No existe un condón para el corazón

En las discusiones sobre el sexo en la adolescencia, se dice mucho sobre los peligros del embarazo y de las enfermedades, pero poco sobre sus peligros emocionales. Y esto es un problema, porque las consecuencias psicológicas destructivas de las relaciones sexuales temporales son bastante reales. Ser conscientes de ellas puede ayudar a los jóvenes a mantenerse firmes en la decisión de evitar involucrarse en el sexo de manera prematura.

El sexo y el corazón humano

Para los seres humanos, claro está, el sexo no involucra al cuerpo solamente, sino mucho más. Es la dimensión emocional o psicológica del sexo que lo hace distintivamente humano. Nuestra persona se involucra en su totalidad: mente, cuerpo y sentimientos. Es por ello que la intimidad sexual tiene consecuencias emocionales potencialmente poderosas.

¿Por qué es mucho más difícil discutir acerca del sexo y el daño emocional: nombrar y hablar sobre los efectos psicológicos dañinos que acarrea involucrarse en el sexo de manera prematura?

En primer lugar, la mayoría de nosotros nunca ha escuchado que se discuta este aspecto del sexo. Nuestros padres no nos hablaban de eso. Los medios de comunicación no muestran las consecuencias emocionales del sexo; de hecho, la televisión y las películas comúnmente representan el sexo como algo que no tiene consecuencias. Y el debate sobre lo que se debe enseñar acerca de los condones en las escuelas o si las adolescentes deberían tener acceso sin receta a la píldora del “día siguiente” a menudo fracasa en abordar el hecho que los condones y las píldoras no hacen nada para hacer que el sexo sea seguro desde el punto de vista emocional. Cuando es el momento de tratar de explicarles a los niños o a los adultos cómo el sexo prematuro puede dañar la personalidad y el carácter de cada uno, así como la propia salud, muchos adultos se quedan sin palabras o se reducen a generalidades vagas tales como: “Eres muy joven”; “No estás listo/a”; o “No tienes la madurez suficiente”.

Algunas de las consecuencias psicológicas del sexo prematuro —tales como los sentimientos de remordimiento— son un indicio para prestar mayor atención. Una encuesta del 2004, llevada a cabo por la Campaña Nacional para Prevenir el Embarazo Adolescente, les preguntó a los jóvenes: “Si has tenido relaciones sexuales, ¿desearías haber esperado?” Dos tercios —el 66%— señalaron que sí.1

10 peligros emocionales del sexo prematuro

¿Cuáles son los peligros emocionales específicos del sexo prematuro, sin compromiso? Estos varían de una persona a otra: algunas consecuencias no duran mucho, pero aún así son serias. Algunas duran mucho tiempo y llegan incluso hasta la época del matrimonio y de la llegada de los hijos. Muchas de estas consecuencias psicológicas son difíciles de imaginar hasta que se experimentan. En todos los casos, las repercusiones emocionales de las experiencias sexuales no se deben tomar a la ligera. Un momento de reflexión nos recuerda que los problemas emocionales pueden tener efectos dañinos, incluso incapacitantes, en la habilidad de una persona para llevar una vida feliz y productiva.

Echémosle un vistazo a los diez peligros emocionales de involucrarse en el sexo prematuro.

1) Estrés por el embarazo y las ETS 

Para muchos jóvenes que se han vuelto sexualmente activos, el temor del embarazo o de contagiarse de una enfermedad de transmisión sexual constituye un estrés emocional importante.

2) Arrepentimiento y auto-recriminación

Tanto los chicos como las chicas pueden sufrir un arrepentimiento serio luego de una relación sexual, pero a menudo las chicas son más vulnerables. Una chica que ve el sexo como una forma de “mostrar que te importa” podría sentirse engañada y utilizada cuando el chico no muestra un mayor interés romántico luego de la experiencia sexual. Incluso cuando hay “nuevas reglas” sobre el sexo —como “agarrar”, una práctica cada vez más común en los campus universitarios (y se está extendiendo a edades menores) que permite la interacción sexual desde besos hasta relaciones sexuales, incluso sin afecto y con alguien que apenas y conoces— las chicas comúnmente terminan más vulnerables, a menudo esperando luego del contacto sexual que ese chico las llame. A veces el arrepentimiento va en la dirección opuesta: te sientes atrapada cuando la relación se torna sexual.

Los remordimientos sexuales pueden durar muchos años.

Los chicos que se involucran tanto sexual como emocionalmente con una chica también pueden terminar bastante lastimados.

