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Para muchos, la castidad es una palabra anticuada, absurda, anacrónica; se busca “vivir al máximo”, sin preocuparse por las posibles consecuencias y creyendo que es “algo que todo el mundo hace”. Tuvimos la oportunidad de conversar con el p. Jürgen Daum, líder del proyecto “La Opción V”, que busca promover, especialmente entre los jóvenes, la virtud de la castidad como un medio para alcanzar el verdadero amor, y que en poco tiempo ha tenido una sorprendente acogida.

Padre Jürgen: dentro de su labor pastoral, ¿cuáles son los principales proyectos digitales en los que participa?

“Viviendo el evangelio” es un blog en el que ofrezco reflexiones sobre el Evangelio del Domingo aplicado a la vida cotidiana. Además, ofrezco un servicio semanal llamado “Dies Domini” (El día del Señor), que es un material que distribuyo por correo electrónico semanalmente y contiene las lecturas de la Misa del Domingo, una exégesis del Evangelio, una reflexión espiritual sobre el Evangelio y de diversas citas de los padres de la Iglesia, del Catecismo y de otros. Este servicio, como los anteriores, lo vengo ofreciendo hace cerca de diez años.

¿Cómo surgió la inquietud de impulsar la vivencia de la pureza entre los jóvenes?

opcionVLa inquietud surgió a partir de las historias que iba escuchando como sacerdote. Una que influyó mucho fue cuando, a finales del 2011, una niña de trece años se me acercó a preguntarme confundida qué responderle a su enamorado de también trece años que le había pedido tener relaciones sexuales cuando llevaban apenas dos semanas de enamorados. A partir de ahí, empecé a hablar con más insistencia en mis homilías sobre el tema de la castidad.

Luego se me ocurrió la idea de realizar un breve curso –de dos charlas– dirigido a jóvenes sobre el tema “Pureza y Sexualidad”, en grupos separados de hombres y mujeres. La primera charla, para mujeres la di a finales de enero del 2012. La asistencia fue masiva, de unas trescientas chicas, y el impacto fue totalmente inesperado para mí. Recuerdo que una joven de 18 años se me acercó a decirme que le había cambiado totalmente la perspectiva que tenía, y otra me preguntaba cómo podía recuperar su pureza, pues ya no era virgen. El mismo impacto tuvo la charla dirigida a los hombres.

[pullquote]Antes de dar este curso yo pensaba que iba a ser “un curso más”. Pero por la reacción de los jóvenes y también de algunas personas mayores que asistieron, entendí que los jóvenes estaban sedientos de escuchar un mensaje distinto al que escuchan todos los días, un mensaje que en medio de una sociedad que sólo les ofrece una perspectiva distorsionada de la sexualidad les hablase del Amor verdadero y de cómo alcanzarlo. Desde entonces le he hablado a miles de jóvenes y siempre mi experiencia es la misma: están como ovejas sin pastor. ¿Cómo podía dejar de hablarles, de presentarles una perspectiva distinta, una opción diferente? Si con sólo hablar puedo ayudar a tantos jóvenes desconcertados, confundidos, engañados, ¿podía yo quedarme callado? Para mí era claro que Dios mismo me estaba pidiendo hablarle a los jóvenes.[/pullquote]

¿Qué es «la Opción V»? ¿Cómo se inició?

«La Opción V» es un proyecto que busca ayudar a los jóvenes a descubrir la importancia de la virtud de la castidad para alcanzar el amor verdadero en sus vidas. Surge como un intento de reunir a todos los jóvenes que quieren hacer la opción de vivir la castidad e ir contracorriente.

Se inicia con la idea de ofrecer en Facebook a estos jóvenes un “espacio”, una “comunidad” que los apoye, para que sepan que no están solos en esta lucha.

