Bajo el concepto de excelencia que se promueve en el mundo empresarial existen ciertas distorsiones que se derivan de un vano perfeccionismo, en el cual el trabajador se fija parámetros y objetivos que son irreales tanto para sí como para los demás. En el deseo de controlar todas las variables, los perfeccionistas tienen dificultad de delegar tareas a terceras personas. El temor de no cumplir expectativas de los demás puede llevar al trabajador a un grado de ansiedad cuando no se llegan a las metas establecidas, afectando el desempeño en el ámbito personal y laboral.

Bajo el concepto de excelencia que se promueve en el mundo empresarial existen ciertas distorsiones que se derivan de un vano perfeccionismo, en el cual el trabajador se fija parámetros y objetivos que son irreales tanto para sí como para los demás. En el deseo de controlar todas las variables, los perfeccionistas tienen dificultad de delegar tareas a terceras personas. El temor de no cumplir expectativas de los demás puede llevar al trabajador a un grado de ansiedad cuando no se llegan a las metas establecidas, afectando el desempeño en el ámbito personal y laboral. Para reducir esta presión es de gran ayuda dividir la tarea para evitar centrar la atención no solamente en el resultado final, sino en el proceso con el cual la persona llega a dichas metas.

Con la finalidad de detectar distorsiones a la hora de emitir juicios, la persona debe abrirse a la opinión de otros que le ayuden a plantearse la realidad de manera distinta. Los siguientes cuestionamientos pueden ser de utilidad: ¿Es la situación tan importante como parece? ¿Qué es lo peor que podría ocurrir en una situación específica? ¿Es nuestra manera de reaccionar la más apropiada para ayudar a solucionar el problema?

[pullquote]Un jefe intolerante se fija más en la eficacia y la obtención de resultados sin tener en cuenta la realidad de las personas que tiene a su cargo. En caso de emitir juicios irreales o injustos, es importante pedir disculpas sinceras. Dicho comportamiento, lejos de restarle autoridad, permite al líder de la organización recomponer las relaciones humanas.[/pullquote]

Un estilo directivo que suele sobredimensionar errores de otros y buscar culpables, en vez de ofrecer soluciones, afecta el clima laboral. El considerar los aspectos positivos presentes en el desempeño de las personas ayudará a disponer adecuadamente al personal y generar un ambiente apropiado para lograr los resultados. La exigencia en el cumplimiento de metas debe estar siempre en consonancia con los principios y temas de fondo, que no pueden ser puestos en segundo plano. El equilibrio entre firmeza y acompañamiento es un reto a conquistar si se quieren lograr los objetivos de la organización.

© 2015 – Carlos Muñoz Gallardo para el Centro de Estudios Católicos – CEC

Carlos Muñoz Gallardo

Carlos nació en Santiago de Guayaquil (Ecuador) en el año 1971. Estudió Ingeniería Industrial en el Georgia Institute of Technology, Finanzas y Psicología en la George Washington University, y realizó estudios en Negocios Internacionales en Oxford University.
Ha trabajado durante muchos años en temas de promoción solidaria, a través de la Fundación Acción Solidaria de Ecuador.
Del 2006 al 2008 fue Director de la Promotoría del Instituto de Desarrollo Integral de la Persona; del 2012 al 2014 trabajó en la Dirección del apostolado Provida en la asociación “Opciones Heroicas”; y actualmente es presidente y consultor de Programas de Desarrollo Humano, además de brindar asesorías de responsabilidad social empresarial.

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