Siempre es incómodo hablar de este tema, perdóname pero tenemos que hacerlo, todo el tiempo estamos con ese tema dando vueltas a nuestro alrededor. ¿Cuál es este? El de la violencia.

Cuando hablamos de relaciones de pareja, aparece el tema, cuando hablamos de familia, del mundo en general, ¿todo el tiempo qué estamos viendo? Violencia.

Particularmente vamos a hablar de este tema de la violencia doméstica, de la violencia de pareja.  Me has preguntado, me has dicho, no sé cuantas veces ya: “Otra vez me faltó, me humilló, me ha obviado, me ha insultado, sus celos me tienen enferma y lo tienen enfermo a él”.

Me preguntas: “¿Valdrá la pena seguir? Porque lo que pasa Ricarte es que, hay momentos en que estamos recontra bien. Es más, después de esto que pasó, a los dos, tres días, me suplicó, me rogó, lloró, me trajo el regalo que yo esperaba y por fin me dijo: ¿Sabes qué? Esta es la última vez.Pero yo la he escuchado muchas veces, pasa siempre lo mismo, se repite lo mismo. ¿Qué hago? ¿De qué se trata todo esto?”.

Yo te contesto: la violencia familiar, justamente, por lo que te estoy explicando que es tan común, ya lo hemos investigado muchísimo y tiene una característica que yo quiero que tú recuerdes. Se llama “círculo de la violencia”.

Tres fases: una primera que se llama “acúmulo de tensión”, es como cuando el cielo se pone un poco oscuro y no hay ni frío, ni calor, y no sabes, pero está raro, está medio feo, algo pasa y de pronto la explosión violenta, el drama.

Que te olvidaste, que saliste tarde, que no le gustó la mirada, que esa ropa que te pusiste, qué sé yo y viene la explosión violenta, el gesto violento, el acto violento y finalmente, luego de eso, a los días, a veces el mismo día, él mismo, ella misma: “Perdóname, mi amor, te suplico”.

Cuántas veces han venido hijos luego de eso, cuántas veces viene el regalo, el compromiso de amarnos, finalmente, te pide la mano, ya quieren casarse. ¡Cuántas cosas se ofrecen en ese período! ¿Sabes como se llama? Luna de miel.

Si no fuera por esa “luna de miel en este círculo”, con la segunda, obviamente no regresas, pero como hay luna de miel, o sea el perdón, eso de que: “¡Que rica pelea porque siempre hay una buena reconciliación!” Porque así se dice.

Eso, justamente, hace que se perpetúe este círculo horroroso, que ni siquiera es del mismo diámetro, sino que cada vez se va haciendo más cortito, es en espiral, el círculo de la violencia. ¡Cuánto drama!¡Cuánto dolor! Tras mis palabras hay sufrimiento de tantas personas.

Cortemos esto y a veces, ¿sabes dónde es el mejor momento para cortarlo? Justamente, en la “luna de miel”. No para seguir peleando, sino para tener claro que no más regalitos, que no más compromisos, que si es necesario habrá que ponerle el final, por amor.

Pero en todo caso que vamos a buscar ayuda para sanarnos, esos moretones de los que alguna vez te he hablado, los que tenemos en el alma y que hacen que una y otra vez, volvamos a este círculo que nos enajena y que tanto daño nos está haciendo.

 

Ricarte Cortez

Psicoterapeuta Familiar – Médico

Médico General. Egresado de la Universidad Peruana Cayetano Heredia.
Post Título en el Instituto Familiar Sistémico de Lima – IFASIL – como Terapeuta Familiar Sistémico.
Conciliador Extrajudicial Familiar. Capacitador de personal de las Defensorías del Niño y el Adolescente.
Comunicador Social. Conductor de programas de radio y televisión.
Investigador en: violencia familiar, mediación y epistemología sistémica.
Conferencista.
20 años de experiencia como Terapeuta Sistémico.

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