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Gran parte del tiempo de nuestra vida nos la pasamos trabajando. Por medio de nuestro trabajo podemos construir una sociedad mejor, servir a los demás, dar sustento y desarrollo a nuestras familias, así como realizarnos a nivel personal. El cristiano está llamado a ser un apóstol en medio del mundo y por lo tanto ningún aspecto de su vida puede ser ajeno al testimonio y anuncio del Evangelio. La síntesis entre la fe y la vida es uno de los mayores desafíos del cristiano de nuestro tiempo; en ese sentido plasmar en la vida laboral los valores cristianos es un reto apasionante que despierta la creatividad y la audacia evangélica a la que somos invitados en este tiempo de Nueva Evangelización.

Hace unas semanas conocí a Luis Andrés Rivadeneira, asesor del Director General del SENAE (Servicio Nacional de Aduana del Ecuador) y hablamos largo sobre su experiencia de plasmar los valores cristianos en una organización pública del Ecuador como el SENAE, que era reconocido públicamente como una entidad corrupta por los ecuatorianos, y que hoy es mostrada como ejemplo nacional e internacional de una empresa pública eficiente y que brinda un buen servicio.

¿Cómo se logró? ¿Qué visión permitió obtener el cambio de la cultura organizacional de la Aduana? Aquí algunas claves:

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Luis Andrés Rivadeneira

Luis Andrés, ¿Qué problemas tenía la Aduana en Ecuador?

Durante años Ecuador tuvo una Aduana ineficiente y saturada de corrupción; no era rentable para la sociedad, pero sí para los que la administraban.

El período de administración de los directores era muy corto, lo cual generaba inestabilidad y no se interesaban en realizar cambios y mejoras… fueron 19 directores generales entre 1998 y el 2007.

Luego de haber entendido las dificultades y problemas que tenían en la Aduana, ¿por qué se decidieron a emprender un cambio cultural en la organización a partir del desarrollo del talento humano?

A partir del año 2007 el Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (SENAE) promueve un proceso de reestructuración, debido a que todo cambio organizacional sólo lo pueden hacer posible las personas que pertenecen a la misma, por tanto sólo desarrollando y promoviendo al ser humano hacia la consecución de ideales de transformación, mejoras y de servicio al país, confiábamos que lo podíamos lograr.

Es así que colaborando con la capacidad profesional de la Alta Dirección y con el apoyo político necesario, se rediseñó la estructura orgánica de la institución y se inició el proyecto del Código Orgánico de la Producción Comercio e Inversiones (publicado oficialmente en el año 2010); se trabajó en el desarrollo del sistema Ecuapass, el mismo que ha permitido automatizar las operaciones aduaneras; todo esto con el objetivo de crear las condiciones necesarias para optimizar los procesos administrativos y operativos, el talento humano, y así garantizar una eficiente recaudación de impuestos, así como la facilitación del comercio exterior, y dar por terminado el pasado de una Aduana ineficiente y saturada de corrupción, en la cual no existía una cultura orientada al servicio a los ciudadanos.

Es importante destacar que todo proceso de transformación implica modificaciones, partiendo de los procesos operativos hasta el cambio de la cultura de la institución, en la cual se ha ido implementando desde mediados del 2010 un proyecto de fortalecimiento de la cultura institucional, basado en el desarrollo humano, la ética y los valores.

logo_aduanaObservo que dentro de las políticas de mejora de las Aduanas en Ecuador se hizo una apuesta por el desarrollo o mejorar el talento humano. ¿Cuál es tu visión del talento humano?

El talento humano para mí es un conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes que tiene la persona humana que hay que potenciar y desarrollar constantemente, sin embargo debo aclarar que este desarrollo debe ser integral partiendo del conocimiento personal, la dignidad humana, y la búsqueda de respuesta a los anhelos más profundos que poseemos los seres humanos, por lo cual en la medida que esto se desarrolle tendremos colaboradores más realizados como personas y por ende más motivados y comprometidos con su trabajo y la institución.

¿Cuál es tu visión del ser humano?

La visión del ser humano es integral, bio-psico-espiritual, entendemos al hombre como hijo de Dios, único, irrepetible, dotado de dignidad y de capacidades que le permiten responder a su búsqueda de sentido, y sobre todo la motivación a servir a los demás, a la sociedad, al país, una frase que tratamos de hacer conciencia es que el amor se hace concreto en el servicio.

Me doy cuenta de que eres un convencido del talento humano y de hacer una inversión real en desarrollarlo. ¿Cuál es la mejor manera de hacerlo?

