Yo he escuchado muchas veces que las abuelitas decían que era más difícil educar a una mujer que a un hombre. Yo no sé si las abuelitas de entonces, habrán tenido razón o no, pero lo que yo sí les puedo decir, es que hoy yo sí creo que educar a una mujer es más complicado.

Y, ¿saben por qué?

Porque los mensajes que llegan de la cultura sobre lo que es ser mujer o no, son muy confusos y muchas veces dinamitan la naturaleza femenina desde lo más profundo del corazón.

Por eso, nosotros los padres, debemos tener claro cómo debemos hacer para criar niñas que luego sean mujeres fuertes y felices.

Yo les voy a dar 4 consejos para que focalicen bien la educación de sus hijas sobre todo si son pequeñas.

La primera es, crean en sus hijas y eso va tanto para el papá, como la mamá. Nuestras hijas tienen una fortaleza interna muy poderosa y si les damos un voto de confianza van a lograr por ellas mismas muchísimas cosas. No recorramos el camino por ellas sino con ellas.

El segundo consejo es que se focalicen en su carácter y no en su apariencia. Hoy eso es complicado porque la cultura nos vende unos estándares de belleza irreales y si se lo trasladamos a nuestras hijas les podemos hacer un daño terrible.

Focalicémonos en uno o dos aspectos de su carácter muy poderosos para reforzarlos y hacer de ellos su caballito de batalla en la vida.

El tercer consejo, que a veces resulta ser muy complicado para todas las mamás y los papás es que las dejen fallar. Si queremos hijas fuertes y maduras debemos dejarlas equivocarse y aprender de sus errores.

Y el último punto y muy importante es que tengan una figura paterna muy poderosa. El rol de un padre o de una figura paterna en la educación de una niña es vital, porque es de esta figura masculina dónde ella va a prender a cómo debe ser amada de verdad por otro hombre.

Si tiene un padre que no la abraza, no la besa y no le demuestra lo que es amar de verdad, ¿cómo va a aprender?

Por eso les digo, criar hijas hoy sí puede ser complicado por la información que recibimos, pero no caigamos en esas mentiras, conozcamos su corazón, conozcamos para qué están hechas nuestras mujeres y de ahí podemos forjar niñas que luego serán mujeres de bien, buenas madres, profesionales, esposas o lo que quieran hacer en la vida.

Giuliana Caccia Arana

Giuliana está casada y tiene dos hijos. Comunicadora social (Universidad de Lima) y Master en Matrimonio y Familia (Universidad de Navarra, España), es creadora de La Mamá Oca y autora del libro “Educación en serio. Reflexiones para ser los padres que nuestros hijos necesitan” (Ed. Planeta/Sello Diana). También es Directora del área de Familia del CEC.

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