La barca de Pedro

Descansa en la orilla,
reposa en el seno
la barca de Pedro:

recobra las fuerzas,
repara las velas,
auna guerreros

que el viento recoge
y, al tiempo, convergen
en un mismo puerto,

do estase en la orilla
dormida, cual seno,
la barca de Pedro.

Los días fustigan
las ansias y anhelos
que éranse arredro;

la hierba marchita,
germinan las yemas
del árbol eterno:

se forjan los santos
y cuajan los versos
de himnos que el tiempo

oirá recitar
e irá a atesorar
con sumo provecho.

Izadas las velas,
levadas las anclas,
el mástil erecto

penetra el navío
la intrépida mar,
su vasto silencio;

precede al bogar
el temple que imprime
el don sempiterno

y troca el vaivén
en recio marchar
el cuerpo de cedro.

Y siente en el sol
a Dios sonreir
y se abre el desierto

y, unidos, la sal
conserva el ardor
que Cristo vio en Pedro.

© 2016 Centro de Estudios Católicos – CEC. El blog ArcaAbierta está a cargo de Renzo Chávez

Blog ArcaAbierta

ADELANTE, mi arca está abierta. Aquí podrás hallar compartido mi tesoro, mi corazón abierto. "Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón". En arca abierta, el santo tienta nostalgia de Dios.
Blog a cargo de Renzo Chávez.

View all posts

Add comment

Deja un comentario