En 2007 los obispos, reunidos en la V Conferencia General del Episcopado de América Latina y el Caribe, realizada en Aparecida, Brasil, aprobaron por unanimidad la realización de una Misión Continental.

Una misión permanente que expresa la voluntad de la Iglesia de ser discípula y misionera de Cristo, una Iglesia en misión, como parte esencial de su realidad eclesial, para transmitir a los demás la alegría de la fe.

Diez años después, esta misión sigue siendo la misma, igual o más urgente, pero el escenario ha cambiado y si bien el marco fundamental de acción del discípulo misionero lo encuentra en el mundo real, ya no puede ser indiferente ante la irrupción en las vidas de las personas del “continente digital” al cual se refirió Benedicto XVI.

El capítulo 10.3 del documento de Aparecida sobre la Pastoral de la Comunicación Social ya afirmaba que “el nuevo mundo del espacio cibernético es una exhortación a la gran aventura de la utilización de su potencial para proclamar el mensaje evangélico”.

Internet más que un medio se ha transformado en un lugar donde nos movemos cada día y que no ha dejado de crecer con más de 3.773 millones de usuarios conectados. Facebook, la red social más grande, alberga más de 1.900 millones de usuarios.

Frente a esta realidad como colaboradores de la Fundación CEC (www.conectacec.com), comunidad al servicio de la misión de la Iglesia, nos damos cuenta que detrás de cada pantalla hay una persona con inquietudes, opiniones y ganas de aportar al cambio del mundo. Por eso creemos que como Iglesia, en lo que se refiere a comunicación, es necesario trabajar juntos para que Dios esté online ¿Pero cómo?

1- Promoviendo una verdadera cultura del encuentro siguiendo el espíritu de diálogo, participación y de comunión que animó las discusiones de la V Conferencia.

Centrados en la persona y con sentido de familia, dispuestos no sólo a dar, sino también a recibir, ayudándonos a sentirnos cercanos los unos de los otros.

Como ha dicho el papa Francisco “no basta pasar por las calles digitales, es decir simplemente estar conectados: es necesario que la conexión vaya acompañada de un verdadero encuentro” (…) “La red digital puede ser un lugar rico en humanidad: no una red de cables, sino de personas humanas”.

En este sentido el documento de Aparecida cita la encíclica de Benedicto XVI Deus Caritas Est, donde afirma que “no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una nueva orientación”.

En el fondo una Iglesia no es una organización que se preocupa sólo de reclutar seguidores para su fanpage, sino que más bien es una comunidad que primordialmente comunica la alegría de ese encuentro personal y comunitario con Cristo.

2- Dando respuestas a diversas realidades humanas: Como nada de lo humano nos es ajeno, es necesario ponernos los lentes de la fe para tener una mirada trascendente y cristiana frente a la realidad del hombre y así poder acompañar a las personas frente a los cuestionamientos y problemas de su día a día. Se trata de iluminar las conciencias con criterios según la Verdad, que despierte el asombro frente a lo auténticamente bello y motive a buscar y vivir el Bien en la diversidad de la vida cotidiana.

Por eso en el CEC tenemos distintas marcas editoriales que abordan, sobre todo por medio de contenidos en video, temas de la realidad actual como lo son la familia, el mundo de la ciencia y la tecnología, el deporte, la psicología, la entretención, las artes, el medio ambiente, la mujer, la solidaridad, historia, la fe, entre otros.

En el capítulo 10.1 del documento de Aparecida sobre la cultura y su evangelización se afirma que “el anuncio del Evangelio no puede prescindir de la cultura actual. Esta debe ser conocida, evaluada y en cierto sentido asumida por la Iglesia, por un lenguaje comprendido por nuestros contemporáneos. Solamente así la fe cristiana podrá aparecer como realidad pertinente y significativa de salvación”.

Aparecida también ha revalorado la piedad popular como lugar de evangelización y diálogo con la cultura ancestral y como una fortaleza en la experiencia de fe del pueblo de Dios. Por eso hemos producido 10 capítulos de documentales que buscan rescatar esta riqueza presente en el corazón del peregrino de distintas fiestas religiosas.

3- Habitando el continente digital y hablando en su idioma:
El Papa Francisco ha invitado a evitar ser una Iglesia autorreferencial, más bien a ser una Iglesia capaz de salir, de llegar a todas las periferias humanas, desde una nueva etapa misionera. En esto no puede quedar exento el continente digital intentando como Iglesia llegar lo más lejos posible para alcanzar a esos habitantes digitales, que son más que usuarios, para escucharlos, servirles y anunciarles la Buena Noticia.

El consumo de videos a través de dispositivos móviles se ha disparado en los últimos años y en los buscadores principales el video se encuentra en el 70% del Top 100 de resultados de búsquedas. De hecho, si se busca en Google, los videos aparecen siempre en la primera página de los resultados. YouTube es el segundo buscador más grande del mundo, y el tercer sitio más visitado después de Google y Facebook. Por todo eso la mayoría de nuestros contenidos en el CEC son producciones audiovisuales, de corta duración, en formato lúdico, entretenido y atractivo, en códigos actuales, y con rostros de personas que regalan su propio testimonio y experiencia.

4- Animando, formando y acompañando a discípulos misioneros digitales: La Misión permanente de Aparecida anima a renovar la pastoral, a actualizar los métodos de evangelización, pero por sobre todo “se trata de confirmar, renovar y revitalizar la novedad del Evangelio arraigada en nuestra historia desde un encuentro personal y comunitario con Jesucristo, que suscite discípulos misioneros. Ello no depende tanto de grandes programas y estructuras, sino de hombres y mujeres nuevos que encarnen dicha tradición y novedad”.

Todos los que emprendimos este camino en el CEC, más que ser parte de un trabajo, nos sentimos llamados por Dios a transitar en él, juntos como una familia, dando testimonio de lo que hemos visto y oído, para recomenzar desde Cristo y encender otros fuegos con el amor de Dios en el continente digital.

La invitación es a ser discípulos y misioneros digitales de Cristo, Camino, Verdad y Vida para que nuestros pueblos tengan vida en Él.

Cómo dijo el papa Benedicto XVI en el discurso inaugural de la V Conferencia “sólo quien reconoce a Dios, conoce la realidad y puede responder a ella de modo adecuado y realmente humano”.

Necesitamos, tal como nos anima Aparecida, “que nos consuma el celo misionero para llevar al corazón de la cultura de nuestro tiempo, aquel sentido unitario y completo de la vida humana que ni la ciencia, ni la política, ni la economía, ni los medios de comunicación podrán proporcionarle”.

“Conocer a Jesucristo por la fe es nuestro gozo; seguirlo es una gracia, y transmitir este tesoro a los demás es un encargo que el Señor, al llamarnos y elegirnos, nos ha confiado. Con los ojos iluminados por la luz de Jesucristo resucitado, podemos y queremos contemplar al mundo, a la historia, a nuestros pueblos de América Latina y El Caribe, y a cada una de sus personas.” (DA 18)

Carolina Requena Durán

Carolina es periodista y se ha especializado sirviendo en diversas instituciones de Iglesia como la Conferencia Episcopal de Chile, Radio María y ACI Prensa.

Además fue corresponsal para Latinoamérica del canal EWTN donde estuvo a cargo de las coberturas en vivo de visitas papales.

Actualmente es Directora Editorial y de Contenidos del CEC (Centro de Estudios Católicos) y además es Directora y guionista de la serie de documentales www.tesorosdelpueblo.com

View all posts

Add comment

Deja un comentario