[pullquote]La mejor manera de hacerlo según mi criterio, es tener una visión integral de la persona, junto con una visión estratégica de la institución; es decir, desarrollar el talento implica formación, pero una formación que responda a objetivos concretos que permitan un cambio real en la sociedad y en el país a través de un trabajo cada vez más eficaz y eficiente.[/pullquote]

Esta formación debe contener áreas tales como: técnico-profesional, personal y familiar. Además de generar las oportunidades de crecimiento o promoción a nivel laboral, evaluando el desempeño brindando retroalimentación periódica que le permita al colaborador experimentarse en constante mejora, todo esto sostenido en una cultura organizacional basada en valores, que para mí son los valores cristianos, que promueven el desarrollo humano que nos exige la Doctrina Social de la Iglesia.

¿Qué valores cristianos desde tu experiencia de liderazgo has tenido que plasmar o vivir en la Aduana?

La acogida, el salir al encuentro de las demás personas, la escucha activa, la solidaridad, la disponibilidad ante las necesidades de los demás a pesar de tener mucho trabajo, el respeto y la reverencia hacia los demás y su dignidad, la reconciliación siendo un agente de unidad, sinergia en los equipos de trabajo, el servicio y la humildad para proponer y diseñar propuestas y para corregir errores, la paciencia y la confianza en las personas, el ser transparente frente a los demás, el ser claro y directo, y muchos otros.

¿Cómo motivarías a otros cristianos para que se lancen a hacer apostolado en el mundo, como por ejemplo el mundo empresarial?

El trabajo dignifica al hombre, es una instancia en la que el hombre puede plasmar el sentido de su vida por medio del desarrollo de sus capacidades, sus talentos, todo esto dado por Dios. Para esto debemos entender que en toda empresa se establecen objetivos que se deben cumplir, los mismos que responden a una estrategia, una visión de negocio y el cristiano que va a una empresa tiene que entender que va a colaborar con su empresa para alcanzar dichos objetivos, para esto debe sentirse comprometido y la empresa debe responder a las inquietudes o a los anhelos de lo que la persona busca como lugar de trabajo.

Cuando uno va a un trabajo lo primero que debe demostrar es que es un ser humano, no un ser extraño, sino tan humano como cualquier otra persona. Una de las mejores formas de hacer apostolado en el trabajo es evidenciar toda nuestra capacidad actitudinal, nuestras habilidades para alcanzar un mejor desempeño, desarrollar las mejores propuestas, siendo un referente para los demás por el hecho de que las personas encuentren en nosotros alguien en quien apoyarse para poder desarrollarse; para esto es clave no juzgar a los demás, y es precisamente uno de los errores más comunes que cometemos.

[pullquote]Para ser cristianos debemos entender que somos humanos: no existe nadie más humano que Cristo; por lo tanto, una de las primeras condiciones que deben darse en el mundo laboral es que las demás personas encuentren en nosotros personas muy humanas, porque al ser cristiano entendemos al ser humano y para esto primero debemos entendernos a nosotros mismos para proyectar esa humanidad que nos da la vida cristiana y poner en práctica los valores cristianos con las actitudes adecuadas en el trabajo para alcanzar nuestro desarrollo profesional, plasmada en proyectos, colaboración con el equipo de trabajo, buenas propuestas y dar un testimonio claro de nuestro apostolado en el trabajo, recordando siempre que el apostolado no es nuestro, es de Dios porque es Él quien sale al encuentro de los demás por medio de nosotros.[/pullquote]

Hace poco el Papa Francisco en su visita a Nápoles (Italia) dijo lo siguiente: «La buena política es un servicio a las personas (…) es una de las expresiones más altas de la caridad, del servicio y del amor”. ¿Qué puedes decir de estas motivadoras Palabras del Papa para todos los católicos que trabajan en el sector público?

Creo que el Papa Francisco resume en un valor cristiano lo que debemos vivir todos los que trabajamos en el sector público: el servicio: servicio a los demás, a la sociedad y al país, en el servicio encontraremos la respuesta a nuestros anhelos de trascendencia, pues el amor se hace concreto en el servicio; sirviendo trascenderemos en el amor, no tengamos miedo de trabajar en lo público, más bien encontremos allí una motivación de poder cambiar nuestra sociedad aportando nuestro granito de arena que con la gracia de Dios bien puede hacer la diferencia.

© 2015 Centro de Estudios Católicos – CEC. El blog Altamar está a cargo de José Alfredo Cabrera Guerra

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La inmensidad del mar es símbolo del inconmensurable misterio del hombre y su cultura. Escribir es una manera de dialogar, proponer y provocar. Altamar es el espacio de encuentro para que cómplices de amistad caminemos juntos al encuentro de la Verdad.
Blog a cargo de José Alfredo Cabrera Guerra

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