Cada día son más los jóvenes que se suman y las personas que se involucran en este proyecto, porque entienden su importancia y la necesidad de difundir la castidad como un valor necesario en nuestra sociedad ante el avance de una cultura hedonista, sensualizada y cada vez más erotizada.

¿Ha sido criticado por tocar temas tan “directos” y que de algún modo han sido tabú?

Abiertamente no he sido criticado hasta ahora. Sé que he causado malestar a algunas personas, que no ven con buenos ojos este proyecto, pero sé que eso es parte de una obra de esta naturaleza, que toca temas tan sensibles, y de un modo tan directo. Algunos se incomodan por hablar con tanta franqueza a los jóvenes de once o doce años y temen despertar su curiosidad en vez de ayudarlos.

¿Pero sabes lo que me escribió una joven de 12 años que asistió con su madre al curso que di el 2012? Me escribió esto: “Las dos charlas me servirán para en un futuro poder decidir bien las cosas antes de hacerlas. El tema fue bastante interesante, aunque al principio no quería ir porque no sabía cómo iban a ser. Me gustó también que se dijeran las cosas directas y claras. Además me pareció que el lenguaje que usó fue bueno porque usó palabras que nosotros los chicos entendemos”.

Luego de leer eso, luego de entender cuánto bien puedo hacer con sólo hablar, ¿puedo quedarme callado? ¿Puedo dejar de hablar como lo estoy haciendo? No. Yo considero que tengo no sólo una hermosísima misión, sino también una grandísima responsabilidad frente a tantos jóvenes que andan tan confundidos en un tema que definitivamente tiene además un gran impacto en su vida cristiana.

Finalmente, aunque hay personas que han querido frenar este proyecto y las habrá siempre, hay muchísimas más personas que continuamente me ofrecen su apoyo, aliento y colaboración. Desde el inicio, he contado con el apoyo y el aliento también de mis autoridades.

¿Qué significan para ti esas críticas? ¿No es un tema demasiado delicado para que lo lidere un sacerdote?

caro-aguilar-y-la-opcion-vEntiendo que me preguntes porqué este proyecto lo dirige un sacerdote, por la mala fama que nos han hecho a todos por los abusos cometidos por algunos poquísimos malos sacerdotes. Al final de una de mis charlas dada a unos 250 jóvenes varones universitarios, me hicieron llegar una pregunta –por escrito–: “¿Qué se siente violar a los acólitos?” No tuve problema en responder, porque yo jamás le he faltado al respeto a un chico o a una chica. He sido fiel a mi compromiso de celibato mis 21 años de sacerdote, y no veo por qué a todos nos tengan que tildar ahora de “pedófilos”. No lo soy, nunca lo he sido, y no por el estigma que nos han impuesto me tengo que quedar callado.

Es verdad, por otro lado, que los temas que trato son delicados en sí mismos; pero considero que Dios me ha preparado para esta misión. Como ya te dije anteriormente, yo no busqué ni esperé nunca estar un día impulsando un proyecto de esta naturaleza. Simplemente “se dio”, es decir, Dios me abrió este horizonte apostólico. Ante la reacción inesperada de tantos mi experiencia fue la de haber “despertado un monstruo”.

Providencialmente, justo un mes después de terminar aquél curso memorable, leí la recomendación que hizo el entonces Papa Benedicto XVI a los obispos norteamericanos: «Es una necesidad urgente que toda la comunidad cristiana recupere el aprecio de la virtud de la castidad». Para mí fue un llamado a la batalla y una confirmación de que esto es lo que Dios me estaba pidiendo en esta etapa de mi vida. Si es una “necesidad urgente”, y si yo puedo aportar a esta misión eclesial, no puedo no hacerlo. Además, experimento una fuerza muy especial, un fuego que me lanza día a día a luchar por tantos jóvenes –y no tan jóvenes— que se están beneficiando y se beneficiarán con el crecimiento de «La Opción V».

