estoyalapuerta

Con ocasión de la Solemnidad del Corpus Christi, fiesta en que celebramos la presencia real de Jesús entre nosotros en la Eucaristía, quiero compartir este poema que escribí. Se titula Posada y retrata mi experiencia personal ante el misterio eucarístico. Estas líneas nacieron de la conciencia de comprender que, al recibir a Cristo Eucaristía, soy yo quien soy recibido por Él, en Él.

Cristo se hizo hombre y peregrino para entrar en la posada del hombre y así poder recibirlo en su propia Morada. A pesar de que muchas veces no lo acogemos en nuestra casa, Él sigue llamando insistentemente a nuestros corazones: “Mira que estoy a la puerta y llamo: si alguno oye me voy y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo” (Ap 3,20). En estos versos he querido expresar, aunque en balbuceos, esta realidad que me sobrecoge.

Posada

Posadero del Día,
que en la noche
quedaste sin posada,

ven y mora
bajo este mi techo:
es tuya mi morada.

Si te tuve a la puerta
esperando,
lo siento.

¡No te oí
pues no estaba en silencio!
Mis ventanas estaban cerradas.

Ven y habita,
Jesús Peregrino:
permanece conmigo en mi casa.

Mas, ¡qué digo!
Tu Rostro es el alba:
contigo no hay tarde que caiga.

No es de noche
ni buscas posada:
todo es Luz contigo aquí dentro.

Si es de Día, más bien, Jesús mío,
venga a quedarme yo

en tu Posada.

 

© 2014 – Renzo Chávez para el Centro de Estudios Católicos – CEC
 
 

Renzo Chávez

Renzo nació en Lima (Perú) en 1993.

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