3) Sentimiento de culpa

La culpa es una forma especial de remordimiento, una fuerte sensación de haber hecho algo moralmente malo. La culpa puede ser una experiencia moral saludable si la tomas como un signo de que tu conciencia está viva y funcionando, y como una razón para evitar en el futuro el comportamiento que ocasionó que tengas una conciencia culpable.

Es más probable que las chicas declaren que se sienten más culpables que los chicos en relación a su primera experiencia sexual, y la culpa es mayor si la experiencia ocurrió bajo la influencia de las drogas o el alcohol. Es más probable que tanto chicos como chicas declaren sentir culpa si su primera relación sexual ocurrió con un compañero casual.

La culpa luego de tener sexo también se origina en las convicciones religiosas que uno tiene. Todas las principales religiones del mundo, incluyendo el cristianismo, el judaísmo y el islam, enseñan que el sexo es un hermoso regalo de un Dios bueno, pero que Dios reserva el sexo para la relación amorosa comprometida del matrimonio.

4) Pérdida de autoestima y respeto por uno mismo

Muchas personas sufren una pérdida de la autoestima cuando descubren que tienen una enfermedad de transmisión sexual.

A veces la pérdida de autoestima luego de tener sexo sin compromiso conduce a la persona a una mayor práctica del sexo casual, conduciendo a una mayor pérdida de autoestima en un ciclo opresivo del cual es difícil librarse. Este patrón en mujeres es como sigue: debido a que tienen una autoestima tan baja, se conforman con cualquier tipo de atención por parte de los chicos, y continúan regresando al mismo tipo de situaciones que las metieron en problemas en primer lugar. A ambos lados del sexo deshumanizado, hay una pérdida de la dignidad y la autoestima.

5) La corrupción del carácter

Cuando tratamos a los demás como objetos sexuales para ser utilizados para nuestro placer egoísta, no solamente perdemos el respeto por nosotros mismos; cambiamos nuestro carácter, el tipo de persona en que nos estamos convirtiendo. Cada opción que tomamos en la vida afecta nuestro carácter, para bien o para mal. Las buenas opciones fortalecen nuestro carácter. Las malas opciones lo deforman.

Nuestra conciencia es la parte del carácter que distingue el bien del mal y nos ayuda a tomar buenas decisiones.

El sexo también puede corromper el carácter al conducir a las personas a mentir para obtener sexo. Las mentiras comunes son: “Te amo” y “nunca he tenido una ETS”.

6) Confianza perturbada

Los jóvenes que se sienten utilizados o traicionados luego del rompimiento de una relación sexual podrían experimentar dificultades para confiar en relaciones futuras. No quieren “quemarse” otra vez.

7) Depresión y suicidio

La depresión se vuelve más común en los adolescentes, pero las investigaciones recientes demuestran que no es una consecuencia automática de ser adolescente. Los adolescentes que se abstienen de comportamientos riesgosos —tales como el sexo, drogas y el alcohol— son los menos propensos a tener depresión. Tanto los chicos como las chicas que adoptan comportamientos riesgosos son los que tienen una mayor probabilidad de sufrir depresión. Y en el caso de una chica, incluso experimentar tan solo una vez con el sexo o las drogas aumenta significativamente el riesgo de sufrir depresión.

En algunos casos, la depresión conduce a la tragedia del suicidio. El suicidio es la tercera causa principal de muerte entre los jóvenes de 15 a 24 años. Casi uno de cada dos adolescentes señala que han considerado seriamente suicidarse durante el año que ha pasado.

Dado que conocemos las repercusiones emocionales de las relaciones sexuales rotas, es razonable pensar que el dolor de tales rupturas es un factor que influye en la depresión y las muertes por suicidio de algunos jóvenes.

Las investigaciones confirman esta relación. Un estudio que apareció en la revista Pediatrics descubrió que la tasa de intentos de suicidio de las chicas con experiencia sexual entre los 12 y los 16 años es seis veces mayor que las chicas de esa edad que aún son vírgenes. Recientemente, el Estudio Nacional Longitudinal de Salud de los Adolescente (National Longitudinal Study of Adolescent Health) reveló que tanto los chicos como las chicas que son sexualmente activos tienen mayor probabilidad de sentirse deprimidos y de intentar suicidarse que sus pares que no son sexualmente activos.

8) Relaciones dañadas o arruinadas

El sexo puede hacer que una buena relación se vuelva mala. Pronto, otras dimensiones de la relación dejan de desarrollarse. Las emociones negativas entran a tallar. Eventualmente, envenenan la relación.

