Man-of-Steel-poster2-610x904Está en cartelera por estos días la más reciente película sobre Superman, “el hombre de acero”, dirigida por Zack Synder y protagonizada por Henry Cavill. Se trata de un intento de dar un nuevo aire a la franquicia, que no había podido tomar vuelo desde hace varios años. La película “Superman returns” del 2006, dirigida por Bryan Singer y protagonizada por Brandon Routh, recibió una crítica en general positiva, pero fue considerada un fracaso por la productora y el proyecto de una segunda parte se canceló definitivamente.

Sin embargo, los propietarios de “Superman” no se rindieron, sino que lo intentaron una vez más, con un enfoque diferente: aprovechando el éxito de la trilogía de Batman, de gran éxito tanto en taquilla como en la crítica especializada, y especialmente siguiendo la estructura narrativa de la primera película (Batman Begins, 2005), se buscó dar verosimilitud al personaje de Clark Kent. A través de una serie de “backflashes” vemos al joven Clark enfrentarse a un mundo en el que no encaja y en el cual no puede utilizar sus poderes por el temor a la reacción del mundo frente a un “alienígena”, realidad que su padre adoptivo le recuerda constantemente.

Para lograr este tono de profundidad del personaje, se contó con la producción de Christopher Nolan (artífice principal de la más reciente trilogía de Batman). Sin embargo, da la impresión de que la película se queda corta a la hora de darle profundidad al personaje principal; aparte de las escenas de su infancia y su juventud contadas en retrospectiva, y del peso actoral de Kevin Costner y Diane Lane, quienes hacen el papel de los padres adoptivos de Clark Kent, es evidente que los productores han puesto todo el peso de la cinta en las escenas de acción, que en realidad son brillantemente planeadas y ejecutadas, aunque un poco extensas en relación con la duración total del filme. Tal vez por esto, y aparte de la actuación de Kevin Costner y Diane Lane, y de algunos pocos personajes secundarios, los personajes tienden a ser acartonados y a moverse dentro de los clichés que ya son norma en estas películas de superhéroes: buscar tu propia identidad, la rebelión frente al llamado, y luego el aceptar ese llamado con todas las consecuencias que trae.

superman544Además, al optar por la acción se deja un poco de lado la angustia y sufrimiento moral y ético que experimenta el Bruce Wayne de Christian Bale en “Batman Begins” o el Superman de Christopher Reeves en 1978 –por poner un par de ejemplos–. Es curioso cómo Superman, el gran defensor de los humanos, se embarca en una batalla en el centro de una populosa ciudad como es Metrópolis, con el incontable número de bajas civiles que se hubieran podido evitar simplemente con mover la batalla un par de kilómetros a un lugar más despoblado. Superman opta por la humanidad, condenando a la extinción a toda una civilización (la de Kripton), pero no son pocos los muertos en la película debido a sus acciones. Incluso la escena donde Superman se ve “obligado” a asesinar al general Zod, para salvar una familia, se nota un poco forzada, dado el gran número de personas que han muerto a causa de sus acciones.

No es que estos elementos empobrezcan totalmente la película, pero se pueden tratar ángulos más creativos, como hacen otras películas contemporáneas de superhéroes, y sin necesidad de recurrir a fórmulas ajenas que no necesariamente funcionan en este caso.

[pullquote]Tema aparte es el matiz “cristiano” que se la ha querido dar al película, alentado obviamente por la Warner Bros., ya que aumenta el público objetivo a quien se dirige la película. Según un artículo de la CNN ((http://religion.blogs.cnn.com/2013/06/14/superman-coming-to-a-church-near-you/)) la Warner Bros. ha llegado incluso a contratar a un teólogo para que cree un sermón u homilía “guía” que sirva para que los predicadores hagan el enlace entre la película y la vida cristiana. Su título, que lo dice todo: “Jesús: el superhéroe original”. No es la primera vez que ocurre, ya que da la impresión de que los productores y escritores de este tipo de películas incluyen a propósito datos sutiles (y algunos no tan sutiles) para apelar a los creyentes y a todos aquellos que buscan “algo más”. [/pullquote]

Esto se puede constatar en muchas películas más antiguas, pero no obedeciendo necesariamente a un plan pre-establecido, sino a una sintonía natural del tema de la cinta con los valores cristianos y con la búsqueda de sentido, de una dimensión trascendente a la realidad tal como es percibida por el hombre actual inmerso en el materialismo. Numerosos detalles de tipo “mesiánico” se pueden encontrar en el artículo de CNN, unos más rebuscados que otros, pero puestos allí con una evidente intención.

Todo esto no la hace necesariamente una mala película, o que no pueda servir de apertura para un dialogo interesante, pero es importante darse cuenta de la dirección en la que se está moviendo la “industria de los superhéroes”, para no dejarse impresionar con las increíbles “casualidades” que se dan entre las creencias propias y la escala de valores planteada por la película.

© 2013 – Carlos Díaz Galvis para el Centro de Estudios Católicos – CEC

Carlos Díaz Galvis

Carlos es el Director Editorial del Centro de Estudios Católicos CEC. En la actualidad reside en Medellín (Colombia).

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