[pullquote]Por otro lado, considero que el ser sacerdote me pone en una posición muy especial para poder llegar al corazón de los jóvenes. Mi ventaja es el conocimiento profundo que un sacerdote puede tener de los jóvenes. Luego de 21 años de ejercicio ministerial, son innumerables los jóvenes que me han confiado sus secretos, que me han mostrado sus heridas, lo que pasa verdaderamente en el interior cuando se inician sexualmente siendo tan inmaduros; ¡cuántas veces me han dicho, “¡Padre, esto que le cuento no me atrevo a contárselo a nadie más”! Un sacerdote puede entrar a lo más profundo del alma de las personas para curarlas con el perdón del Señor.[/pullquote]

Muchos llegaron a pensar que este proyecto no tendría éxito, pero la respuesta de los jóvenes ha sido entusiasta y va creciendo con rapidez. ¿Cómo se explica?

Me sorprende que me digas que muchos pensaban que “no tendría éxito”. Quien así pensaba no tiene ni idea de la necesidad que tienen los jóvenes de que alguien les hable con claridad de estos temas.

Si esto ha prendido y sigue creciendo a un ritmo asombroso es, en primer lugar, por gracia de Dios; y en segundo lugar porque hay muchos jóvenes ansiosos de que se les hable de la pureza y se les muestre con claridad el camino que conduce al amor verdadero. Esto seguirá creciendo mientras haya jóvenes así.

Por otro lado, muchos padres han encontrado en “La Opción V” una esperanza, una alternativa. Como me decía una madre con dos hijas adolescentes: “yo ya había tirado la toalla, pensaba que no podría ir contra la corriente y que tendría que aceptar la mentalidad moderna, pero gracias a ustedes ahora sé que decirles a mis hijas y lucho por ellas”. Además, las personas que más entienden la importancia de este proyecto son las que más han sufrido heridas, porque nunca nadie les había hablado de la opción de la castidad. ¡A cuántas jóvenes he escuchado decir: “¡cómo no nos hablaron de esto antes”!

Porque hay esa necesidad tan fuerte y esa ansia de escuchar un mensaje distinto, un mensaje que les hable del amor puro, es que este proyecto seguirá creciendo.

En ese sentido, algunos pensarían que se trata de una iniciativa para nerds, fracasados o fanáticos religiosos, pero vemos que su éxito se difunde en todo tipo de jóvenes… ¿Cómo se explica esto?

A esas personas les recomendaría que lean los testimonios o las publicaciones de nuestro blog, con mente abierta, sin prejuicios. No hay nada de fanatismo religioso, son experiencias muy humanas, y nos esforzamos en ofrecer argumentos científicos, médicos, psicológicos, racionales. Los testimonios no los ofrecen “nerds”, sino personas que han pasado o pasan por muchas cosas o, como se dice, han tenido ya diversas “experiencias” en la vida y se han dado cuenta de que eso no es lo que las hace felices, sino que las ha hundido muchas veces en el desaliento, en la desesperación, en el dolor. Lo que ofrecemos son experiencias muy humanas, lo que el hombre o la mujer viven dentro y no se atreven a mostrar por vergüenza o por miedo.

Cuando los jóvenes leen nuestras publicaciones se sienten identificados, porque son experiencias comunes a ellos, y encuentran respuestas y apoyo cuando quieren. A eso pienso que se debe el “éxito” de «La Opción V».

Según tenemos entendido, la iniciativa comienza en Perú; pero, ¿hay respuesta de jóvenes de otros países? ¿Algún ejemplo que pueda mostrarnos el impacto internacional de «La Opción V»?

La iniciativa comienza en el Perú, y gracias a las redes sociales nuestra propuesta llega a todo el mundo, principalmente a América Latina, pero también a otros países en los que viven personas que hablan español.

En México, por ejemplo, hace poco hubo una marcha por la vida, y nos pidieron los archivos para imprimir el logo de «La Opción V», así como la biografía de nuestro Facebook; con ellos hicieron un carro alegórico.

