51d1c8a379a35La Organización Internacional para las Migraciones espera que más de quinientos mil personas atraviesen este año el Mar Mediterráneo en busca de una “tierra prometida”. En búsqueda, al fin y al cabo, de mejores condiciones de vida. La respuesta concreta a esta proyección es la acogida de veinte mil refugiados en los próximos dieciocho meses. Este plan ha originado una agria polémica entre los países que conforman la Unión Europea. En este momento muchos emigrantes esperan cruzar la frontera de Italia hacia Alemania y Francia para dar inicio el plan que busca darles asilo, reubicándolos con un sistema de cuotas que trata de repartir un número especifico de emigrantes según la situación de cada país.

Frente a las mil setecientas muertes por naufragio en lo que va del año, ciento veinte mil solicitudes de asilo y un pronóstico impresionante de un mayor número de inmigrantes, el plan de asilo por cuotas parece una opción humana y sensata por parte de la Unión Europea.

Previo a esto, para controlar la situación migratoria en el Mar Mediterráneo y las muertes se ha puesto en marcha el plan de rescate “Tritón” que ha dispuesto barcos, transportes aéreos y varios rescatistas para evitar la muerte de personas que cruzan el mar en condiciones absurdas. Anterior a “Tritón”, el plan “Mare Nostrum” tenía una estructura más grande y estaba apoyado por una inversión más fuerte, pero fue reemplazado por el plan “Tritón” que actuaba en menor escala debido al alto costo que implicaba.

Con todo esto, Europa busca salir al encuentro situación donde se han perdido numerosas vidas humanas. Paolo Gentiloni, ministro de Relaciones Exteriores italiano, también aboga por la necesidad de luchar “contra los traficantes de seres humanos” para solucionar las muertes que se están dando en el transporte de numerosas personas de África y Asia hacia Italia y Grecia.

La afirmación de Gentiloni es también sensata. Las personas que realizan el viaje contactan a los  “traficantes de personas” para poder viajar (si es que no son llevados forzosamente para ser explotados). En ocasiones es sólo una estafa y las personas se quedan sin dinero, que muchas veces son sus únicos ahorros, y que para ellos es una fuerte suma tomando en cuenta las condiciones de vida del lugar de donde vienen. A veces los inmigrantes son dejados a la deriva por los traficantes o son abandonados en las costas de África y Asia.

[pullquote]Cuando verdaderamente se realiza la travesía, las condiciones de viaje son inhumanas. Los emigrantes viajan en barcos mal preparados para el trayecto, abarrotados de personas y corriendo el riesgo de naufragar en el mar. Por esta razón eliminar este delito es un trabajo que debe realizarse con urgencia, ya que atenta contra la vida de muchos hombres que buscan sinceramente un lugar en paz para vivir, y por ello ya hay medidas. Así la situación torna como dijo el Papa Francisco en Lampedusa: «en lugar de haber sido una vía de esperanza, ha sido una vía de muerte».[/pullquote]

Pero opino que así como muchos africanos y orientales (específicamente de Oriente Medio) buscan Europa como solución a sus vidas, los europeos deben ver hacia África y Asia y considerar que, si la emigración clandestina continua en aumento tal como se espera, tal vez se deberían plantear si hay que hacer algo con la situación en los países de origen de los inmigrantes.

lampedusa-mjgLa migración de personas pone en evidencia una situación muy seria de los lugares de donde provienen. La guerra civil en Siria ha provocado un drástico incremento en el número de emigrantes. El número de sirios que huyen de su país ha sobrepasado al de los afganos, eritreos y de otras nacionalidades. También hay personas procedentes de África subsahariana que arriesgan su vida para realizar este trayecto, mientras que en Libia muchos están dispuestos a pagar sumas enormes de dinero a traficantes de personas para escapar del conflicto de su país.

El número de emigrantes sigue aumentando, las guerras en Siria e Iraq son claramente propulsores de la migración hacia Europa. Los países fronterizos con Siria se han enfrentado a la migración de tres millones de refugiados, esto sin contar el desplazamiento de muchos sirios dentro de su propio país. Asimismo eritreos huyen, al parecer, del servicio militar descrito como una esclavitud brutal. Los afganos huyen de la pobreza, la persecución  política en el país y de ataques de insurgentes talibanes que continúan regularmente.

Creo que Europa tiene que, además de velar por sus propios intereses fronterizos, cuestionarse y buscar soluciones de cooperación con los países que están conflicto o que viven en situaciones deshumanizantes. Si bien no creo que la Unión Europea pueda solucionar todo el problema, creo que “para asegurar un mínimo de solidaridad” podrían plantearse formas de ayuda internacional para, en algo, remediar situaciones que están generando grandes desplazamientos de personas a Europa generando una situación de inestabilidad en toda la Unión Europea.

La situación de los emigrantes es compleja. Llegan como en paracaídas, sin bienes, sin conocer la cultura, sin conocer la lengua, y además muchos deben ser atendidos por el mal trato que han tenido en sus peligrosas travesías. Italia y Grecia ya tienen problemas asumiendo esta situación. No es fácil ayudar a estos pobres seres humanos. Ellos tienen una dignidad que no se puede ignorar, «su llegada a los países desarrollados, a menudo es percibida como una amenaza para los elevados niveles de bienestar, alcanzados gracias a decenios de crecimiento económico. Los inmigrantes, sin embargo, en la mayoría de los casos, responden a un requerimiento en la esfera del trabajo que de otra forma quedaría insatisfecho, en sectores y territorios en los que la mano de obra local es insuficiente o no está dispuesta a aportar su contribución laboral» (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 297). Además existe, un problema no menor, en la dificultad por parte de los emigrantes musulmanes de integrase a las nuevas culturas a las cuales entran.

[pullquote]Creo que la complejidad de la situación no debe llevarnos a acusar sin más a los países que muestran resistencia a asumir el plan de cuotas de migrantes, pues no todos los países están preparados para recibir un gran cantidad de personas de diferentes culturas. Creo que es justo entender que Italia ha hecho algunos esfuerzos al rescatar numerosas personas pero  reconstruir la vida de miles de personas no es un “un paseo por el parque”. Por eso considerar una propuesta en común para remediar la situación en lugares de riesgo parece ser una posibilidad.[/pullquote]

La situación podría solo seguir en aumento si no se busca asumir el problema de raíz. Así como los inmigrantes ven a Europa, Europa debe ver ahora estos continentes azotados por problemas y preguntarse ¿Nos corresponde actuar de alguna forma en las realidades que ellos están viviendo? Es un gran desafío lo que se debe hacer en estos casos si la predicción habla de un incremento en la inmigración en una Europa que deberá seguir ayudando a miles de personas como respuesta ¿Cuál es la mejor vía? ¿La repatriación, la acogida equitativa según los parámetros de la Unión Europa, o la creación de campos de refugiados como en Libia? La situación se ha tornado muy compleja y creo es necesario considerar otras soluciones porque lo que está en juego es la vida y dignidad de muchas personas humanas y la estabilidad del continente europeo.

© 2015 – Bari Gentilini para el Centro de Estudios Católicos – CEC

Bari Gentilini Espinoza

Bari tiene 23 años y es ecuatoriano. Forma parte del Sodalicio de Vida Cristiana, actualmente en su tercer año de formación.

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