¿Cómo lograr identificar el talento humano en las empresas? ¿Es posible integrar las necesidades de la organización con las expectativas y capacidades de sus miembros? Estas preguntas resultan fundamentales para poder retener el talento humano y desarrollarlo adecuadamente.

[pullquote]Un plan de desarrollo humano no sólo debe proporcionar entrenamiento en habilidades específicas, sino que debe ayudar a la persona a descubrirse a sí misma, brindando una retroalimentación constante para categorizar las experiencias vividas.[/pullquote]

La organización es como un campo que debe generar las condiciones apropiadas para que la semilla, que es cada trabajador, crezca y germine, hasta ser un árbol frondoso. Si el sistema organizativo termina asfixiando la dinámica creativa, el talento humano no se desplegará adecuadamente.

business-planPara ello se requiere innovación y cambios de paradigmas en la manera cómo se conceptualiza el puesto de trabajo y la forma de medir los objetivos. Es decir, no basta un detallado manual de funciones que explicite lo que cada trabajador debe cumplir. Se deben considerar las características y fortalezas de cada trabajador, de tal forma que el aporte personalizado sea más significativo para la organización. Por ejemplo, un profesional con capacidad de generar equipos de trabajo puede servir de apoyo a las distintas áreas más allá de sus funciones específicas.

En muchas ocasiones los talentos no fructifican porque la persona se encuentra en el lugar incorrecto o en el mismo sitio por espacios demasiados largos, lo cual va generando desmotivación, y por ende, deserción. De ahí la importancia de contar con planes de carrera que incluyan un itinerario claro a seguir en el cual la persona sepa cómo va a ir desarrollándose en el mediano plazo. Dichos planes de desarrollo deben ser adecuadamente comunicados y en constante revisión de tal forma que respondan a las cualidades y expectativas del trabajador así como a las necesidades de la organización.

El futuro de las organizaciones depende, en gran parte, de la constante renovación y desarrollo del talento humano. Esta deba ser una tarea fundamental que, correctamente evaluada, sirva de estímulo para que todos sus miembros sean corresponsables en la generación y capacitación de cada trabajador.

© 2014 – Carlos Muñoz para el Centro de Estudios Católicos – CEC

 

 

Carlos Muñoz Gallardo

Carlos nació en Santiago de Guayaquil (Ecuador) en el año 1971. Estudió Ingeniería Industrial en el Georgia Institute of Technology, Finanzas y Psicología en la George Washington University, y realizó estudios en Negocios Internacionales en Oxford University.
Ha trabajado durante muchos años en temas de promoción solidaria, a través de la Fundación Acción Solidaria de Ecuador.
Del 2006 al 2008 fue Director de la Promotoría del Instituto de Desarrollo Integral de la Persona; del 2012 al 2014 trabajó en la Dirección del apostolado Provida en la asociación “Opciones Heroicas”; y actualmente es presidente y consultor de Programas de Desarrollo Humano, además de brindar asesorías de responsabilidad social empresarial.

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