Nos han escrito también de Santo Domingo (República Dominicana), pidiéndonos material para ofrecer un curso sobre sexualidad para jóvenes. Lo mismo sucede en otros países, y aunque no podemos ofrecer aún un curso de esta naturaleza –recién estamos comenzando–, esperamos poder hacerlo en un futuro próximo.

¿Cuál es el horizonte que se presenta para el proyecto? ¿Qué podemos esperar para los próximos años?

El horizonte es luminoso, es apasionante. La verdad, no sé qué le espera a «La Opción V»; sólo te puedo decir que cada vez surgen más iniciativas y personas que quieren colaborar. Pienso que a futuro todos los jóvenes –en América Latina particularmente– conocerán que frente al “pensamiento único” de que “no hay por qué esperar” y de que “todo está permitido mientras estén de acuerdo”, habrá una opción, que es la opción por la virtud de la castidad, la opción por el verdadero amor al que conduce el ejercicio de esta virtud.

Eso es con lo que sueño a futuro: que esta opción sea conocida por todos, para que cada cual pueda hacer una elección verdaderamente libre y no se vean obligados –aunque no quieran– a ir todos en una misma dirección, como sucede lamentablemente hoy en día.

¿Puede contarnos de algunas personas que apoyen el proyecto de «La Opción V»?

amorpuroPersonalmente tengo mucho que agradecer a Jason Evert y a su esposa Crystalina. Con sus libros (Amor Puro, Masculinidad Pura, Feminidad Pura), me ayudaron muchísimo a saber cómo enfocar el tema de la sexualidad en los jóvenes, para darles razones y argumentos que les hagan entender que de lejos la castidad es la mejor opción, si quieren amar y ser amados de verdad. Hace poco pude reunirme personalmente con Jason, quien es ahora un colaborador oficial del proyecto, y quien me ha ofrecido todo su apoyo y el de su esposa.

También es oficialmente un colaborador de «La Opción V» el reconocido escritor mexicano Carlos Cuauhtémoc Sánchez, un hombre dedicado a promover y difundir valores especialmente entre los jóvenes. Yo considero que Carlos hace un trabajo excepcional; sé que con sus libros ha hecho y hace muchísimo bien a muchos, y considero que es un hombre de una sola pieza. También él me ha ofrecido su apoyo en esta iniciativa para poder ayudar a muchos jóvenes a descubrir y vivir el valor de la castidad, para construir futuros matrimonios sólidos.

Ellos son, por ahora, los colaboradores más famosos de «La Opción V», aunque hay también otros no tan famosos, pero entre estos tenemos médicos y sicólogos, que son de gran ayuda para poder responder a las inquietudes de nuestros jóvenes seguidores.

Por último, padre Jürgen, ¿cómo se puede contactar a los encargados de «La Opción V»?

«La Opción V» tiene un blog, http://laopcionv.wordpress.com, que es un lugar de encuentro para aquellos que quieren vivir la virtud de la castidad. Hace poco nuestro blog alcanzó las 100.000 visitas. También está nuestra página de Facebook con ya casi 6.500 seguidores, https://www.facebook.com/LaOpcionV. Finalmente, a quien quiera entrar en contacto directamente con nosotros puede escribirnos a: laopcionv@gmail.com.

De padres alemanes, el p. Jürgen Daum nació en Lima, Perú, el 10 de agosto de 1963. Es miembro del Sodalicio de Vida Cristiana y fue ordenado sacerdote el 27 de junio de 1992. Desde entonces he trabajado en la Diócesis de Chosica y en la Arquidiócesis de Lima, ambas en el Perú.

© 2013 – Carlos Díaz Galvis para el Centro de Estudios Católicos – CEC

Carlos Díaz Galvis

Carlos es el Director Editorial del Centro de Estudios Católicos CEC. En la actualidad reside en Medellín (Colombia).

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