En 1793, la “Vendée” se alza contra la Revolución. Desde los bosques a los pantanos, de Fontenay-le-Comte a Cholet pasando por Machecoul, 440 comunas toman parte en la revuelta campesina que evolucionó rápidamente en una guerra civil. La represión de la Convención, y luego del Directorio, fue terrible. Se estima que esta guerra provoco alrededor de 200.000 muertos. La epopeya “vendéenne” termina en 1796.

La “Vendée” militar

vendeeUn territorio compuesto. La guerra de la “Vendée” se desarrolla sobre un territorio que se extiende sobre cuatro departamentos. El norte de la Vendée, el norte de Deux-Sévres, el sur de Maine-et-Loire (“les Mauges”) y el sur del Loire atlántico. Esta zona de más de 10.000 km cuadrados recibe el nombre de “Vendée militar”. Incluye Fontenay-le-Comte al sur, Bressuire y los Ponts-de-Cé al este, Ancenis al norte. Solamente 32 por ciento de la Vendée militar se sitúa en la Vendée… No se debe confundir la guerra de Vendée con la Chouannerie, revuelta similar pero ubicada al norte del Loire incluyendo una parte de la Bretagne, de Maine, de l’Anjou y de la Normandia.

El infierno del bosque. Lo esencial de la guerrilla se desarrolló en las arboledas (Maine-et-Loire, Deux-Sévres y Vendée interior), un paisaje de bosques espesos y caminos difíciles, generalmente impracticables. Los Vendéens aprovechaban las altas coberturas y los matorrales para esconderse y atacar al adversario por sorpresa. Este paisaje, que no ofrece visibilidad alguna (ya no es el caso hoy en día), será un precioso aliado para los rebeldes y una trampa formidable para los “patriotas”.

Los pantanos. Cerca de la costa, los combates se desarrollaban en los pantanos. Este terreno lleno de agua era más hostil para los republicanos que para la gente del lugar, habituados a desplazarse en ‘yole’ (barca) y a cruzar los arroyos ayudados de ‘ningles’ (varas largas).

Las razones de la cólera. Al principio favorable a la Revolución, la población “vendéenne” se vio decepcionada en sus esperanzas de cambio: impuestos mal distribuidos, alza del precio del grano, crisis de los textiles. Una serie de decisiones dan fuego a la pólvora: la constitución civil del clero (y la deportación de sacerdotes refractarios), la ejecución de Luis XVI y la llamada de 300.000 hombres por la Convención para combatir en las fronteras. Los “Vendéens” toman las armas para no ir a la guerra.

El Sagrado Corazón. Bordado en la ropa de los campesinos rebeldes, el corazón rojo coronado con una cruz se transforma en el signo de reconocimiento de los “Vendéens”, católicos y monarquistas. Introducido en Francia en 1765, el culto al Sagrado Corazón es relanzado en 1792 por Luis XVI, quien prometió consagrarse si recuperaba la libertad y su corona. Hoy, el departamento de la “Vendée” ha utilizado este escudo de armas (el doble corazón entrelazado) para hacer su logo.

Cronología

vendee-2Marzo 1793: disturbios contra la movilización en Cholet, Machecoul, Saint-Florent-le-Viel. Los ‘Blancs’ (Vendéens) se organizan contra los ‘Bleus’ (Republicanos). La Convenciòn ordena dar muerte a todos aquellos que tomen las armas.

Junio de 1793: toma de Angers, pero Nantes resiste al asedio “vendéen”. Cathelineau, el generalísimo del ejército católico y real, muere.

Agosto 1793: la Convenciòn decide la “destrucción completa de la Vendée”.

Octubre 1793: los Vendéens pasan el Loire. Inicio de la repliego de Galerne.

Diciembre 1793: el ejército vendéene es derrotado en Mans, aplastado en Savenay. En Saint-Florent-le-Viel, 2000 hombres, mujeres y niños son encerrados en la abadía y masacrados.

21 de enero de 1794: las “columnas infernales” del general Turreau entran en Vendée. Estas diezman el país hasta mayo: 40.000 muertos.

28 de febrero de 1794: masacre de Lucs-sur-Bologne.

Febrero 1795: Acuerdo de paz de la Jaunaye.

24 de junio de 1795: Charette retoma las armas.

Febrero-Marzo de 1796: Stoflet y después Charette son arrestados y ejecutados.

Fin de la guerra de Vendée. Otras insurrecciones estallaron en 1799, en 1815 y en 1832. Todas fallaron.

El ejército “Vendéenne”

Capaz de movilizar hasta 80.000 hombres, se componía esencialmente de campesinos (“brigantes” según la Convención). Apenas terminados los combates, la mayoría partía a los campos para regresar a sus hogares y a sus terrenos. Los jefes militares se rodearon de hombres más disciplinados, reclutados entre los chouans bretones y los desertores republicanos. Se distinguen de hecho cuatro ejércitos: El ejercito del centro (en el alto Bocage), comandado por Royrand y sapinaud; El ejército de Anjou (o de Mauges), comandado por Cathelineau, d’Elbée, Bonchamps y Stofflet; El ejército del alto Poitou, comandado por Lescure y La Rochejaquelein; El ejército del bajo Pointou (o de los pantanos), comandado por de Charette. Los tres primeros componían el “Gran ejército católico y real”. El ejército bajo el mando de Charette se le unió en pocas ocasiones.

