¿Han escuchado hablar de la Nomofobia?

¿Sabían que esta es una enfermedad que posiblemente tengan algunos miembros de su familia, sobre todo, las más jóvenes?

La Nomofobia viene del inglés, que quiere decir “No – Mobile- Phone – Fobia”. Esto es, las personas que sienten pánico de quedarse sin el teléfono, que no pueden salir de su casa pensando que, si no llevan algo con que comunicarse, es el fin del mundo.

Además, tienen que tener el teléfono siempre cargado por si acaso. Es el tipo de persona que si le dices que durante un día no va a tener teléfono, se puede morir.

Bueno, existe la Nomofobia y hay estudios que lo comprueban.

Investigadores de la Universidad de Rioja, junto con algunos investigadores de la Universidad de Deusto, han realizado el primer estudio sobre la Nomofobia y resulta que el grupo que sufre mayor Nomofobia es el comprendido entre adolescentes mujeres entre los 14 y 16 años.

¿Quieren saber si alguien de su familia tiene nomofobia o ustedes la están sufriendo?

Algunas de las señales son las siguientes:

La primera es una obsesión por tener siempre el teléfono móvil cargado.

Una segunda señal es que sufres muchísima ansiedad si sabes que no vas a poder usarlo por un tiempo determinado y de esa manera haces de todo, total de evitar sufrir este tiempo de abstinencia, afectando inclusive el desarrollo de una vida familiar.

Campamento familiar en el monte, donde no hay señal, imposible. Prefiero quedarme en casa.

Este equipo de investigación no solo se está centrando en la Nomofobia, sino también está explorando otro tipo de enfermedades.

Por ejemplo, FOMO. Del inglés “Fear Of Missing Out” o miedo a perderse algo. ¿No han visto que los jóvenes no pueden esperar ni un segundo –y no solo los jóvenes, nosotros también- de lo que pasa en las redes sociales?

También están investigando sobre desórdenes en cuanto a los videojuegos, que en inglés se llaman Internet Gaming Disorders.

Ya lo hemos dicho, más de una vez, que el uso de la tecnología y los teléfonos, en sí no tienen nada de malo. Sin embargo, el mal uso de esta tecnología sí nos puede traer problemas. Por lo tanto, dentro de la educación que demos en casa, tenemos que abordar el uso de los teléfonos, de los Ipads, de la computadora, del internet, para que éste sirva en una formación positiva y no en incentivar vicios o problemas que no nos dejen avanzar en otros ámbitos de nuestra vida.

Giuliana Caccia Arana

Giuliana está casada y tiene dos hijos. Comunicadora social (Universidad de Lima) y Master en Matrimonio y Familia (Universidad de Navarra, España), es creadora de La Mamá Oca y autora del libro “Educación en serio. Reflexiones para ser los padres que nuestros hijos necesitan” (Ed. Planeta/Sello Diana). También es Directora del área de Familia del CEC.

View all posts

Add comment

Deja un comentario