¿Que la Iglesia antes no perdonaba el pecado del aborto y ahora sí? ¿Que el Papa está tomando posturas más flexibles sobre esta realidad? Son preguntas que han surgido luego de leer varios titulares que daban a conocer la carta del Papa Francisco publicada el pasado 1 de septiembre. El tema de la carta es el Jubileo Extraordinario de la Misericordia, un año temático que irá entre el 8 de diciembre de 2015 y el 20 de noviembre de 2016. Los años jubilares vienen de una antigua tradición hebrea y buscaban restaurar la equidad a los hijos de Israel. El Papa Bonifacio VIII estableció esta costumbre en la Iglesia en el año 1300 y desde entonces se han realizado 26 jubileos extraordinarios. La misericordia, tan necesaria en estos tiempos, es un tema recurrente en el Papa Francisco. Por ello, quiso dedicarle un año entero a este don. No se trata de poner la misericordia en una especie de “mercado de las pulgas”. Se trata de invitar a recibir el perdón (de cualquier pecado) con un corazón arrepentido (¡completamente!) y solo Dios conoce la conciencia de quien quiere levantarse después de una dura caída.

aborto-miseric_cover¿Que la Iglesia antes no perdonaba el pecado del aborto y ahora sí? ¿Que el Papa está tomando posturas más flexibles sobre esta realidad? Son preguntas que han surgido luego de leer varios titulares que daban a conocer la carta del Papa Francisco publicada el pasado 1 de septiembre.

El tema de la carta es el Jubileo Extraordinario de la Misericordia, un año temático que irá entre el 8 de diciembre de 2015 y el 20 de noviembre de 2016.

Los años jubilares vienen de una antigua tradición hebrea y buscaban restaurar la equidad a los hijos de Israel. El Papa Bonifacio VIII estableció esta costumbre en la Iglesia en el año 1300 y desde entonces se han realizado 26 jubileos extraordinarios.

La misericordia, tan necesaria en estos tiempos, es un tema recurrente en el Papa Francisco. Por ello, quiso dedicarle un año entero a este don. No se trata de poner la misericordia en una especie de “mercado de las pulgas”. Se trata de invitar a recibir el perdón (de cualquier pecado) con un corazón arrepentido (¡completamente!) y solo Dios conoce la conciencia de quien quiere levantarse después de una dura caída.

No obstante, el Código de Derecho Canónico indica que existen pecados –entre ellos el aborto– que además son delitos por la extremada gravedad –ya que el niño que se está asesinando no tiene cómo defenderse– y quien los comete o es cómplice de ellos cae en la pena de excomunión “latae sententiae”, es decir, “en automático”. Para restablecer la comunión a quien comete estos delitos no basta la absolución del sacerdote. Es necesario que el obispo local levante la pena, aunque algunas iglesias particulares –entre ellas la arquidiócesis de Buenos Aires– dan permiso a otros sacerdotes de hacerlo.

¿Cuál es el cambio revolucionario que propone el Papa en su carta? Que durante el Año de la Misericordia cualquier sacerdote pueda, de manera extraordinaria, absolver a quien ha abortado o ha sido cómplice de ello.

La Iglesia siempre ha perdonado el aborto. De hecho, Benedicto XVI concedió el permiso de absolución de este delito a todos los sacerdotes durante la Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2011.

Las palabras de Francisco en contra de esta práctica quedan claras. En la carta muestra su preocupación por la «pérdida de la debida sensibilidad personal y social hacia la acogida de una nueva vida».

«Algunos viven el drama del aborto con una conciencia superficial, casi sin darse cuenta del gravísimo mal que comporta un acto de ese tipo», señala el Papa.

«He encontrado a muchas mujeres que llevaban en su corazón una cicatriz por esa elección sufrida y dolorosa», indica el Pontífice refiriéndose a quienes se han practicado un aborto.

[pullquote]No se trata de una aceptación a lo que algunos llaman “derechos sexuales y reproductivos”. Se trata sí, de recordarles a tantos fieles heridos que la Iglesia es una madre de puertas abiertas, que entiende que la misericordia es «la vía que une a Dios y el hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados para siempre, no obstante el límite de nuestro pecado», como dijo el Papa en la Bula de Convocación al Jubileo de la Misericordia, publicada el pasado mes de abril.[/pullquote]

© 2015 – Carmen Elena Villa Betancourt para el diario El Colombiano. Publicado el 8 de septiembre de 2015.

Carmen Elena Villa Betancourt

Carmen Elena es integrante de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación.

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