“Lactancia materna exclusiva”…. esta frase nos aterra durante todo el embarazo. Queremos dar leche, pero no sabemos si tendremos. Leemos miles de artículos y estudios para saber más sobre este proceso.

Mitos sobre la lactancia:

Preparar los pezones durante el embarazo: Esto es completamente innecesario, ya que el pezón se amolda al paladar del bebé y es él quien le va dando forma a medida que succiona. El preparar el pezón puede traer una estimulación temprana de la producción de leche, que puede desencadenar contracciones, calostro prematuro, entre otras cosas. Si sientes que tienes reseco puedes aplicar una crema, pero sin masajear o estimular.

“Tienes que dar 15 minutos por lado”: Cronometrar las tomas de leche no es aconsejable y muchos estudios lo demuestran. Primero, las tomas de un recién nacido están acompañadas de varios minutos de sueño por lo que si tomamos el tiempo, podemos parar la alimentación si es que ésta no ha terminado. Además, al vaciar los pechos, las últimas tomas son las más ricas en grasa, que es precisamente lo que nuestro bebé necesita.

“No tienes suficiente leche”: Que te digan que tu hijo llora de hambre es uno de los mitos más escuchados. Los bebés recién nacidos no necesitan más de 20 ml para llenar su estómago, recién a la semana la cantidad aumenta a unos 60 ml por el crecimiento de su estómago. Tranquila, tu hijo sabe cuánto necesita, cuándo tomar para no pasar hambre y que llore para estar en el pecho no es porque esté deshidratado o hambriento, recordemos que el seno materno también es contención, cariño, apego, calor, consuelo, entre otros.

¡Tips para una lactancia exitosa!

  1. Olvida el reloj: No te apresures en querer darle toda la leche altiro. Tú y tu hijo tienen que aprender cómo hacer de este proceso algo maravilloso.
  2. Paciencia infinita: Son días y meses de aprendizaje y de conocerse con tu bebé.
  3. El bebé nace y al pecho de forma inmediata: Con esto logramos una conexión instantánea, además de ayudar al bebé a asociar el pezón de la madre. Recordemos que los bebés reconocen los olores y por eso es importante que no pase de brazo en brazo y que el apego se realice por mínimo, una hora. Lo anterior ayuda a la producción de prolactina y oxitocina, ayudando a la secreción láctea.
  4. No dar chupete ni mamadera: Esto se recomienda, ya que no se succionan de la misma manera que el pecho, por lo que puede producir una confusión para el bebé y un mal agarre del pezón, lo cual puede derivar en grietas y mastitis.
  5. Busca un lugar tranquilo: Primero, un lugar tranquilo permite crear un espacio de paz entre tú y tu bebé. Y segundo, el poder probar con distintas posiciones ayuda al bebé a asimilar el pezón de la forma en la que se sienta más cómodo.
  6. Compra un buen sostén de lactancia: Uno cómodo, de algodón (que permite que las células respiren), además entrega firmeza, ya que los pechos al llenarse de leche pesan y si no están firmes puede provocar dolores de espalda.

Muchas personas van a querer aconsejarte en esta etapa, lo importante es que confíes en tu instinto. Todo se trata de tiempo para adaptarse y conocerse. Esta primera etapa puede ser ser hasta doloroso, pero no te preocupes, eso pasa, incluso puedes compres una crema de lanolina, que crea una capa protectora frente al ph de la saliva de tu hijo.

¡Tranquila! muchas hemos pasado por esto. Busca una buena asesora de lactancia si crees necesitar ayuda y por sobre todo, no te avergüences de sentir miedo y hablar de lo que sientes en este proceso.

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