Esta secuela de la icónica cinta que Ridley Scott realizó en 1982 basándose en la novela de Philip K. Dick, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? editada en 1968, resulta ser toda una experiencia. Esta vez el elegido para construirla es el canadiense Denis Villeneuve, que bien conocemos por sus notables trabajos anteriores (“Sicario”, “La llegada”, entre otros), quien es acompañado por el mismo Scott, esta vez como productor ejecutivo.

Un nuevo Blade Runner, K -Ryan Gosling-, replicante, y agente de la Policía de Los Ángeles, en una misión de rutina descubre algo clave que podría modificar el orden social imperante. Han transcurrido 30 años desde la primera parte y esta pista -los restos de una mujer replicante que murió al dar a luz un hijo- lo lleva a emprender una búsqueda que lo conduce al legendario Rick Deckard -Harrison Ford- de quien se había perdido el rastro durante todos estos años. El guión, muy bien elaborado por cierto, nos presenta a varios personajes que están involucrados con los protagonistas desde diferentes dimensiones. Robin Wright -la teniente Joshi y superior de K- construye un papel elegante y bastante serio (algo similar a la reconocida “Claire Underwood”, eso si). Jared Leto, interpretando a Niander Wallace el poderoso genio creador de los replicantes, personifica al amo y señor de la tecnología, quien decide los destinos de una sociedad ya irreconocible en su forma. Luv -Sylvia Hoeks- representa a la fiel escudera de Wallace y su brazo derecho al momento de hacer todo el trabajo sucio.

En este mundo distópico observamos una estética de devastación, con ciudades destruidas, texturas confusas y relaciones crípticas que dan cuenta de una profunda desolación tanto exterior como interior. El diálogo es escaso y tal vez por ello la fotografía es cautivante y la música resulta ser embriagadora. Hay un eje central en este relato -muy bien construido- y que avanza en forma sólido. Esta centralidad es la búsqueda interior que lleva a cabo el protagonista en base a ciertos lejanos recuerdos, que lo remontan a su propio origen. K, eso si, desconoce si vivió realmente estos recuerdos o le han sido implantados. Esta dualidad es interesantísima, es un cuestionamiento muy íntimo y profundo.

K comparte su vida con Joi -Ana de Armas- un holograma que es tan real que incluso se puede encarnar en cuerpo presente. Los replicantes no tienen sentimientos y tampoco pueden sentir empatía, sin embargo en la relación de Joi con K se percibe mucho de aquello. Sabemos que no es real, al menos en teoría y según la historia, pero la relación entre ambos existe, sin lugar a dudas, y afloran todo tipo de características que podrían perfectamente ser señaladas como “sentimentales”.

Aventurar más detalles de la historia o algunos otros elementos podría restar parte del suspenso al relato. No es una película fácil. Al contrario, y por momentos, el ritmo puede ser tan lento que podría provocar más de alguna incomodidad. Denis Villeneuve, sin embargo, maneja aquello excepcionalmente, sin dejar caer la tensión propia de un relato sólido y bien configurado pues “Blade Runner 2049” es en realidad vivir una experiencia. La música también suele ser un recurso importante para el director. Vangelis compuso la original en 1982 y esta vez el elegido fue el compositor y frecuente colaborador de Villeneuve, Jóhann Jóhannsson, quien no alcanzó a completar el proyecto pues la decisión final del director fue llamar a Hans Zimmer y Benjamin Wallfisch para hacerse cargo de la musicalización. El resultado es una partitura envolvente y descriptiva, que nutre a la cinta de una ambientación perfecta para cada uno de los retratos visuales que contiene.

“Blade Runner 2049” no tenía un camino fácil. La original se transformó en una película de culto. Alabada y criticada, logró sobreponerse a ello y creo a su alrededor toda una generación de seguidores. No sabemos aún si esta segunda parte está a la altura, o más abajo o bien más arriba. Las críticas negativas y las alabanzas son diversas. Al parecer hay quienes la odian y quienes la aman. El arte es así, y no hay mejor medida que cuando una obra produce miradas que son en ocasiones totalmente opuestas. Al menos hay algo en lo que si podemos estar de acuerdo. No produce indiferencia y eso es un valor en sí mismo, por lo que la invitación es a verla y formarse una opinión que sin duda puede ser diferente a lo expresado en estas líneas.

Ficha técnica

Título original: Blade Runner 2049

Año: 2017

Duración: 163 minutos

País: Estados Unidos

Productora: Warner Bros. / Scott Free Productions / Thunderbird Films / Alcon Entertainment / 16:14 Entertainment / Torridon Films

Género: Ciencia ficción | Cyberpunk. Secuela. Thriller futurista

Guión: Hampton Fancher, Michael Green (Historia: Hampton Fancher; Personajes: Philip K. Dick)

Música: Hans Zimmer, Benjamin Wallfisch

Fotografía: Roger Deakins

Reparto: Ryan Gosling, Harrison Ford, Ana de Armas, Jared Leto, Sylvia Hoeks, Robin Wright, Mackenzie Davis, Carla Juri, Lennie James, Dave Bautista, Barkhad Abdi, David Dastmalchian, Hiam Abbass, Edward James Olmos, Loren Peta, Vilma Szécsi, Elarica Johnson, István Göz

Director: Denis Villeneuve

Carlos Correa

Carlos Correa es Intérprete Musical mención violín de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Director de Orquesta. Además es Secretario del Círculo de Críticos de Arte de ChileComo miembro de SIGNIS Chile, escribe sus comentarios en www.signis.cl y también en su blog personal http://blog.carloscorrea.cl. En la actualidad es WebMánager del portal www.iglesia.cl y reside en Santiago de Chile.
Twitter: @carloscorrea

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