Las armas. Al inicio de la guerra los Vendéens non tenían otras armas que sus azadones, sus horquillas y sus fusiles de caza. Con las victorias, obtuvieron cañones, pólvora, fusiles y municiones de los republicanos derrotados. La caballería vendéene se componía de 200 jinetes, que montaban simples caballos de tiro con sillas de montar simples, y cuerdas como estribos.

Les Blancs. Con la excepción de los hombres de Bonchamps, los Vendéens no tenían uniforme. Usaban su ropa de todos los días: sombrero redondo, camisa y chaqueta, ropa interior larga, zuecos… o pies desnudos. Para identificarse usaban un pedazo de tela blanca o una escarapela blanca, el color del rey.

Los jefes Vendéens

vendee3Desde los primeros levantamientos, los campesinos buscaron jefes para organizar la revuelta. La mayor parte de ellos son pequeños terratenientes (Charette, d’Elbée), simples plebeyos. Stofflet es un guardabosque, Pajot un cuidador de establos y Cathelineau un pequeño comerciante. Se llama a los nobles por su experiencia militar: habían servido en el ejército real. Charette fue oficial de marina, Bonchamps capitán de granaderos, d’Elbèe y Sapinaud tenientes del ejército real, La Rochejacquelein guardia del rey. Si bien nadie niega su bravura en combate, su decisión de participar no estuvo exenta de dificultades. El marqués d’Elbèe se hizo de rogar, Charette se cubrió en su cama y no se dejó convencer hasta que le trajeron las armas. Los jefes Vendéens tuvieron que adaptar su estrategia a su ejército no profesional, ciertamente valiente pero indisciplinado. Además, los desacuerdos cada vez más profundos sembraron la cizaña entre ellos.

Jacques Cathelineau; llamado el “santo de Anjou”, es elegido generalísimo del Gran ejército en Saumur el 12 de junio de 1793. Dirige el ataque de Nantes durante el cual es mortalmente herido. Muere el 14 de Julio de 1793.

Henri de la Rochejacquelein: combatiente sin par, elegido general en jefe del ejército católico y real; muere por una bala en la cabeza a los 22 años. Sus hermanos toman las armas en 1815.

Francois-Athanase Charette de la Contrie: es uno de los más grandes jefes Vendéens. Héroe controvertido, valeroso pero desdeñado por los otros generales, es capturado y fusilado en Nantes el 29 de Marzo de 1796. Su muerte marca el fin de la guerra de Vendée.

El marqués d’Elbée: piadoso y apreciado por los campesinos, sucede a Cathelineau como generalísimo. Es fusilado en su silla en Noirmoutier por los hombres del general Haxo.

Nicolas Stofflet: capturado por los republicanos, se rehúsa a firmar el tratado de La Jaunaye. “¡Un general Vendéen no tiene miedo a las balas!” dijo mientras rehusaba la cinta que se le ofrecía. Fue ejecutado mientras gritaba: “¡Viva la religión! ¡Viva el rey!”.

El repliego de Galerne

El 18 de octubre de 1793, entre 60.000 y 100.000 Vendéens guiados por La Rochejacquelein atravesaron el Loire hacia Saint-Florent-le-Vieil. Reforzados por los chouans en Laval, marchan sobre Granville donde un desembarco inglés es esperado. El “repliego de Galerne” (Virée de Galerne, del breton gwalarn, viento del norte) manda al desastre… En Granville los ingleses brillan por su ausencia. Era necesario dar vuelta atrás. El retiro es difícil, agravado por el frío, el cólera y la disentería. Los Vendéens son derrotados en Angers y masacrados en Mans (15.000 muertos). Acorralados entre el Loire y las tropas republicanas, son exterminados en Savenay (15.000 muertos).

“Ya no hay nada de Vendée”, escribe el general Westermann a la Convención el 23 de diciembre de 1793. “No tengo prisioneros, exterminé todo”. Unas semanas después las “columnas infernales” de Turreau terminaron la siniestra tarea. Algunos historiadores hablan de genocidio.

Para saber más: La Vendée et la Revolution. Accepter la mémoire pour ecrire l’histoire, Jean-Clement Martin, Perrin, 2007; Les Mouchoirs rouges de Cholet, La louve de Mervent, Michel Ragon, Albin Michel, 1983,1985.
 
(Dossier realizado por Vincent Noyoux, Revista Detours en France, Julio-Agosto 2012. Traducción de Guillermo Toro Parot)
 
 

Guillermo Toro Parot

Guillermo es profesor de la Universidad Gabriela Mistral de Chile.

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