¿Por qué las personas piden la Unción de los Enfermos cuando se encuentran muy graves? ¿En qué podría ayudarles realmente en medio de su dolor? ¿Tiene algún efecto en sus vidas o es más bien algún tipo de consuelo?

Así como el Matrimonio es un sacramento que regala una gracia especial para vivir y fortalecer el vínculo, o el Bautismo que nos convierte en hijos de Dios, el sacramento de la Unción es como un puente entre Dios y nosotros, entregándonos diferentes gracias especiales.

En concreto, los efectos propios de la Unción de los Enfermos son 5:

  1. Une al enfermo a la Pasión de Jesús, a los sufrimientos que como sabemos Él padeció por nosotros.
  2. Se obtiene de Dios el consuelo, la paz y el ánimo que necesita en ese momento.
  3. Si el enfermo no se ha podido confesar, por medio de la Unción se le obtiene el perdón de sus pecados.
  4. Si es que Dios considera que es lo mejor para la salvación de esa persona, se puede restablecer su salud corporal.
  5. Prepara a la persona para que esté con el corazón dispuesto para cuando Dios quiera llamarla a su encuentro (ya sea luego por un estado terminal, o en un futuro).

Estos son los regalos que Dios nos quiere dar a través de este sacramento.

No nos olvidemos de que Él está ahí como el mejor de los papás, que cuando ve a su hijo sufriendo, lo único que brota de su corazón es querer consolarlo y aliviar su dolor.

Acudamos a Él y dejemos que nos acompañe a nosotros y a nuestros seres queridos en la enfermedad y el dolor.

En el Catecismo:

1501 La enfermedad puede conducir a la angustia, al repliegue sobre sí mismo, a veces incluso a la desesperación y a la rebelión contra Dios. Puede también hacer a la persona más madura, ayudarla a discernir en su vida lo que no es esencial para volverse hacia lo que lo es. Con mucha frecuencia, la enfermedad empuja a una búsqueda de Dios, un retorno a Él.

1505 Conmovido por tantos sufrimientos, Cristo no sólo se deja tocar por los enfermos, sino que hace suyas sus miserias: “El tomó nuestras flaquezas y cargó con nuestras enfermedades” (Mt 8,17; cf Is 53,4).

1511 La Iglesia cree y confiesa que, entre los siete sacramentos, existe un sacramento especialmente destinado a reconfortar a los atribulados por la enfermedad: la Unción de los enfermos

Citas de la Sagrada Escritura:

“(…) y curaron a numerosos enfermos, ungiéndolos con óleo” (Mc.6,13).

“(…) impondrán las manos sobre los enfermos, y los curarán” (Mc.16,18).

“Si alguno entre ustedes está enfermo, que llame a los presbíteros de la Iglesia, para que oren por él y lo unjan con óleo en el nombre del Señor. La oración que nace de la fe salvará al enfermo, el Señor lo aliviará, y si tuviera pecados, le serán perdonados” (Sant.5,14-15).

Frases del Papa Francisco acerca de la Unción de los Enfermos:

Las personas no deben temer llamar al sacerdote para que la administre, ya que con este sacramento se hace presente el mismo Cristo que nos toma de la mano y nos muestra que ni la muerte ni el mal nos pueden separar de él.

Este sacramento se entiende con el relato bíblico del Buen Samaritano que cuida al hombre que ha sido robado, golpeado y abandonado en medio del camino, y que luego lleva a que sea cuidado en un albergue.

“El sacerdote viene para ayudar al enfermo o al anciano: por esto es tan importante la visita del sacerdote a los enfermos. Llamarlo: ‘hay un enfermo, venga, dele la unción, bendígalo’. Porque es Jesús que llega para aliviarlo, para darle fuerza, para darle esperanza, para ayudarlo. También para perdonarle los pecados. ¡Y esto es hermoso!”.

Frases del Papa Benedicto XVI sobre la Unción de los Enfermos:

El encuentro de Jesús con los diez leprosos, descrito en el Evangelio de san Lucas (cf. Lc 17,11-19), y en particular las palabras que el Señor dirige a uno de ellos: «¡Levántate, vete; tu fe te ha salvado!» (v. 19), ayudan a tomar conciencia de la importancia de la fe para quienes, agobiados por el sufrimiento y la enfermedad, se acercan al Señor.

“Cristo dispensa su salvación mediante los sacramentos y de manera muy especial, a los que sufren enfermedades o tienen una discapacidad, a través de la gracia de la Unción de los Enfermos”

Preguntas para profundizar acerca de este sacramento:

¿Cómo se hace la Unción de los Enfermos?

Primero debes saber que solo el sacerdote puede dar este sacramento. En el caso de que la persona no pueda ir a la Parroquia, los familiares más directos, llaman al padre para que vaya a donde se encuentra el enfermo o el anciano. El padre unge con el Óleo la frente y las manos del enfermo y dice la siguiente oración:

“Por esta santa unción y por su bondadosa misericordia te ayude el Señor con la gracia del Espíritu Santo. Para que, libre de tus pecados, te conceda la salvación y te conforte en tu enfermedad”.

La Iglesia recomienda que se de este sacramento al comienzo de la enfermedad, para que la persona lo reciba con lucidez y fervor.

¿Cuándo se recibe este sacramento?

La Unción se recibe cuando se comienza a estar en peligro de muerte por causa de enfermedad o por la vejez. Si la enfermedad de agrava, el sacramento se puede volver a recibir luego de unos meses. En caso de que se haya recibido por vejez, se puede volver a pedir a un sacerdote el sacramento cada dos años.

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