¿Sabías que en promedio los latinoamericanos pasamos entre tres y cuatro horas al día conectados a Internet? ¡Entre tres y cuatro horas!

¿Cuántas horas al día pasas con tu familia? ¿O con tu familia conversando en la casa? ¿O con un amigo teniendo una conversación personal? ¿O practicando algún deporte? ¿O tocando algún instrumento? ¿Y has pensado que entre esas tres o cuatro horas al día que estás conectado a Internet sigues siendo cristiano o cristiana?

Quiero darte 4 consejos para que puedas vivir ese tiempo conectado, pero cristianamente.

Primero, las relaciones reales tienen tienen la precedencia ante las relaciones virtuales. ¿Qué? ¡Sí! Las relaciones reales tienen precedencia ante las virtuales ¿Qué significa eso? Que Dios nos pide amar al prójimo, o sea al próximo, al más cercano, al que tengo al frente mío está más cercano que es que está en tu celular o en el computador. No tiene sentido que yo esté mirando estos aparatos cuando tengo una persona al frente.

Segundo, mi vida cristiana no se distingue de lo que hago acá en el mundo real, de lo que hago en el mundo virtual ¿Qué quiere decir eso? Que lo que yo hago en Facebook, Instagram, Twitter, afecta mi vida cristiana y por lo tanto, afecta mi corazón y afecta también mi relación con Dios ¡Dios también está online! por lo tanto, lo que veo, lo que comento, lo que comparto, también tiene que reflejar mi ser cristiano.

Tercero, el llamado al apostolado, el llamado a la evangelización, también afecta mi relación en las redes. Dios dice: “Vayan y anuncien la Buena Nueva a toda la creación” (Marcos 16:15), bueno, la nube, el mundo digital, también es parte de la creación, por lo tanto, tengo el deber como bautizado, de anunciar a Cristo también en ese mundo.

Por último y si en verdad pasamos entre tres y cuatro horas al día conectados, no puede ser un tiempo perdido. No sé si te pasa a ti, pero a mí a veces me pasa que me quedo viendo un video, veo algunas fotos divertidas, etc., y se me pasa y se me pasa y se me pasa el tiempo. La tecnología está al servicio del hombre y por lo mismo está para ayudarnos. Si el estar conectado te hace perder el tiempo, no es bueno para ti; por el contrario, si es que te alimenta, lees, te ayuda a rezar mejor, a vivir la caridad, ¡perfecto, utilízala! Pero teniendo claro el primer consejo que di: siempre las relaciones reales tienen la precedencia ante las relaciones virtuales.

¡Que Dios te bendiga! Y te invitamos a ver todos los videos que estamos grabando en el CEC.

© 2017 – P. Sebastián Correa Ehlers para el Centro de Estudios Católicos – CEC

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