¡Ah, volvemos a sor Cristina! Después de toda la controversia por haber participado (y triunfado) en el concurso de canto “La Voz Italia”, la joven religiosa ha decidido lanzar el primer sencillo de su próximo álbum nada más y nada menos que con una versión de la canción “Like a Virgin” (como una virgen), popularizada por la controversial cantante Madonna. Aquí el video de la canción:

De nuevo quiero comenzar diciendo que no pretendo decidir si lo que hace sor Cristina está bien o no, especialmente porque no es a mí a quién corresponde ese juicio; lo que pretendo es dar algunos elementos a la luz de las enseñanzas de la Iglesia para que cada uno pueda llegar a sus propias conclusiones, y a iniciar un diálogo constructivo entre quienes miramos este fenómeno con atención.

Como hice en mi artículo anterior sobre sor Cristina, comencemos por la canción. Esta es la letra en inglés con una traducción libre al español:

I made it through the wilderness
Somehow I made it through
Didn’t know how lost I was
Until I found you

I was beat incomplete
I’d been had, I was sad and blue
But you made me feel
Yeah, you made me feel
Shiny and new

Like a virgin
Touched for the very first time
Like a virgin
When your heart beats
Next to mine

Gonna give you all my love, boy
My fear is fading fast
Been saving it all for you
‘Cause only love can last

You’re so fine and you’re mine
Make me strong, yeah you make me bold
Oh your love thawed out
Yeah, your love thawed out
What was scared and cold

Oooh, oooh, oooh

You’re so fine and you’re mine
I’ll be yours ’till the end of time
‘Cause you made me feel
Yeah, you made me feel
I’ve nothing to hide

Like a virgin, ooh, ooh
Like a virgin
Feels so good inside
When you hold me, and your heart beats, and you love me

Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh
Ooh, baby
Can’t you hear my heart beat
For the very first time?

Y la traducción (muy libre):

Logré atravesar la jungla,
de alguna forma lo conseguí.
No sabía lo perdida que estaba,
hasta que te encontré.

Estaba vencida, incompleta,
había sido engañada, estaba triste y deprimida
Pero tú me hiciste sentir,
sí, tú me hiciste sentir,
radiante y nueva.

Como una virgen,
tocada por vez primera.
Como una virgen,
cuando tu corazón late
junto al mío.

Voy a darte todo mi amor, muchacho,
mi miedo se está desvaneciendo rápido,
lo había estado guardando todo para ti,
porque solo el amor puede durar.

Eres tan bueno y eres mío,
me haces fuerte, me haces valiente
Oh, tu amor me descongeló,
sí, tu amor derritió
lo que estaba asustado y frío.

Eres tan bueno y eres mío,
seré tuya hasta el fin de los tiempos,
porque me hiciste sentir,
sí, me hiciste sentir,
que no tengo nada que esconder.

Como una virgen,
como una virgen,
se siente tan bien por dentro,
cuando me sostienes, y tu corazón late,
y me amas.

Oh, muchacho,
¿puedes oír mi corazón latiendo
por primera vez?

La copertina del cd di Suor CristinaLa canción no fue, como algunos piensan, escrita por Madonna. En realidad fue compuesta por Billy Steinberg y Tom Kelly, y en palabras del primero de ellos, «en 1983, cuando escribí la letra de “Like a Virgin” estaba muy feliz porque me había logrado salir de una relación sentimental muy difícil y estaba disfrutando de una nueva relación. Me sentía “virgen”».

Es decir, es obvio que en un primer nivel la canción se refiere a un amor humano, y quizá por ello generó tanta controversia (ayudada claro por el video de la canción, donde aparece Madonna vestida de novia, de blanco, “virginal”).

Es un tema complejo, pero busquemos algunas luces:

La Iglesia ha sostenido siempre, y nos lo ha recordado el Concilio Vaticano II, que todos los cristianos estamos llamados a evangelizar. Cada uno desde su vocación y desde sus condiciones particulares tiene el deber y la responsabilidad de anunciar al Señor.

El recientemente beatificado Pablo VI nos dice en su exhortación apostólica “Evangelii Nuntiandi”:

«Las condiciones de la sociedad nos obligan, por tanto, a revisar métodos, a buscar por todos los medios el modo de llevar al hombre moderno el mensaje cristiano, en el cual únicamente podrá hallar la respuesta a sus interrogantes y la fuerza para su empeño de solidaridad humana (…) Evangelizar significa para la Iglesia llevar la Buena Nueva a todos los ambientes de la humanidad y, con su influjo, transformar desde dentro, renovar a la misma humanidad (…) Este problema de cómo evangelizar es siempre actual, porque las maneras de evangelizar cambian según las diversas circunstancias de tiempo, lugar, cultura; por eso plantean casi un desafío a nuestra capacidad de descubrir y adaptar».

En ese sentido, la invitación del Papa Francisco a “salir a las periferias” es central a la hora de aproximarnos a este tipo de fenómenos, y su frase «Prefiero mil veces una Iglesia lesionada [en el salir a evangelizar, se entiende] que una Iglesia enferma» deja muy claro el arrojo evangélico que debe guiar a la nueva evangelización.

Y, se esté de acuerdo o no con sus métodos, es evidente que la joven sor Cristina se está esforzando por poner sus dones al servicio del anuncio del Señor, en la línea de evangelización que acabamos de reseñar, y que ante las críticas a su participación en el concurso de canto, dice que «la mejor respuesta para quienes piensan [que no debería haber participado] no soy yo sino el Papa Francisco. La Iglesia (…) debe salir, encontrar a la persona. Y entonces todo el mundo tiene que poner al servicio de la comunidad sus talentos. Aun a riesgo de ir contra la corriente»

Para algunos el problema sería que las connotaciones del canto son bastante claras, no sólo por la letra sino por quien la interpreta, ya que Madonna no es precisamente modelo de virtud cristiana, y como muchos saben suele usar simbología católica para ilustrar sus propios fines artísticos, muy alejados por cierto del ideal cristiano.

Pero sor Cristina –en su entrevista al diario Avvenire de Italia– nos dice que la canción no le fue impuesta por la casa discográfica, sino que es fruto de una opción personal, porque «leyendo el texto, sin dejarse influenciar por los precedentes, se descubre que es una canción sobre la capacidad del amor de renovar a la persona. De rescatarla de su pasado. Y es así que he querido interpretarla. Por eso la hemos transformado del ritmo pop a una balada romántica al estilo “Amos Lee”. Es algo más parecido a una oración laica que a una canción pop».

O sea, sor Cristina es consciente de la intencionalidad original de la canción, pero ha decidido usar el texto de la canción para referirlo a una realidad trascendente para la persona. Esa es su intención, y es una apuesta arriesgada. Si lo ha conseguido o no, es algo que se irá viendo a medida que se difunda esta versión.

© 2014 – Carlos Díaz Galvis para el Centro de Estudios Católicos – CEC
 
 

Carlos Díaz Galvis

Carlos es el Director Editorial del Centro de Estudios Católicos CEC. En la actualidad reside en Medellín (Colombia).

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