Acabo de llegar a vivir al Ecuador. Aterricé en la cálida Guayaquil y estoy sorprendido gratamente del clima humano de su gente. Llevo dos semanas en este país con alma grande. Como católico sentí la necesidad de conocer la realidad, de empaparme de su historia como también de entender lo que está viviendo actualmente el país.

Acabo de llegar a vivir al Ecuador. Aterricé en la cálida Guayaquil y estoy sorprendido gratamente del clima humano de su gente. Llevo dos semanas en este país con alma grande. Como católico sentí la necesidad de conocer la realidad, de empaparme de su historia como también de entender lo que está viviendo actualmente el país.

No se puede negar que en ese orden de ideas su Presidente, el señor Rafael Correa, se ha convertido en una figura importante dentro de la configuración política, social, cultural y económica del Ecuador. Mencionarlo en distintos ámbitos genera las más fuertes reacciones. Para conocerlo de cerca decidí ver una de sus últimas alocuciones sabatinas. Con esto no quiero avalar las formas, posturas ideológicas o políticas generales de un gobierno. No sería serio de mi parte ese juicio por ahora. Solamente quiero resaltar algo que escuché y que me parece relevante.

[pullquote]Acaba de ser lanzado por el gobierno ecuatoriano el Plan Familia Ecuador. ¿Qué es? Palabras más palabras menos es un plan del Estado que tiene como fin darle importancia a la familia fortaleciéndola como institución básica de la sociedad como también rescatándola para que se convierta en la primera escuela de formación de valores humanos.[/pullquote]

Hace un tiempo en este mismo escenario del CEC escribí lo siguiente sobre el pasado proceso electoral colombiano: «Sorprende mucho que los programas de gobierno no busquen un fortalecimiento radical de la familia como institución básica de la sociedad. Sin familia el tejido social desaparece y deviene en caos y desintegración. Estoy seguro que muchos de los problemas que padecemos – en todo orden – provienen de la crisis de la familia. Y muchas de las soluciones provendrán de su protección y fortalecimiento» ((José Alfredo Cabrera, ¿Narnia o Colombia? ¿Fantasía o realidad? Tomado de http://cecglob.com/narnia-o-colombia-fantasia-o-realidad/)).

Pues ahora debo reconocer que me sorprendió muchísimo escuchar de boca de su encargada la señora Mónica Hernández, los lineamentos de este Plan como una ofensiva para recuperar el puesto que la familia como institución nunca debió perder. Se quiere que la educación en valores se dé prioritariamente en la familia. Ella es la principal escuela de valores para los niños. La escuela también, el Estado también, pero sobre todo la familia. Nada ni nadie puede sustituir la educación y formación que especialmente los padres pueden y deben ofrecerle a sus hijos.

El Plan Familia Ecuador aparece como una ofensiva en contra de un plan anterior de Prevención del Embarazo Adolescente (ENIPLA), que ha fracasado. Y ha fracasado, en palabras del mismo presidente, por su concepción ideológica de fondo basada en el más puro hedonismo. El ENIPLA no tuvo los efectos deseados y por otro lado se cometieron excesos que en lugar de fortalecer la conciencia personal, la libertad individual y a la familia, lo único que generaron fue desinformación, búsqueda del placer por el placer y desintegración del vínculo familiar. Ideas-eslogan como “usa condón y disfruta un montón”, “antes que hablar con tus padres habla con el centro de salud”, distorsionaron gravemente valores sobre los que se debe fundamentar y construir cualquier sociedad sana.

En la misión y visión del Plan Familia Ecuador son muy conscientes que el grave problema del aumento de los índices de embarazo adolescente no lo va a resolver el Estado. Lo va a resolver la familia, los padres de los niños, a quienes hay que formar, apoyar, educar y sobre todo responsabilizar. El círculo vicioso no se quiebra difundiendo una cultura de más placer inconsciente ni menos responsabilidad y libertad. No se rompe la cadena de pobreza eliminando el sentido de responsabilidad en las personas y menos corrompiendo la conciencia moral de los jóvenes. El círculo vicioso se quiebra apostando por los valores auténticamente humanos de cada persona que son cultivados en primer lugar en la propia familia.

[pullquote]En palabras de Cammilleri (2015) «se ha hecho la única cosa sensata cuando las cosas precedentes no funcionan: cambiar» ((Rino Cammilleri, Quando un governo porta al potere la famiglia. Tomado de http://www.lanuovabq.it/it/articoli-quando-un-governo-porta-al-potere-la-famiglia-12023.htm)). Y esto no es otra cosa que empoderar a la familia, es decir, en lugar de gastarse el dinero del erario público en pagar “expertos” –Muchas veces pertenecientes al lobby de las farmacéuticas, de los abortistas y de los grupos LGTB– se debe preparar a la familia para que ésta ocupe el puesto que siempre le debe corresponder. La salud de una sociedad dependerá de la salud de la familia. El mejor ministerio de salud de cualquier país debe ser la familia. Esta es la primera escuela de los valores humanos y en especial con respecto a la sexualidad el espacio por excelencia para una auténtica educación para el amor.[/pullquote]

Si en Ecuador se ha tenido la hidalguía de reconocer que los planes de prevención del embarazo adolescente que portan una ideología basada en el hedonismo y el libertinaje han fracasado rotundamente, ¿no habrá llegado la hora de que otros países por lo menos de América Latina hagan un mea culpa? ¿No habrá llegado la hora de apostar por la familia en donde se juega el futuro de la humanidad?

© 2015 – José Alfredo Cabrera Guerra para el Centro de Estudios Católicos – CEC

José Alfredo Cabrera Guerra

José Alfredo nació en junio de 1967 en Lima (Perú). Es licenciado en Psicología en la Universidad Católica del Norte en Colombia como también Licenciado en Filosofía y Ciencias Religiosas de la Universidad Católica de Oriente también en Colombia.
Es Coordinador de Formación y Coaching de la Escuela de Negocios Humane en Guayaquil (Ecuador). Realiza psicoterapia en el PIAC (Psicoterapia Integral y Análisis Conductual). Es Director Regional en Ecuador del Centro de Estudios Católicos CEC.

View all posts

1 comment

Deja un comentario