no dejarse engañar por las sensaciones de satisfacción que ofrecen las redes sociales, ya que “no nos están haciendo tan felices como nosotros creemos”, dice la psicóloga. Los estudios demuestran que las personas que usan más las redes como Instagram tiende a ser menos felices que aquellos que las usan menos. El reto es desconectarse de las redes sociales y dormir un poco más.

Fuente: Redacción BBC Mundo, 31 enero y 5 de febrero de 2018

Pablo Augusto Perazzo

Pablo nació en Sao Paulo (Brasil), en el año 1976. Vive en el Perú desde 1995. Es licenciado en filosofía y Magister en educación. Actualmente dicta clases de filosofía en el Seminario Arquidiocesano de Piura.
Regularmente escribe artículos de opinión y es colaborador del periódico “El Tiempo” de Piura y de la revista "Vive" de Ecuador. Ha publicado en agosto de 2016 el libro llamado: “Yo también quiero ser feliz”, de la editorial Columba.

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