Ecología Humana reúne dos palabras que suelen estar en extremos opuestos del debate. Hay quienes piensan que el ser humano es una plaga que amenaza la naturaleza y la supervivencia del planeta Tierra y por tanto debe ser, si no eliminada, al menos contenida draconianamente. Hay quienes minimizan los problemas ambientales y critican las políticas ecológicas arguyendo su elevado costo e impacto en las economías, cuando no en la libertad de las personas. Ambas tendencias ignoran la profunda interdependencia entre el medio ambiente y la raza humana.

Es contradictorio calificar de plaga a los seres humanos y al mismo tiempo exhortarlos a tomar medidas para mejorar la ecología. Las ciencias naturales han documentado las sucesiones ecológicas en que especies reemplazan a otras que se extinguen, pero nadie se propone convencer a plantas o animales que sean más tolerantes o menos voraces al hacer presa en las especies de que se alimentan. Esto nos evidencia que es el ser humano el que puede contribuir más, ya sea a la destrucción de la naturaleza o a su recuperación y uso armonioso, y el único que puede optar libremente por uno u otro camino.

[pullquote]Es igualmente contradictorio pretender erigir al hombre en dueño absoluto de los recursos naturales y abusar y explotarlos sin la correspondiente preocupación por las consecuencias de esas acciones. El sacrificar el planeta que dejaremos a las generaciones futuras a la ortodoxia de un modelo económico o de mercado que reclama el uso irrestricto de dichos recursos, es de un egoísmo y negligencia gravísimos. El ignorar los problemas ecológicos asumiendo que la tecnología los resolverá sin mayor esfuerzo o sacrificio de nuestra parte es ingenuo y parece idolatrar la tecnología atribuyéndole poderes casi ilimitados.[/pullquote]

Ecología Humana, en el poco más de un siglo de su existencia, ha pasado por denominar áreas de estudio en la geografía, la ecología, la sociología, el urbanismo, la arquitectura, la sicología y la cultura y quizá algunas más. Ha oscilado entre ser una perspectiva multidisciplinaria y estar al servicio de disciplinas específicas.

A la Ecología Humana toca hoy buscar integrar la ecología natural y lo que conforma el ámbito en que se desenvuelven los seres humanos, buscando una interrelación armoniosa y fructífera. Así puede mostrar a las personas e instituciones un camino positivo para contribuir a un mundo más sano y estable.

© 2013 – José Ambrozic Velezmoro para el diario El Comercio (Perú). Publicado el 28 de mayo de 2013
 
 

José Ambrozic Velezmoro

View all posts

1 comment

Deja un comentario