El sexo también puede afectar negativamente las relaciones con otras personas además de con quién estás involucrado sexualmente. La mayoría de padres señala que no desean que sus hijos adolescentes se involucren en actividades sexuales, y al ir en contra de ese estándar, los adolescentes podrían crear conflictos o tomar su distancia en las relaciones familiares. Muchos adolescentes que están teniendo sexo hacen todo lo posible por evitar que sus padres sepan esto porque saben cuánto los molestaría.

9) Retraso en el Desarrollo Personal

Involucrarse de manera prematura en el sexo no solamente puede impedir el desarrollo de una relación; también puede detener el desarrollo de uno como persona.

Los adolescentes que están absorbidos en una relación intensa se vuelcan sobre sí mismos en el preciso momento en que deberían estar desplegándose: forjando nuevas amistades, uniéndose a clubes y equipos, desarrollando sus intereses y habilidades, asumiendo mayores responsabilidades sociales. Los años adolescentes son un período crítico para aprender y desarrollarse que sentará las bases para el futuro de un joven. Las oportunidades perdidas nunca se volverán a ganar. Si los jóvenes no aprovechan esas oportunidades, tal vez nunca desarrollen completamente su potencial.

El riesgo parece ser mayor para las chicas que se involucran sexualmente y de ese modo cierran la puerta a otros intereses y relaciones.

10) Efectos negativos en el matrimonio

La mayoría de adolescentes dice que sueñan con llegar a estar felizmente casados algún día. Deberíamos alentarlos a que se pregunten a sí mismos: “¿Qué decisiones sexuales en este punto de mi vida me ayudarán a hacer realidad mi sueño de un matrimonio feliz? ¿Qué problemas me podría ocasionar a mí mismo o a mi futuro cónyuge al tener intimidad sexual antes del matrimonio? He aquí cuatro de los posibles problemas:

  1. Comparaciones y flashbacks. Si has tenido sexo con alguien que no sea tu pareja de matrimonio, podría haber una tendencia, a veces que va más allá de tu control, de comparar a tu cónyuge con anteriores parejas. Un joven esposo señala: «Cuando hago el amor con mi esposa, pienso, “mi antigua enamorada besaba mejor”, o “tal chica podía hacer eso mejor”. No puedo librarme de las comparaciones». Tanto hombres como mujeres podrían también experimentar “flashbacks sexuales” —imágenes mentales de parejas anteriores— que pueden afectar la intimidad sexual marital.
  2. Infidelidad. El adulterio puede acabar con el matrimonio. Las cifras estimadas de las personas que son infieles varía, pero muchos expertos creen que la infidelidad de parte de los dos sexos se ha incrementado en las últimas décadas. Una posible razón para ello: la actividad sexual antes del matrimonio ha aumentado. La capacidad para resistir a la tentación es parte de nuestro carácter, algo que se desarrolla con el tiempo, mediante la práctica. Si no nos hemos ejercitado en decir “no” a las tentaciones sexuales antes del matrimonio, podría ser más difícil resistirse a las tentaciones luego del mismo.
  3. Infertilidad. Muchas parejas estadounidenses recién casadas no pueden concebir. La infertilidad puede ser un estrés tremendo para el matrimonio. Si ésta fue ocasionada por una ETS tal como la clamidia, el estrés es aún mayor.
  4. Una mayor probabilidad de divorcios. Los investigadores han descubierto que vivir juntos antes del matrimonio se relaciona con un mayor riesgo de divorcio. Un estudio sobre las mujeres del año 2003 descubrió que “el alto riesgo de divorcio es particularmente mayor para las mujeres que han cohabitado tanto con su esposo como con otro hombre”. Mientras más parejas vivan contigo antes del matrimonio, mayor será la probabilidad de tu ruptura matrimonial.

La investigación no nos dice por qué convivir o tener sexo antes del matrimonio podría contribuir a una mayor probabilidad de un divorcio. Una razón verosímil es que el sexo puede impedir que llegues a conocer a la otra persona de una manera profunda y descubrir si tienen creencias, valores y metas compartidos sobre los cuales se pueda construir un matrimonio duradero.

Thomas Lickona: El Descuido del Corazón: Los Peligros Emocionales de Involucrarse a Nivel Sexual de Manera Prematura.

Adaptación: La Opción V

Fuente: La Opción V.

Autor: Thomas Lickona

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