Sí, este es el cuarto de juego de mis hijos y no me siento muy bien de ver tantos juguetes. Pero si hay algo que puedo alegar en mi defensa, es que prácticamente el 90% de todos estos juguetes han sido regalados. Sin embargo, el propósito de este Vlog no es enseñarles el cuarto de juegos de mis hijos sino de hablar, si efectivamente, estamos sobreestimulando a nuestros hijos dentro del propio hogar.

La sobreestimulación es un problema que se está dando hoy mucho ¿Por qué? Porque las neo pedagogías nos están tratando de decir a nosotros, los padres, que todos nuestros hijos tienen una especie de genio encerrado en ellos y que si no se explota y no logran ser los mejores en todos los deportes o en todas las disciplinas, tenemos un problema de estimulación o es un problema del sistema educativo.

Por eso, ahora vemos a niños que tienen muchísimas actividades extracurriculares y eso es peligroso, porque sí debemos promover que nuestros hijos tengan juegos espontáneos, creativos, que nazcan de ellos mismos, ya sea aquí, en un cuarto de juego o al aire libre. Si estructuramos su agenda como si fueran ejecutivos nuestros hijos van a crecer así, cuadriculados.

Por ejemplo, les cuento algo personal. Nuestra hija de seis años nos ha pedido que, por favor, no la pongamos en ninguna clase después del colegio porque ella misma dice, con sus propias palabras, que no le da tiempo para jugar.

Así, al evaluar su currícula escolar nos hemos dado cuenta que, efectivamente, tiene casi cinco horas de deporte semanales, tiene arte, tiene todas las asignaturas académicas; entonces, no hay necesidad de ponerle algo más si ella no quiere, sobre todo a la edad que tiene en el que el desarrollo creativo está muy de la mano con la exploración.

No nos creamos esos cuentos de los videos o de los programas que hacen que nuestros hijos sean más inteligentes. La inteligencia no está en la tecnología, sino en el ver lo que hay alrededor, buscar soluciones a los problemas y jugar libremente. No estresemos a nuestros hijos y no nos estresemos a nosotros mismos poniéndolos en muchas clases en muchos deportes, porque lo único que vamos a hacer es que ellos se cansen y nosotros también y esas experiencias lúdicas que deben ser divertidas, se convertirán en una tortura.

Digamos no a la sobreestimulación y dejemos que nuestros hijos jueguen con todo lo que tienen, no solamente con juguetes, sino también con la naturaleza.

© 2017 – Giuliana Caccia Arana para el Centro de Estudios Católicos – CEC

Giuliana Caccia Arana

Giuliana está casada y tiene dos hijos. Comunicadora social (Universidad de Lima) y Master en Matrimonio y Familia (Universidad de Navarra, España), es creadora de La Mamá Oca y autora del libro “Educación en serio. Reflexiones para ser los padres que nuestros hijos necesitan” (Ed. Planeta/Sello Diana). También es Directora del área de Familia del CEC.

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