Me cuestiona enormemente el amor de mi madre… me cuestiona el amor de las madres por sus hijos.

Pensar en mi madre, en tantas madres que dan la vida por sus hijos me llena de esperanza. Me recuerda la belleza, la bondad, la humanidad que hay en cada ser humano… quisiera que todos pudiéramos aprender a amar a nuestras madres como ellas nos aman a nosotros, quisiera que pudiéramos aprender a amar así en toda nuestra vida… me parece que las madres nos enseñan que vale la pena amar, que vale la pena recorrer este camino para ser felices.

Quisiera expresar 5 reflexiones sobre las madres desde la perspectiva de los hijos… me gustaría que esta reflexión ayude a quien la lea, a tener un espíritu agradecido con quien nos diera mucho más que la vida.

  1. Si quieres saber qué es el “amor” piensa en la mirada de aquella madre por su hijo… esa mirada que logra penetrar mucho más allá de las apariencias logrando captar la grandeza de su hijo, su valor infinito que lo hace irrepetible, en la que no hay ningún criterio descalificador o comparativo, en la que el hijo es simplemente hermoso, el mejor del mundo, el único… muchos nos reímos de la poca objetividad de las madres con sus hijos, pero pensándolo bien creo que más bien ellas alcanzan a percibir lo esencial.
  2. Si quieres saber qué es el “amor” piensa en el corazón misericordioso de la madre con su hijo… aquel perdón que percibe la tristeza del hijo arrepentido, el deseo de cambiar y retomar el camino. Ese perdón que ya ha olvidado, que mira adelante, que no deja de desear ni por un instante que el hijo retome el buen camino que lo lleve a su felicidad, que no le importa aguantar el dolor y dejarlo pasar si es que aquel hijo se va a acercar, va a cambiar, va a ser mejor.
  3. Si quieres saber qué es el “amor” mira la entrega que tiene una madre por su hijo, fíjate en sus límites… en aquella entrega sin excusas, sin condiciones… cuenta las veces que pide algo a cambio, que cobra, que busca su propio interés, que pone limites… déjate maravillar por aquellas actitudes inexplicables de abnegación sin límite, aquella entrega que muchas veces según nuestra mirada es alcahuetería… pero no… es amor… solo que muchas veces no entendemos el amor.
  4. Si quieres saber qué es el “amor” mira el dolor silencioso de una madre por su hijo, mirala compadecerse junto a su él, preocuparse hasta el extremo con él, incluso sufrir más que él. Ponte a pensar en sus angustias por ti, en sus miedos por ti, en sus tristezas por ti… mira que nunca te lo va a sacar en cara.
  5. Si quieres saber qué es el “amor” pregúntale a una madre que quiere que le regalen por el día de la madre… fíjate en la naturalidad con la que responde sin pensar en ella misma, fíjate como le brota pensar en que el mejor regalo es que el hijo se porte bien, sea buena persona… o en que le des un mínimo detalle que exprese tu amor… fíjate que el amor siempre busca el amor, es por eso es que el amor de una madre lo que más quiere es el amor del hijo.

Para terminar solo quisiera poner una cita que, después de pensar en el inmenso amor que tiene una madre, se me viene a la mente:

Pero ¿acaso una madre olvida

o deja de amar a su propio hijo?

Pues aunque ella lo olvide,

yo no te olvidaré. ( Is 49, 15)

PD: Creo que me quedo cortísimo tratando de entender el amor de las madres…¿Qué te parece si enriqueces con algo que tú veas en el amor de las madres?… ¡te animo a compartir!

Bernardo Marulanda

Bernardo nació en Medellín (Colombia) el año 1987. Es teólogo, graduado en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz de Roma. Es laico consagrado, miembro del Sodalicio de Vida Cristiana. Actualmente vive en Ayaviri ( Perú) donde realiza su misión evangelizadora.

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